INTRODUCCIÓN - Turok -
En un lugar sideral un soldado con cara de pocos amigos (y realmente no se hace ganar simpatías sino que por el contrario sus colegas lo miran mal) tiene una misión a cual más confrontadora: atrapar a su antiguo mentor y destruir la fortaleza que le protege.
Pero justo cuando estaba al llegar su nave espacial cae ante el ataque enemigo y nuestro heroes se ve envuelto en un planeta inhóspito ante la merced de al parecer los secuaces de su antiguo mentor.
No obstante esto es un mal “menor” pues el planeta también esta habitado de unas criaturas hostiles mucho más peligrosas aún, se trata de feroces dinosaurios ávidos de comer carne a como de lugar y dado que nuestro soldado supone un gran “festín” no perderán un segundo para hincarle el diente.
Con este argumento a priori atractivo da inicio la nueva “resurrección” de uno de los personajes más emblemáticos durante la generación de Nintendo 64 logrando que este juego fuera capaz de plantarle cara al todopoderoso Goldeneye en aquellos tiempos (aunque también contó con versiones en PC).
La saga entró en una crisis y su compañía también, a tal punto que ahora un nuevo equipo se ha encargado de volverlo a la vida, claro que el antiguo indígena ha cambiado para ser un feroz soldado (aunque sus antecedentes revelan su origen indio).
¿A estas alturas podrá sorprendernos un juego con dinosaurios? Ya han pasado varios años desde que un Spielberg sorprendiera a medio mundo con un mundo jurasico (la tercera parte supuso una decepción) y por su parte los videojuegos llevan mostrándonos dinosaurios hace más de una década.
Aunque hemos tenido muy buenos momentos con Dino Crisis y el mismo juego de King Kong, así como aquella fase en la que Lara croft se media a un T-Rex, nada a logrado igualar la experiencia que supuso los dinosaurios en Nintendo 64, ni siquiera la versión multiplataforma que apareció guante la anterior generación de consolas (más bien lo contrario), ¿Será que ahora las cosas si van a cambiar?