1. Mundogamers
  2. Analisis

Analisis Project CARS ,PC,PS4

Conducir por el placer de conducir.
Martes 19 de Mayo de 2015 por Víctor Junquera

Project CARS es un juego muy especial, pero no lo es sólo ahora que ya está en las tiendas y que permite que comprobemos de primera mano todas sus virtudes, sino que es especial desde su misma concepción. Quizá sea el único título que de verdad se pueda permitir aquel eslogan del 'De jugadores, para jugadores' o de locos de la conducción en este caso. Durante varios años, Slightly Mad Studios (de quienes os animo a probar SHIFT 2 siempre que se pueda) ha contado con el apoyo de una comunidad inigualable, una comunidad que ha apoyado formando parte del mismo desarrollo del juego, y entre pequeños detalles es donde se encuentra toda la magia de Project CARS.

 

51649d5d-136c-4cbb-8f26-7510b2217404.png

Hay todo tipo de monstruos de la carretera, pero también hay coches más normales, y karts.

 

No es un juego para el gran público, ni mucho menos, no es un juego para ver desfilar centenares de vehículos de todo tipo de marcas que al final poca diferencia tienen dentro de una misma categoría más allá de la tracción. Project CARS es un juego (con perdón, y no en el sentido ofensivo) para pajeros de la automoción, para aquellos a quienes incluso todas las variables que propone la saga Forza se les quedan cortas. Puedo apostar a que nunca llegaré a conducir algo como el 99% del catálogo de coches de este juego, pero de imaginar cómo sería, creo que nunca habría nada tan parecido a la realidad como lo es Project CARS en ese nivel máximo de simulación.

 

Hay muchas opciones para personalizar la experiencia, claro, no hay que sentirse sucio por no querer (o no saber) sacar partido a la conducción sin ayudas, y Project CARS sabe que es evidente que hoy en día es difícil cerrarse sólo en un estilo de conducción, y existen muchas formas de cambiar por completo la experiencia. Eso sí, quien sólo busque 'conducir por circuitos' y no algo más, también debería llevar bastante asumido que no está en posición de aspirar a los mejores tiempos.

 

51649bbb-3a70-4b3f-84f3-5563b2217404.png

En los coches con el chasis al aire se pueden apreciar esos retoques en neumáticos, ejes, etc. Es un nivel de detalle espectacular.

 

Y esas son las únicas motivaciones que Project CARS te pone delante. Tiempos y/o el placer de conducir. Al no haber una progresión más o menos guiada por algún tipo de 'campaña' offline o el clásico World Tour en el que esforzarse por cumplir determinados objetivos, parece que lo único que podemos hacer es escoger un vehículo, escoger un circuito y correr. Pero es entre esos menús, si decidimos sencillamente aceptar y pasar a lo siguiente o si decidimos rebuscar y tocar todo lo que el juego nos deja tocar (prácticamente todo), donde Project CARS marca la diferencia con respecto a todo lo demás que se haya visto hasta ahora.

 

La magia de Project CARS está en todos y cada uno de esos pequeños detalles que podemos modificar para que todo se sienta completamente diferente en las manos (al mando o al volante, también, muy diferente la experiencia), y de paso, también podemos toquetear opciones para que todo sea algo diferente a la vista, bien por comodidad, o bien por sentir algo de emoción extra.

 

51649bb6-53b4-42e8-8436-5563b2217404

Bendita lluvia, qué bien se ve. Y maldita lluvia, cómo dificulta las carreras.

 

De escoger empezar un circuito con la lluvia activa a escoger que el clima cambie durante la carrera y que de repente llueva (o deje de llover), hay un mundo. Más de lo mismo para escoger ese paso del tiempo, de que nos coincida el sol del atardecer en un circuito con una larga recta orientada hacia el oeste que termina en una curva cerrada que no vemos venir por haber quedado cegados, o que veamos más bien poco durante la noche en un circuito con zonas de mala iluminación. Todo cambia, y en el fondo, no es hablar de que Project CARS tiene tantos coches y tantos circuitos y por eso es así de grande, sino que cuentan de verdad todas las variables que puede haber entre los 70 coches, las infinitas opciones de ajustes mecánicos, el circuito a escoger entre las 30 localizaciones diferentes, sus múltiples variantes y todo lo que puede cambiar un circuito en función del horario y la climatología. Realmente es una cantidad de contenido que no se puede alcanzar a contar.

 

Aún hay mucho margen de mejora, por supuesto. El modo carrera es algo anecdótico, el comportamiento de la gente en las carreras online deja mucho que desear porque no hay penalizaciones 'tangibles' por apoyarse en los rivales y otras formas de juego sucio más allá de que ese tiempo no cuente para el récord, y por supuesto está el tema de los frames por segundo, que en la conducción es algo vital y que en las versiones de consola no se ha podido optimizar hasta los 60fps. Al final es una tasa menor, que se nota a la vista, pero que no afecta tanto al juego por no ser irregular.

 

51649c64-9698-40c6-8364-610fb2217404

Los juegos de conducción nunca alcanzarán el 'realismo' si no entienden la visión panorámica de un ser humano, pero aún así, hay tanto vista de cabina como vista de piloto (y más, claro), y son realmente inmersivas gracias al gran apartado sonoro.

 

Pero Project CARS no sólo es un juego con un muy buen sistema de conducción e innumerables opciones de caracterización de la experiencia. Sería absurdo no mencionar lo bonito que puede llegar a ser, lo bien que se ve y lo bien que representa todos esos cambios atmosféricos y cómo nos los transmite desde una vista de cabina desde la que se puede sentir todo, desde la lluvia golpeando el parabrisas al diferente rugir de cada motor. Desde luego, en las versiones en consola no destaca tanto teniendo en cuenta que llevamos años con un nivel que parece difícil de superar, y tanto Forza Motorsport por un lado como Driveclub por otro han puesto un listón muy alto que Project CARS también toca, pero que no consigue subir más aún.

 

Y por lo demás, realmente es un placer encontrarse un juego que no se va por las ramas. Project CARS (que viene de Community Assisted Racing Simulator, por cierto) se deja disfrutar de una manera prácticamente inmediata, para bien y para mal. No te lleva de la mano por diversos modos, pero tampoco te hace rodear por lo innecesario. Si quieres tocar un coche por donde nunca lo habías tocado y ver sus diferencias, puedes perderte entre menús, pero si lo que quieres es conducir y punto, sólo tienes que escoger con qué y dónde. Y en cualquiera de los dos casos, a disfrutar.

9

/ 10


<< Anterior Siguiente >>