INTRODUCCIÓN - Pro Evolution Soccer 4 -
Entrega tras entrega uno se pregunta si Konami va a ser capaz de mejorar su primicia y, año tras año, consiguen que la respuesta sea afirmativa. Si bien es cierto que algunos juegos han supuesto más cambio que otros respecto a su predecesor, ese afán por parte de Konami en mejorar lo que parece inmejorable les ha puesto en el podio de los juegos de fútbol. No vamos a discutir si en el cajón más alto – dado a las ya aburridas discusiones de temas como “FIFA vs. PES” – pero lo que sí está claro es que KCET ha conseguido uno de los simuladores más depurados y realistas del mercado.
También es cierto, pero, que los que llevamos mucho tiempo jugando a esta saga tenemos la sensación de que hay ciertos errores que se van solventando pero hay otros que nunca se han resuelto y que podríamos considerarlos como señas de identidad. ¿Quien no se acuerda de los famosos Roberto Larcos, Ravoldi…? ¿Quien no se acuerda de la famosa frase de: “El sol cae a plomo, pero el viento sigue soplando con fuerza” en un partido lluvioso?
Pese a estos claros errores que ha ido sufriendo la saga, los jugadores se olvidaban de ellos al coger el pad y empezar a jugar. Una cosa está clara, y es que los Iss Pro que aparecieron para PSX se ganaron el reconocimiento del público - desbancando al rey en ese momento, FIFA – mediante su jugabilidad, que lo convertía en un juego difícil para los inexpertos, pero a medida de que se iba practicando y ganando partidos la recompensa de hacerlo era muy grande.
“Winning Soccer”, “Iss Pro Soccer”, “Pro Evolution Eleven”... ¿mande?
No es la primera vez que un juego adopta distintos nombres según el mercado donde se lance. Casos recientes como Biohazard (Resident Evil) o Fatal Frame (Project Zero) y casos no tan recientes como los dolores de cabeza que trajeron a algunos las versiones I II y III de Final Fantasy nos demuestran que el marketing es uno de los factores que más se tiene en cuenta.
Los japoneses conocen al juego como Winning Eleven, de los cuales ya llevan 8 entregas, y eso por no hablar de los Winning Eleven Final Evolution (actualmente no se desarrollan, es una especie de mejora de los Winning Eleven que aparecía unos meses después), Winning Eleven International (muy parecido a Final Evolution, es el que se desarrolla actualmente), Winning Eleven Japan League (con la liga japonesa) y J-League Winning Eleven Asia Championship (dedicado a los clubes asiáticos).
Pero la cosa no termina ahí, pues no se puede confundir este juego con las entregas de International Superstar Soccer (KCEO), un juego de temática mucho más arcade que no ha conseguido los éxitos y reconocimiento de ISS Pro Evolution (o los siguientes Pro Evolution Soccer). Además, Major A también se aventuró a crear un gran juego de fútbol para la 64 bits de Nintendo, ISS 64.
Entrando ya en otro estilo de juego está European Club Soccer Winning Eleven Tactics, un manager con un estilo diferente a los managers europeos como Total Club Manager o el pésimo PC fútbol 2005. No se ha lanzado aún al mercado.
¿Arcade o Simulador? ¿Papá o mamá?
Esta pregunta no la hubiésemos podido formular unos años atrás, cuando los simuladores aún no existían. El juego Arcade era el único, que pese a no mostrarnos la realidad de ningún modo, eran tremendamente jugables y adictivos. El paso del tiempo ha hecho que los programadores tengan más posibilidades, y una de esas posibilidades era de hacer juegos que se asemejaran a la realidad. Así nacieron los simuladores de juegos.
No se puede caer en el error de que los juegos arcade son inferiores a los simuladores. Son juegos totalmente diferentes, no se pueden ni se deberían de comparar. Por suerte, y aunque de cada vez aparecen menos arcade, nos van apareciendo pequeñas joyas de este estilo de juego, como Burnout 3, que nos recuerdan que no son inferiores a los simuladores, sino diferentes.
El problema lo tenemos cuando juegos totalmente arcades quieren anunciarse y venderse como simuladores – estos últimos suenan más buenos, pese a que no necesariamente tengan que serlo –, eso mismo sucedió con las anteriores entregas de FIFA, que una vez llegó ISS Pro quedó claramente demostrado que de simulador tenían poco. Pero ellos seguían anunciándose como el mejor simulador de fútbol, y les pesó esta calificación hasta que empezaron a cambiar su estilo de juego totalmente. De hecho, hasta que ISS Pro no empezó a tener más reconocimiento, el juego de fútbol que estaba de moda entre los videojugadores poco entendidos (casuals) era FIFA. En aquel momento jugar a otro juego de fútbol que no fuese FIFA era impensable para los casual, pero un pequeño grupo de jugadores disfrutaba con su ISS Pro. Ahora se han cambiado los roles y PES está de moda. Ninguna de las dos posturas es correcta, pues cada juego tiene sus defectos y sus virtudes, pero eso ya forma parte de un debate bastante alejado del cometido de este artículo: analizar Pro Evolution Soccer 4.