INTRODUCCIÓN - State of Emergency 2 -
Después de una polémica pero exitosa en ventas primera parte, el equipo Freedom vuelve en su lucha incesante contra el dominio global que persigue la corporación, nuevos retos, nuevas aventuras y las mismas cantidades de gente a todos lados…
La secuela del juego de Rockstar
cambia el género inicial para apostarle a un desarrollo enmarcado en un Shooter en tercera persona con demasiados elementos irregulares que acabarán por desilusionar a sus seguidores.
Diez Años después de los sucesos acaecidos en la primera parte, el equipo antisistema se enfrentará a un tremendo y frenético desafió, ahora no habrá espacio para nada distinto a las armas puras y duras; muchos disparos será lo común en esta secuela.
EN CONTRA DE LA GLOBALIZACIÓN
Cuando el primer State of emergency salio a la venta, la respuesta del público y de la crítica fue paradójica, el hecho de que atrás estuviese el nombre de Rockstar le aseguró ventas instantáneas ya que muchos vieron en este título un nuevo género de éxito. Se notaba demasiado la influencia que tuvo en los jugadores Grand Thef auto III, título que por cierto había salido unos escasos meses atrás.
La impresión que generó el juego en su tiempo no resultaba negativa, sobre todo en los primeros momentos. La cantidad de personajes en el escenario sorprendía a todos, por aquel entonces la capacidad de PS2 generaba aún mucha expectación y el hecho de ver juegos como este hablaba muy bien de la capacidad de la consola.
EL argumento resultaba bastante insípido a decir verdad, un equipo de revolucionarios hacían de todo con tal de impedir el control monopolizador que ejercía sobre la ciudad una organización (esta se valía de artilugios tan llamativos como colocar extrañas sustancias hipnóticas en la comida)
Pareciera que donde pone las manos Rockstar la polémica no tarda en llegar, no podíamos esperar menos de un juego donde se “liquidaban” enormes cantidad de transeúntes que se la pasaban repartiendo mamporros a diestro y siniestro. Además el argumento dejaba un cierto sabor “antiglobalización” que a nivel político resultaba bastante polémico.
De todos modos
este fue un juego del tipo “mucho ruido y pocas nueces”; su desarrollo terminaba por hacerse repetitivo a las pocas horas, sus gráficos llamaban inicialmente la atención pero poco más y finalmente su argumento pese a parecer polémico no resultaba a la larga controversial. En resumen no se acercaba ni de lejos al fenómeno GTA pese a disfrutar de manera indirecta de las “mieles” del éxito de aquel (definitivamente el que a buen árbol se arriba termina acogido por una buena sombra).
De todos modos
era claro que su éxito en ventas daba para crear una segunda parte, pero esta se demoró mucho más de lo previsto: Durante su desarrollo algunas de las empresas lo abandonaron hasta que por fin la licencia termino en las manos de DC Estudios; pero tanto vaivén necesariamente tenia que pasar factura en la calidad global de este juego.
Como si el juego quisiera corresponder con su argumento al retraso que ha tenido esta secuela en su desarrollo, la historia nos situará diez años después en una ciudad futurista que se aleja definitivamente del ambiente tipo San Francisco que habíamos visto en la primera parte (vale la pena recordar que este juego pretendía hacer alusión a una protesta antiglobalización que tuvo lugar en dicha ciudad).
Nuevamente el equipo antisistema Freedom entablará una encarnizada lucha contra la corporación. Ahora el juego estará estructurado por misiones que debemos superar en modo de aventura en tercera persona, aunque a decir por la jugabilidad esta es más de tipo Shooter.
Esta secuela ofrece así un argumento algo más elaborado que la primera parte (lo que tampoco es decir mucho) y una ingente cantidad de aventuras y misiones que nos mantendrán ocupados durante varias horas. Desafortunadamente a nivel técnico el juego presenta un serio desfase que le restará muchísimos puntos a su valoración final.