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Analisis Dawn of Mana PS2

Domingo 17 de Junio de 2007 por Jorge Mario Karam

INTRODUCCIÓN - Dawn of Mana -


La más bella fantasía estética retorna con todo su encanto y carisma a PS2, el genial mundo mítico que rodea al árbol del conocimiento se traslada a las tres dimensiones conservando toda su magia y diversión.
Una historia épica, personajes encantadores, gloriosos encuentros y por sobretodo un apartado gráfico sublime se convier5ten a priori en las mejores bazas de uno de los juegos más atractivos que se puedan encontrar en el presente reciente de la consola de Sony.

La tierra del Mana está en peligro pero con la ayuda de Keldric y sus particulares amigos podremos nuevamente restaurar el orden de la tierra de los elementos, revive la fantasía con la obra cumbre de Koichi Ishii.

La leyenda del Mana

Hablar de cualquiera de los juegos inspirados en el universo Mana es saber que estaremos frente a un apartado visual como muy pocos lo pueden lograr; pero no es por que se apele a lo ultimo en sofisticaciones técnicas ni por sobrecargas de polígonos en despampanantes animaciones de video, el Mana es capaz de derrochar imaginación y gran cuidado estético a la par de revelar unas formas humildes con trazos sencillos pero que conquistan irremediablemente la retina de todos los que la aprecian.

Hace un buen tiempo ya tuvimos la oportunidad de disfrutar con esos trazos mágicos en un título que más que un videojuego parecía un lienzo y es que Legend of Mana para PSX rebosaba un encanto independiente de su jugabilidad.

Era un juego que literalmente entraba por los ojos e independiente de las bondades o defectos que a nivel jugable se pudiesen encontrar, resultaba imposible que pasara con indiferencia por el usuario; el ?culpable? de ello era un concepto estético impresionante.

En los tiempos actuales se polemiza en torno a si el mundillo de los videojuegos se puede considerar arte o no, y si bien el concepto de algunos creadores todopoderosos ha desvirtuado en algo esta situación lo cierto es que al encontrarnos con joyas como estos juegos lo menos que se puede pensar es que si no es un arte tampoco le queda rezagado.

Dawn of Mana es un juego que venía siendo promocionado desde hace bastante tiempo y se encontraba con dos serios inconvenientes: por una parte PS2 se ha convertido en el emblema de la anterior generación y cada vez disputa con mayor dificultad la atracción entre los usuarios que cada vez se muestran más adeptos a las propuestas de las consolas de la actual generación, algo lógico por demás; no obstante aún sorprende la tremenda longevidad que sigue teniendo la otrora bestia negra de Sony, longevidad que con títulos como este asegura todavía un buen tiempo entre nosotros.

La segunda razón venía dada por los numerosos inconvenientes que ha traído el salto de los juegos a las tres dimensiones, máxime en un juego donde el aspecto gráfico es tan central.

No sería la primera vez que un juego pierde su gracia al pasar al formato tridimensional, pero en Square Enix tenían plena confianza en el trabajo de Ishii y su equipo de colaboradores, aunque viendo los resultados definitivamente la empresa nipona sabe muy bien en quien depositarla.

Nuevamente Dawn of Mana es un juego que entra por los ojos, de principio a fin toda la historia trasmite la magia y la fantasía que tanto éxito acaparó en las gloriosas épocas de PSX, solo que ahora su particular universo ha ganado muchísimos enteros en profundidad y en jugabilidad.

Aunque en esta ocasión la apuesta para con este juego se aleja del típico concepto de RPG para instalarse en una formula más cercana a lo visto en títulos como Kingdom Hearts, es decir que en esta ocasión nos veremos en un genial desarrollo que combina una gigantesca aventura en tercera persona con algunas dosis de plataforma, aunque conservando los elementos propios a un RPG, solo que ahora no resultarán tan importantes como en el juego clásico.

No obstante lejos de producir desconcierto (y mucho menos decepción), la nueva aventura del árbol de la vida nos traslada a un universo con muchas más posibilidades que en otrora y con una jugabilidad mucho más dinámica que de seguro va a atraer no solamente a los fanáticos de la clásica historia sino a todos los jugadores ávidos de una buena y dinámica aventura para PS2.

Con un comienzo tan mágico y espectacular como solo Square Enix lo sabe hacer, da inicio una de las mejores historias que PS2 nos ofrece en estos tiempos, un digno represéntate de un género que se había eclipsado alrededor de conceptos sin renovación pero que con Dawn of Mana abren una enorme posibilidad para que este atractivo género demuestre que el atractivo de lo clásico se puede combinar a la perfección con un desarrollo tridimensional.

La historia sigue las pautas del género, un nuevo villano hará todo con tal de apoderarse del secreto que las hadas y los espíritus han protegido durante siglos, el peligro y la oscuridad nuevamente se apoderan de las tierras de los cinco elementos pero nuestro héroe estará allí para impedirlo.

Keldric (o Keldy para los amigos) será el encargado de proteger a las tierras del Mana, aunque no estará solo sino que recibirá el apoyo de una dulce hada, una princesa y algunos compañeros de equipo con los que compartirá sus recientes adquiridas habilidades que le permiten hacer uso de los elementos, un concepto dinámico y a la vez muy intuitivo que nos conquistará a las primeras de cambio.

Una vez comenzar nos adentramos en unos cautivantes escenarios que combinan algunos puzzles con decenas de enemigos y un complicado jefe de final de nivel que exigirá al máximo la pericia con los mandos y la habilidad para encontrar su punto débil, un concepto muy cercano a la fórmula utilizada en Kameo y que mola tanto como en el famoso título de Rare.

Geniales batallas, muchos enemigos, fantásticos escenarios, todo eso y mucho más nos espera en una de las aventuras más bonitas que hayamos visto en mucho tiempo, un genial lavado de cara a una de las sagas más bonitas en el mundo de los RPG, ahora convertido en toda una aventura de culto que a nadie dejará indiferente.

GRÁFICOS - Dawn of Mana -


Dawn of Mana respira encanto por todos los costados, sus personajes son tan bonitos y bien realizados como los que viéramos en la precuela en PSX y tomando en cuenta que ahora se ha hecho una conversión completa a las tres dimensiones esto es algo digno de elogiar.

Afrontémoslo, trasladar los geniales diseños en 2D a innumerables polígonos tridimensionales no es una tarea fácil y mucho menos con la arquitectura de PS2, juegos como Castlevania lo han demostrado (amen de su cambio en jugabilidad que ha gozado de una relativa buena aceptación).

En la actualidad las animaciones en cine nos han hecho olvidar el encanto que trasmitían los antiguos ?dibujitos? animados, pero en el mundo de los videojuegos aún encontramos limitaciones técnicas que han hecho que conceptos como el cell shading sea tan populares hoy en día.

En los juegos del Mana el cuidado diseño de cada uno de los personajes y los escenarios era su principal característica, de hecho si queremos recordar lo bien que lucían en PSX basta con que veamos unas viñetas que se revelan al inicio de cada capítulo, se ven como una especie de imágenes de un espejo mientras van ondeando como si fueran vistas desde el reflejo en el agua (si, así de bonitas eran).

En esta ocasión la ambientación ha perdido algo de ese detalle aunque en su lugar la interacción con los objetos ha ganado muchísimos enteros, difícilmente veremos otro juego donde se puedan utilizar tantos objetos desperdigados por el escenario, realmente impresiona la capacidad de PS2 para lograr tal efecto, no queda otra sino preguntarnos sobre el por qué otros juegos del estilo no lo hicieron.

No obstante el detalle de los clásicos en PSX si que se ha conservado a la hora de revisar los diseños de los personajes, empezando por el de Keldric y la princesa Ritzia que guardan un inocultable parecido con los personajes vistos en Crystal Chronicles de Gamecube.

El diseño de absolutamente todos los personajes roza con lo sublime, se han cuidado numerosos detalles en los trazados, incluso algunos enemigos resultan tan bonitos que da hasta pesar tener que eliminarlos, además nos encontramos con una enorme variedad de hadas, elfos, bizarros y bichejos de todo tipo y color; esto por no hablar de la genial calidad de los jefes de final de misión (atención al alter ego del árbol, es sensacional).

Los escenarios están realizados en perfectas tres dimensiones, la sensación de profundidad esta muy bien lograda, incluso habrá momentos en que fácilmente nos podremos perder dada la impresionante extensión de algunos de los niveles, por fortuna un mapa ubicado en la parte superior de la pantalla a manera de radar nos indicará claramente el camino a seguir.

Aunque no son numerosas tendremos una buena cantidad de plataformas, en esta ocasión nuestros personajes saltan con total comodidad (por fin Square Enix logró superar los inconvenientes que tenían en este aspecto y que tanta mortificación dejaban en Kingdom Hearts)

Cada escenario cuenta con un amplio catalogo de enemigos que nos esperan para impedirnos el paso, pero como virtud hay que señalar que la mayoría de los combates serán a elección de los usuarios (menos contra los jefes finales, claro), simplemente bastará con hacernos a un lado para continuar, claro que algunos nos perseguirán o nos atacarán a lo lejos.

La cámara depende del usuario, aunque por lo general la posición que tiene por defecto es la ideal de modo que muy pocas veces tendremos que manipularla, tal vez con la excepción de algunos combates no tendremos dificultad con la cámara, y en esos casos depende un poco más de la interacción con algunos objetos.

El apartado gráfico es excepcional y sus videos no se le quedan atrás, algo a lo que ya Square Enix nos tiene absolutamente acostumbrados, aunque no deja de sorprendernos la manera como recrean cada uno de las animaciones, es un juego que derrocha encanto por todos los costados.

Puestos a pedir encontramos algunos bordes dentados (el conocido efecto sierra) en lugares muy puntuales de la aventura, no llegan a ser tantos como para bajar la valoración global del apartado pues casi toca ver los escenarios con lupa para encontrarlos y a lo mejor obedece a limitaciones técnicas de la consola más que a otra cosa pues es raro encontrar un juego en PS2 que no los tenga (eso sí este casi lo logra)

Los objetos dispersos en el escenario son posiblemente una de las mejores bazas del juego, da gusto ver como casi cualquier cosa reacciona a nuestros golpes, es así como podremos arrojar un barril en el camino de nuestros enemigos para entorpecer sus acciones.

La cantidad de elementos en los escenarios sorprende, prácticamente tendremos que acercarnos a todo pues eso puede representar valiosos puntos de bonificación o una arma ideal para derrotar a los rivales, el concepto esta muy bien logrado y salvo en juegos como Conker o Kameo (curiosamente ambos de Rare) resulta un estilo poco desarrollado.

Es tal la riqueza en los escenarios que los diseñadores se han permitido incluir algunos detalles tales como el movimiento del pasto ante nuestros pasos o la generación de efectos en ?cadena? como tumbar una columna que a su vez empuje otra y otra hasta casi destruir el escenario (y con ello a los enemigos), realmente en lo que tiene que ver con gráficos Dawn of Mana es una auténtica sorpresa tanto en lo visual como en lo técnico.

SONIDO - Dawn of Mana -


Tenemos la opción de ir desbloqueando las pistas musicales del juego y visto (o mejor escuchado) la calidad de las mismas realmente es un extra más que justificado, la banda sonora complementa el apartado gráfico a la perfección.

A pesar de haber abandonado muchos de sus conceptos originales en RPG Dawn of Mana conserva las bondades musicales que siempre le han caracterizado, el solo comienzo nos revela unas composiciones que bordean con lo sublime.

Sin temor a parecer demasiado ?cursi? bien vale la pena acotar que la banda sonora tiene una ambientación absolutamente orquestal, es como si estuviéramos frente a un concierto, que mejor manera para acompañar tan cuidado apartado gráfico que rodearlo de una banda sonora sublime.

Desafortunadamente todo tiene su pega y es que el ritmo del juego no siempre va del lado del cambio musical, habrá momentos en que a fuerza de repetición la música llega a ser reiterativa, no llega a tanto como molestar pero si le alcanza a restar valiosos enteros.

Los momentos de acción vienen acompañados de necesarios cambios de ritmo, además se complementan con las voces de los personajes y es que aquí se han apuntado una gran baza al lograr incorporar voces en plena batalla, algo que aporta muchísimo para crear la situación de tensión y agobio durante el combate.

A pesar de incorporar numerosos efectos FX y carpetas de sonido variado, lo cierto es que algunos de estos terminan siendo repetitivos, sobretodo los que van asociados con los enemigos, no es que llegue a molestar ni mucho menos pero no empareja con la calidad global del juego.

La versión NTSC cuenta con un sólido doblaje (en ingles eso sí), todos los personajes han sido adecuados a un excelente tono dramático (atención a la voz del villano); es un juego que no defraudará en ese sentido, si bien aquellos jugadores que desconozcan el idioma tendrán algo de dificultad para entender toda la historia (que a pesar de todo resulta sencilla de modo que la idea general se toma rápidamente).

Tanto en el apartado gráfico como en el sonoro Dawn of Mana no decepciona sino todo lo contrario, es una genial muestra de lo que se puede lograr en una consola que no se cansa de sorprender con nuevas propuestas. Es un juego a la altura de las últimas producciones y nuevamente ratifica el buen quehacer de Square Enix en lo que tiene que ver con desarrollos en esta consola, definitivamente y así duela reconocerlo las demás compañías le van a la saga por lo menos en lo que tiene que ver con el género jugable (si bien en este caso lo han cambiado y mucho).

JUGABILIDAD - Dawn of Mana -


Koichi Ishii le apostó a la renovación de lleno, Dawn of mana nos ofrece una jugabilidad mucho más dinámica que en sus precuelas, un concepto absolutamente revolucionario en el género, a tal punto que difícilmente encontraremos los puntos que hacen que un juego se enmarque dentro del género de los RPG.

A primera vista el jugador se encontrará ante una sólida aventura en tercera persona con algunas dosis de plataforma y la verdad no le faltarán razones para encasillarlo en este género pues en Dawn of mana veremos mucho más estos elementos que los típicos a los RPG.

Claro que si nos vamos a los extremos juegos como Kingdom Hearts también tendrían que hacer un salto de categoría radical pues su jugabilidad resulta bastante similar (por no hablar de algunos guiños gráficos)

Independiente de lo anterior lo cierto es que Dawn of Mana se desmarca de los cánones establecidos en su precuela para ubicar un desarrollo donde prima la acción y los combates directos, durante la mayor parte de la aventura nos la pasaremos repartiendo leña y dando mamporro a diestro y siniestro.

El sistema de combate es absolutamente intuitivo, a medida que se va avanzado Keldy adquiere nuevas habilidades producto de su fusión con algunos elementos, inicialmente cuenta con una lanza poco efectiva pero luego de ?unirse? con una rama tendrá unos poderes de lo más variopinto.

Gracias a esta particular fusión nuestro personaje podrá lanzar ramas e incluso podrá atrapar con ellas a sus rivales para mandarlos a lo lejos cual si fuera una especie de Spiderman, es un efecto muy bien logrado y engancha lo suyo.

La habilidad para capturar objetos y lanzarlos lejos no viene de perlas a la hora de combatir a los enemigos más fuertes pues en su mayoría cuentan con caparazones o con una agilidad que los hace prácticamente invulnerables frente a un ataque directo.

En esos caso lo mejor será lanzarles un objeto (en ocasiones puede ser otro enemigo), ellos quedarán atontados por unos segundos (la cantidad aparece reflejada en la pantalla) y será el momento para ajustarles una buena propina de golpes para noquearlos, como vez un sistema sencillo pero que engancha desde el primer momento (avisado estas de que algunos no se rinden fácilmente).

Por lo general el juego se desenvuelve llegando de un lugar a otro donde tendremos que encontrar a un enemigo para derrotarle y así conseguir el anhelado objeto, esto es tal que incluso podemos escoger jugar este título a manera de misiones como si estuviéramos en una especie de FFX-2, con todo el concepto es sencillo y la historia si bien típica llega a atraer.

También podemos recolectar objetos y hasta enemigos, todo depende del reto escogido y el nivel de dificultad inicial, esto le aporta considerablemente a la rejugabilidad del título, desafortunadamente las rutinas de los enemigos tienden a ser las mismas de modo que difícilmente querremos volver a jugarlo una vez hayamos terminado con la historia principal.

Poder adquirir mascotas y emblemas es otro de sus atractivos y en esto le hace honor a las precuelas, pero como tal el concepto se aleja del desarrollo central de la historia (en últimas el que motiva a jugar) de modo que si bien son accesorios válidos a la larga se le pierde gancho.

Eso sí, los combates contra los ?jefes? finales es de lo mejor que hemos visto en el género, cada enemigo cuenta con una rutina especial, por fortuna no es difícil de descubrir pues por lo general se trata de algún punto débil (rutinas en algo similares a las vistas en los enemigos en Lost Planet o en el anteriormente citado Kameo, juego con el que a la postre guarda muchísimas similitudes).

La jugabilidad en Dawn Of Mana definitivamente es novedosa y original, es cierto que termina por sacrificar muchísimos componentes típicos a los RPG, aunque se conservan otros tales como el aumentar las habilidades con la experiencia e incluso el poder configurar nuestros poderes, el menú es bastante intuitivo aunque a la postre el sistema también funciona casi por ?defecto? de modo que podremos casi pasarlo de largo sin tener que acudir al mismo para hacernos con la historia (aunque por supuesto será mucho más difícil).

DIVERSIÓN - Dawn of Mana -


El componente aventurero le ofrece muchas posibilidades a Dawn of Mana aunque a la postre también le brinda la que quizás sea la única pega y es que este juego no resulta ser tan extenso como nos tenía acostumbrados en otra, es una aventura medianamente extensa pero los jugadores experimentados lograran resolverlo en algo menos de diez horas.

Eso sí, lo que esta garantizado es que mientras estemos en contacto con este particular universo la sensación será absolutamente gratificante, pasando por la excelsa bondad de los diseños hasta los ingentes combates que podrán a prueba nuestra destreza y habilidad para descubrir las rutinas de los enemigos.

Para todos los que han conocido en otrora los juegos de Mana no les resultará extraño que tanta apariencia en extremo ?infantil? redunde en un juego mucho más serio y sólido de lo que aparenta; tal vez la nueva jugabilidad genere desconcierto al inicio, sobretodo porque llega a parecer demasiado fácil, pero eso es tan solo una ilusión, bastará con alterar la modalidad de dificultad para hacernos a un reto más que atractivo.

Dawn of Mana proviene de una saga dirigida a una audiencia relativamente específica, aunque las novedades introducidas en esta entrega de seguro le acercarán a un público mayoritario, hoy por hoy es probablemente el juego más atractivo de cara a los usuarios (descontando por supuesto joyas del calibre de God Of War 2 y FFXII), es un título que no venía con demasiadas expectativas encima (menos en los fanáticos de la saga por supuesto) pero que definitivamente a logrado cumplir y con creces.

CONCLUSIÓN - Dawn of Mana -


Square Enix es grande y con juegos como estos no hacen sino ratificarlo, no es sino mirar por el espejo retrovisor a joyas del calibre de Grandia 3, Kingdom Hearts 2, DQ VIII y FFXII (entre muchos otros) para entender el porqué las grandes compañías se disputan sus títulos.

Puede que PS3 no haya tenido el comienzo que muchos auguraban pero mientras logre mantener este caudal de licencias en su consola es probable que a la postre recupere gran parte del mercado ?perdido?, aunque cada vez se le acercan más sus rivales y es que en numerosas ocasiones Square Enix ha manifestado que trabajará en juegos para todos los sistemas (algo que no solo se ha quedado en manifestaciones a decir verdad).

Lo cierto es que con muy pocas excepciones PS2 fue la consola favorecida con sus franquicias y los resultados salan a la vista, una hegemonía total de la consola por sobre sus competidores, a tal punto que aún hoy en día PS2 continua liderando con diferencia las ventas y eso en una consola con más de un lustro de antigüedad dice mucho a favor de sus juegos.

En el éxito de PS2 Square Enix tienen un indiscutible protagonismo y juegos como Dawn of Mana son la ratificación de ello, pero también hay que hacerle un merecido reconocimiento a algo en lo que muchos no se arriesgan y es a innovar.

Con críticas y todo Final fantasy renovó su propio concepto, con una menor medida también lo han hecho juegos como Dragon Quest VIII y Grandia 3 y en el caso de Dawn of Mana el cambio es casi tan radical como con la saga de Final Fantasy.

Por fortuna el resultado les ha favorecido, es cierto que se ha perdido muchísimo del clásico componente RPG pero se ha ganado en estética y jugabilidad y eso en una saga que siempre se aprecio por su genial apartado gráfico habla muy bien; de modo que si a un juego impecable en lo estético le añadimos una jugabilidad más adictiva (aunque también más corta) el resultado es absolutamente elogiable.

Dawn of Mana ha vuelto y nos ofrece su mejor cara, de seguro que los amantes de la estética de antaño no se van a decepcionar ante el nuevo ?lavado? de cara, ya va siendo hora de que otras sagas que tanto le temen a la revolución técnica observen lo que se ha hecho aquí, sin duda un interesante precedente para el futuro inmediato en los juegos del género.

A FAVOR Y EN CONTRA - Dawn of Mana -


A favor:

- La renovación sin haber perdido un ápice en el encanto gráfico.
- El concepto jugable que combina la mecánica vista en Kameo con la jugabilidad de Kingdom Hearts.
- La genial banda sonora.
- Correcta interpretación dramática en el doblaje.
- El diseño de los personajes y hasta de los enemigos (tan encantador como siempre)
- La interacción con los objetos es única, difícilmente encontraremos algo igual en PS2 o en las demás consolas.
- La curva de dificultad esta muy bien ajustada.
- El carisma y encanto de la mayoría de los personajes (algunos provoca comérselos?vaya, que cursi sonó eso).


En contra:

- Algunos de los enemigos son tan bonitos que resulta difícil eliminarlos sin lamentarlo.
- No resulta tan largo como antes.
- Los que no conozcan la saga pueden sentirlo un juego muy infantil (craso error).

CALIFICACIÓN - Dawn of Mana -


Nuestra redacción pretende ser lo más imparcial posible en la calificación final de los juegos, para facilitar la elección del lector, sin tener en cuenta los gustos personales de cada redactor por un aspecto u otro de los juegos. Por ello, toda la redacción ha acordado una ponderación en la nota final de cada uno de los apartados que evaluamos. En nuestras puntuaciones se expresa la ponderación entre paréntesis. Si el lector valora de distinta manera los juegos en cada apartado, puede calcular su propia calificación usando las ponderaciones que estime que se adaptan a sus exigencias.

GRÁFICOS (Ponderación: 25%): 9
SONIDO (Ponderación: 15%): 8
JUGABILIDAD (Ponderación: 60%): 9
CALIFICACIÓN FINAL: 9

INFORMACIÓN DEL JUEGO - Dawn of Mana -


GENERO: RPG Action
DURACIÓN: Media
MODOS DE DIFICULTAD: 3 (Fácil, normal y difícil)
MODO MULTIJUGADOR: No
MODO ONLINE: No
OPCIÓN 6OHZ: No
EXTRAS: Galería con ilustraciones, catalogo de la música y los videos, galería con mascotas y personajes, listado según el nivel de dificultad.

FICHA TÉCNICA - Dawn of Mana -


DESARROLLADORA: Square Enix
DISTRIBUIDORA: Square Enix
LANZAMIENTO: Próximamente
CALIFICACIÓN EDAD: +7

Precio MG (?): Desconocido
9

/ 10


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