Ayer leí una movida sobre plagios, indies desvalidos y grandes empresas malvadas que me dejó loquísimo. Resulta que Activision había pedido a Steam que retirara un videojuego llamado Orion por infracción de copyright, una exigencia que viniendo de una empresa tran grande y dirigiéndose a una empresa más pequeña e independiente, muchos intepretaron como un abuso de poder. Yo mismo, cuando vi la noticia inicialmnete, pensé eso porque Activision es Activision.
Pasadas las horas, resulta que no: que Activision parece tener toda la razón del mundo y que este desarrollador se ha aprovechado de nuestros prejuicios para conseguir notoriedad, engañar a unos cuantos compradores para hacer ruido y engañar a otras cuantas personas a hacerse con el juego a pesar de estar todavía en bragas. Como siempre, reddit ha servido tanto en el mal sentido (propagar el prejuicio inicial) como para demostrar que realmente estamos ante un caso legítimo para Activision.
El problema de esta disputa son las armas: aunque Orion no tiene mucho que ver con Call of Duty, sus armas son calcos de algunas de las aparecidas en Black Ops 3. Aunque no es una copia directa, ir cogiendo partes de armas para montar la tuya propia me temo que también puede considerarse un robo de propiedad intelectual. Y de ahí nace todo este asunto, claro. Aquí el ejemplo más evidente.

La verdad es que copiar a Black Ops 3, uno de los FPS más populares del momento, es una táctica tan estúpida que no sabría ni por dónde empezar. Sin embargo, intentar aprovecharse de la mala fama de una gran compañía para intentar conseguir viralidad, financiar una pequeña campaña de Indiegogo para contratacar y conseguir que la gente compre tu juego por mera compasión no es tan tonto. Otra cosa es que el responsable de todo esto haya actuado como un idiota, claro.
El responsable del estudio que ha copiado a Call of Duty es David Prassel, que al ver que se descubría el pastel, ha amenazado a varios usuarios de reddit con denuncias (oh, vaya), ha escrito un post bastante lamentable en Steam condenando a la industria del videojuego, se ha baneado a sí mismo, ha dicho que su cuenta ha sido hackeada, ha financiado su propia campaña de indiegogo para que sea exitosa... En fin, un caso perdido.

Aún con lo triste que es todo este asunto, porque este hombre tendrá a varias personas a su cargo y es posible que se metan en un lío por su culpa o tengan problemas para encontrar trabajo una vez fracase todo este asunto; me gusta que estas cosas salgan a la luz porque no son pocos los desarroladores independientes que recurren al desconocimiento de la gente, a lo inmenso de la industria del videojuego y a los puntos ciegos de plataformas como Steam para tomarle el pelo a la gente.
Orion no es el primer juego con ese nombre desarrollado por esta gente. Hay otras dos entregas antes y eran una absoluto desastre, estaban llenos de promesas que jamás cumplieron y directamente robaron dinero a las personas que pagaron por él y se encontraron con un juego roto, sin acabar y que nunca se mejoró pese a habarse prometido tal cosa.
Ser pequeño dentro de un espacio tan grande como el de los videojuegos no significa que vayas a tener más legitimidad ni credibilidad que un gran estudio por el simple hecho de que no tengas un duro. Estos figuras que han intentado aprovecharse de la mala reputación de Activision entre algunos jugadores son un ejemplo. Es una lástima que estos casos a veces reciban más atención que los desarrolladores honestos que se esfuerzan en hacer juegos arriesgando mucho dinero, pero la verdad es que su comportamiento es tan ridículo que es necesario apuntarlo con el dedo y reírse de él.