Todos sabemos que venimos del mono, o al menos creo que lo sabe la mayoría. También es cierto que es un tema discutible porque hay muchos que siguen teniendo más de mono que de humano, a lo que habría que sumar que el mono también viene antes de otro tipo de forma de vida, y ésta a su vez de otra y así sucesivamente hasta que simplemente éramos una célula, el elemento de menor tamaño que puede considerarse vivo.
¿Y qué os estoy contando con todo esto? Pues que ese tema tiene mucho que ver con lo que ofrece Sparkle 3 Genesis, que no deja de ser un título que trata de hacer ver a su manera la forma en que tienen las células y los seres vivos en general de crecer, adaptarse al entorno y evolucionar según las necesidades que vayan surgiendo.
Sparkle 3 Genesis nos pone a los mandos de un organismo de vida ínfimo y, por supuesto, microscópico, que debemos manejar en un océano repleto de otros seres vivos y diversos nutrientes de los que deberemos ir alimentándonos. El concepto del juego es muy simple y, realmente, trata de ofrecer una experiencia bastante pausada al jugador. No esperéis secuencias de acción ni de batallas entre células (aunque las hay), sino más bien un ritmo lento que además viene marcado por el propio jugador.

Nosotros podremos llevar a nuestro ser vivo por donde queramos, haciendo que coma los nutrientes que deseemos (aunque al final todo termina en pillar todo lo que te encuentres y ya). Una vez que hayamos adquirido los suficientes podremos hacer evolucionar a la criatura mejorando tres aspectos diferentes. Obviamente, dependiendo de qué sea lo que mejoremos, nuestra criatura evolucionará de manera diferente, obteniendo unas habilidades y apariencia distintas.
De esta manera, al poco tiempo de jugar, contaremos con un ser vivo totalmente distinto al que otro, posiblemente, vaya a tener. Esto hace que reflexionemos acerca de lo que es la vida y de cómo evoluciona, pero claro, tampoco es que el juego haga perfectamente bien todo esto. Por un lado está bien que la criatura evolucione y vaya variando, pero al ser nosotros mismos los que adjudicamos los puntos (aunque tampoco sabremos exactamente en qué los estamos gastando) la criatura no evoluciona según nuestras acciones ni según cómo nos comportemos dentro del mundo, sino que evoluciona totalmente aleatoriamente según nuestra asignación. Ese pequeño hecho le resta mucho interés al conjunto.
Puede que sea una tontería, pero pensadlo de esta manera: lo bonito de la evolución, que viene a ser lo que nos quiere mostrar desde el inicio Sparkle 3 Genesis, es su capacidad de adaptación. ¿Por qué los humanos hemos desarrollado manos, dedos, nos sostenemos sólo sobre dos piernas, etc.? Porque nuestra vida a lo largo de los millones de años ha ido requiriendo de esas necesidades. En el juego no ocurre eso, todo es aleatorio o condicionado por nuestras propias decisiones. Es como si a los humanos nos crecieran mañana alas porque sí, sin un motivo aparente.

Eso hace que no tengamos un necesario interés en hacer las cosas de una forma u otra, aunque en realidad tampoco hay mucho que hacer. Podemos comer nutrientes que nos vamos encontrando por los escenarios e ir cumpliendo las misiones que nos van otorgando, muchas de ellas horribles en cuanto a lo pesadas y aburridas que se hacen. Al final, todo se resume en buscar ciertos nutrientes especiales o en acabar con ciertos tipos de enemigos... el juego no consigue en ningún momento llegar a ser demasiado interesante ni tampoco divertido.
Lo único que podremos destacar y que nos animará a seguir será ver cómo va a seguir evolucionando nuestra criatura, lo que nos incita a seguir comiendo nutrientes y a ir cumpliendo las misiones por muy pesadas que sean algunas. Y poco más, realmente, el juego no ofrece nada más allá de eso. Se hace monótono y, sin duda, su ritmo lento no agradará a todo tipo de jugadores.

Quizás su mayor atractivo también recaiga en su potencial educativo, ya que puede servir como buen ejemplo gráfico para que los niños entiendan esos procesos de evolución, aunque en realidad tampoco lo sabe hacer demasiado bien como he comentado anteriormente, ya que no sirve un proceso realmente evolutivo. Al final me quedo con la sensación de que Sparkle 3 Genesis tiene mucho potencial como concepto pero luego no sabe aplicarse del todo bien, además, no es el primer título que utiliza una premisa similar y no es el mejor de ellos ni mucho menos.
No es que sea un mal juego pero tampoco se puede sacar de él demasiado. Es barato y si te interesa el tema o quieres un juego con un ritmo tranquilo y bastante sencillo, puede darte algunas horillas. Lejos de eso, no creo que merezca demasiado la pena a pesar de que intenta ser interesante, porque el problema es que no llega a serlo en ningún momento.