INTRODUCCIÓN - Soul Calibur III -
La saga Soul Calibur tuvo sus inicios en un juego de recreativa llamado
Soul Edge que apareció durante el año 1995 y fue íntegramente desarrollado por Namco, poco más tarde, apareció una versión de este para la entonces popular PlayStation, el juego conservo su nombre en Japón, pero en Europa fue llamado
Soul Blade. Tras la aparición del juego en una consola domestica empezaron un aluvión de excelentes criticas hacia este por parte de la prensa especializada y de los propios usuarios, lo que empezó siendo un simple arcade de lucha para recreativa de Namco, se había convertido en todo un “hito” y sin duda era ya uno de los mejores, sino el mejor, juego de lucha 3D creado hasta la época.
Namco, como no, vio en ese primer juego la gallina de huevos de oro, y se puso manos a la obra en su predecesor, el cual recibiría el nombre de
Soul Calibur y que esperó a ver a luz con la aparición de la siguiente generación de consolas. Para entonces, PlayStation 2 aún estaba en fase producción, pero Namco no siguió la saga en una consola de Sony como muchos esperaban, sino que lo hizo en la que sería última consola de Sega hasta el momento, Dreamcast (aunque antes pudo ser jugado en recreativa), para la cual apareció el primer Soul Calibur propiamente dicho, para entonces, corría el año 1999. El juego volvió a sorprender y a brillar con luz propia, volviéndose a llevar las mejores críticas del género y suponiendo de nuevo, toda una obra de arte, consolidando así la saga Soul Calibur como un referente de los arcade de lucha 3D y como una saga en que cada capitulo era una pequeña obra maestra. Por desgracia, la plataforma Dreamcast resultó ser un fracaso en cuanto a ventas se refiere, lo cual, junto al echo de que Sega pasaba por una mala situación económica, hizo que se parara la producción de la consola y que se diera por acabado el papel de Sega en esta generación, y por desgracia, en el desarrollo de consolas en general.
Es por ello que Soul Calibur no llegó a todo el público que Namco hubiese deseado, convirtiéndose así en una gran joya que pocos disfrutaron. Es por eso quizás, que hace poco más de 2 años, en 2003, apareció
Soul Calibur II, y esta vez venia con la intención de llegar a todo el mundo, siendo un título multiplataforma que apareció para las 3 consolas de la presente generación que aún se aguantan en pie, PlayStation 2, XBox y GameCube así como en las maquinas recreativas y contando con algún que otro extra para cada una de las adaptaciones para consola domestica. Soul Calibur II logró su propósito y fue todo un éxito en ventas, y como venia siendo costumbre, en criticas también, logrando excelentes puntuaciones y los mas bellos alardes, la saga sin duda alguna, tras 8 años de vida, seguía en plena forma y ofreciendo al jugón el mejor arcade de lucha del momento en sus respectivas épocas.
Después de todas estas andanzas, nos llega
Soul Calibur III, esta vez en exclusiva para PlayStation 2 y por primera vez, siendo desarrollado única y exclusivamente para consola, sin pasar anteriormente por el salón de recreativas; además, el lanzamiento de este nuevo episodio de la saga (el cuarto en realidad) coincide con el décimo aniversario de esta, que recordemos que empezó sus cruzadas en 1995, con el nombre para entonces de Soul edge, en Europa, Soul Blade.
La saga de los combates a mano armada vuelve de nuevo, con el asombroso control y gráficos que la caracterizan, y también, con varias novedades que pondrán a prueba el concepto de esta, Soul Calibur III ya esta aquí, ¿repetirá el mismo éxito que sus predecesores? ¿Logrará de nuevo que la crítica se arrodille ante él? La respuesta os la ofrecemos a continuación con esta completa review.