Los juegos presentados en la Gamescom son ecos ahogados de otros. Sin ideas.

El niño llora

Los juegos presentados en la Gamescom son ecos ahogados de otros. Sin ideas.

Todos sabemos que una Gamescom no es cita para grandes presentaciones ni anuncios especialmente relevantes. Siempre hay sorpresas, claro, pero lo central suele ser dejar espacio a videojuegos independientes o producciones AA y sus buenas ideas. Pero justamente eso es lo que me ha faltado durante la feria.

 

Durante todas las presentaciones lo que se ha visto es una constante copia de ideas ya vistas, y sin molestarse demasiado en ocultar los parecidos. A Destiny le han salido dos hijos bastardos: The Cycle, que es el Destiny gratis, y Desintegration, que es el Destiny estratégico.

 

Predator: Hunting Grounds tiene la gracia de contar con Predator acechando a sus presas, pero tanto el HUD como la misma presentación del trailer no dista mucho de cualquier producción de Ubisoft y sus Tom Clancy. Vigor es otro Fallout pero con ínfulas de PUBG. Risk of Rain 2 llega con un humor tan cercano a Fortnite que asusta, y Röki viene a ser el nuevo intento de ofrecer una experiencia cercana a Inside. Para rematar la jugada, Sony volvió a la carga con su puñetera manía de acercar, mal, el videojuego al cine, lo que se traducirá en un mal guion y en interacciones descafeinadas.

 

Yéndonos al rol, Greedfall se presentó como una mezcla de fotogramas a caballo entre The Witcher 3, Dragon Age Inquisition y Assassin´s Creed Odyssey, y podría seguir así el resto del artículo. Por lo general, no me molestan estas cosas. Estoy acostumbrado a que los géneros, los lanzamientos y las propuestas de los desarrolladores se vuelvan más y más homogéneas, pero esta vez ha rozado el absurdo. ¿Quiere decir esto que estoy diciendo que todos estos juegos vayan a ser malos? No, no me malinterpretéis, solo que esta es la feria en la que más se ha parecido todo entre sí. Los continuos metrajes de Borderlands 3, tan similar a Borderlands 2, tampoco ayudaron a minimizar esta sensación.

 

Tanto es así que ha ocurrido algo que no tendría que pasar: que lo más original y arriesgado que se ha visto ha sido la producción de un gran estudio. Y no hablo de valores de producción, sino de ideas. Cuando pasadas las 21:30 apareció Hideo Kojima con su Death Stranding, volvió a sorprender. Ahí no había nada de Ubisoft, de Fortnite, de The Witcher 3 ni nada de nuevos indies que se acaban entendiendo como ecos ahogados de otros que sí triunfaron. Era el trabajo de un creador con ganas de sorprender, de contar su historia y su visión.

 

 

Hideo Kojima explicó a golpe de teasers la utilidad de los bebés, su relación con sus madres y con el mundo de juego, y resultó cautivador. Por un segundo, volví a recordar por qué me gustan los videojuegos y la falta que hacen las ideas osadas, las estructuras de juego que se salen de la norma y ponerle un micrófono a un creativo para que hable. Sin embargo, la tarea de sorprender con ideas potentes y únicas no debería ser de titanes como Kojima, sino de los estudios independientes.

 

Y el niño llora. El niño llora.

19 de Agosto de 2019 a las 21:51 por Adrián Suárez Mouriño
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Comentarios
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    • Te veo pesimista Adrián... Solo con Little Nightmares II yo me ilusiono. ¿Más de lo mismo? Puede ser. Pero de lo bueno tarda uno en cansarse. ¡Seamos optimistas!
    • A estas alturas es complicado gestar contenidos de calidad. Sin embargo, The Initiative prometerá títulos innovadores, tendremos que esperar para ver que nos podrían traer.
    • ¿El niño llora?

      NO ADRIAN!

      La nena no llora!
      Cuando se rían de ella por no actuar igual que otra gente
      Por pensar diferente y ser abierta de mente
      Y ellos desprecien lo que ella valora
      La nena los ignora, la nena no llora
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Ficha
PS4

Género:

Lanzamiento: 2018

Desarrollador: Kojima Productions

Distribuidor:

Pegi: Por determinar

Comunidad: Foro

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