Ha llovido bastante desde la primera y última vez que hablé de los dos juegos que protagonizan este artículo. No obstante, el no haber estado hablando de ellos no significa que los haya olvidado, ni mucho menos. En realidad los he seguido de cerca (a uno más que al otro) porque son juegos de estos que pueden llegar a traer algo diferente a un género más que masticado como es el shooter. Hablamos de Overwatch, de Blizzard, y Battleborn, de 2K y Gearbox Software.
El shooter futurista y de estética desenfadada Overwatch consiguió llamar la atención desde la primera imagen que salió del juego. Personajes muy variopintos con habilidades más variopintas todavía, este título de Blizzard promete y mucho. Tras la creación de Heroes of the Storm, que ya cuenta con su público en el mercado, a los californianos les ha dado por arriesgar en otro género donde “no falta nada” como es el de disparos en primera persona. Lo mejor de Overwatch es que los roles de sus personajes pueden marcar la diferencia, y más teniendo en cuenta que hay muchísimas habilidades que poco o nada tienen que ver con lo visto hasta ahora en el género.
Desde Symmetra hasta McCree, pasando por Tracer, Roadhog, Widowmaker o Zenyatta, Overwatch muestra un abanico de héroes increíble, cada vez más grande y con muchísima variedad. Sí, hay tres tipos principales, pero cada uno de los personajes es único. La verdad es que da gusto darse un garbeo por la página oficial del juego para conocer a todos y cada unos de los tipos duros que lo protagonizan. Los vídeos de presentación, al más puro estilo Blizzard, sólo consiguen hacerme la boca agua. Aunque su cinemática queda más bien rollo Pixar, pero, oye, es perfecta.
Por otro lado, está Battleborn. El nombre lo hace muy épico, aunque luego, al mirar el juego, te das cuenta de que quizás le pegaba más algo un poco... menos serio. Pero, sí, Battleborn está bien. Ya vimos el trailer “Every Kind of Badass” en el E3 de este año, donde se nos mostró a personajes estéticamente muy diversos. Desde una arquera elfa hasta una seta cabezona, pasando por un ciborg con monóculo... Y el supuesto malo, que... No tengo muy claro lo que es.
En fin, en la variedad está el gusto, y Battleborn tiene para rato. Y más ahora, que 2K y Gearbox han anunciado una beta cerrada que comenzará este mismo mes de octubre. Concretamente, a partir del día 29 los más afortunados podrán tener acceso a una beta privada que ayudará, sobre todo, a los desarrolladores, pues aquí entra el importante papel del jugador como beta tester. Igualmente, no os echéis a llorar si no estáis entre los elegidos, que el juego tiene prevista su fecha de lanzamiento para relativamente pronto: febrero del próximo año.
Viniendo de donde viene, está claro que Battleborn va a ser un shooter muy interesante, sin olvidar, por supuesto, el humor. Quizás un humor mucho más macarra que el de Blizzard, que parece tirar más hacia las cosas alegres con ese Overwatch. Pero, además de los distintos tipos de humor, ¿qué aporta uno que no aporte el otro? Y, lo que es más importante: Una vez ambos juegos se encuentren en el mercado, ¿quién ganará?

Aunque a veces parezca que somos los jugadores los que tenemos que adaptarnos a un juego, por lo general las compañías hacen un juego pensando en un nicho de mercado. Se dirigen a un público, si bien el título acaba alcanzando a gente ajena a ese público. Aquí estamos ante dos juegos con un mismo público, gente que probablemente busque en Overwatch y Battleborn lo mismo que encontramos en Team Fortress: Humor, disparos y estrategia más allá del matar por matar y matar más que nadie.
En ese sentido, creo que el premio se lo lleva Overwatch, que cuenta con personajes, como Mercy, sin ninguna habilidad ofensiva, destinados únicamente a ayudar a sus aliados. En cambio, en Battleborn estamos ante personajes que, aunque estéticamente sean más variopintos, resultan más convencionales en lo que a habilidades y juego estratégico se refiere. Sin embargo, como ya se anunció hace poco, en Battleborn tendremos un total de 25 personajes, cada uno de ellos con diez niveles, dos habilidades y cientos de formas de jugar. Dependerá del propio usuario el combinar todo eso, lo que le da más chicha al título.
Por aspecto no podría decir quién ganará. Battleborn tiene una estética menos formal, pero igual de colorida. Personajes más “cabezones” y menos realistas, mientras que en Overwatch la estética desenfadada se consigue a base de la combinación de colores brillantes. Si buscas algo potente en lo que a gráficos se refiere, creo que puedes sacarle más partido a Overwatch, pero si estás cansado de los shooters “realistas”, lo tuyo es Battleborn. Sí, puede que la cosa vaya a estar reñida entre ambos, pero creo que, como ocurre con los MOBAs, sabrán encontrar su sitio por separado. Yo, de momento, sé que voy a probar los dos. Ya luego veremos cómo termino.