Análisis de No more Heroes |
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INTRODUCCIÓN - No more Heroes -Mucho ha dado que habla el último juego de Grasshopper para Wii. Este particular estudio japonés (abanderado por sus producciones de corte independiente y cierto elitismo dentro del sector), ha engendrado en los últimos años algunos de los juegos más bizarros y abstractos vistos en plataforma alguna, como Flor Sun & Rain para PS2 (próximamente porteado a NDS) o el reciente (y fracasado) Killer 7. No More Heroes es, con diferencia, el mejor juego producido por el inconmensurable Suda 51 (director del equipo y de este proyecto en concreto), donde logra encajar las piezas de un puzzle mental desquiciado pero jugable, rico en matices y ante todo, completamente fresco. Una de referencias. El gancho de No More Heroes es obvio, inmediato, casi soez: la compleja mezcla cultural de Suda 51, un bastardo hijo pródigo de la cultura pop-occidental en un país ombliguista y unidireccional como es Japón, nos lleva a un mundo anime (gráficos cell shading, personajes estilizados hasta el infinito etc.) con un fondo muy controvertido y fresco: inspiración directa de películas como Star Wars (las katanas láser, el gráfico del ranking de enemigos etc.), Kill Bill, El Topo (un lisérgico western del chamán/filósofo/guía espiritual de la cultura new age chilena Alejandro Jodorowski) o decenas y decenas de videojuegos, desde un sistema muy prototípico de Sega (Shenmue, Headhunter incluso en algún que otro mini-juego, Sonic Adventure) a la filosofía de Hideo Kojima y sus Metal Gear Solid, centrando los puntos clave en los jefes finales, en hiperbólicos diálogos (ácidos y muy inteligentes en ocasiones) incluso en la psicología del propio jugador en momentos clave. La historia en un punto de partida nos lleva a Santa Destroy, una ciudad infectada por sociópatas delincuentes sin rumbo. Nuestro personaje, Travis Touchdown en una mañana de lucidez, decide comprar una Beam Katana por Ebay (una sable láser inspirado sin miramientos en la obra de G. Lucas) y para impresionar a una tal Sylvia Chrystel, una atractiva desconocida (mitad ucraniana mitad japonesa) eliminamos de forma violenta a un reputado asesino. Desde este punto, accederemos a una lista de los mejores 11 asesinos de Santa Destroy, a los cuales tendremos que ir eliminando paulatinamente. No para demostrar nuestra valía. No como método de justicia ultra-fascista. No. Mero trámite para acostarnos con Sylvia, debido a una estrambótica promesa. Así es No More Heroes. Un alegato Punk al absurdo, al todo vale, a verdadero talento creativo, una mina conceptual. Podrá gustarte o lo odiarás, pero a nadie dejará indiferente. |
![]() ![]() Recargando la beam katana. ![]() Enemigos finales memorables. ![]() Conduciendo por Santa Destroy. |