Análisis de Kinect Star Wars
Fans de Star Wars, fans de estos que tenéis expuesto vuestro uniforme de Stromtrooper y vuestra réplica del sable láser de Darth Vader, huíd de Kinect Star Wars, y huíd de este texto antes de que sea demasiado tarde y empecéis a culpar a Microsoft por algo que no está dirigido a vosotros. ¿O si? Realmente no quedan muy claras las intenciones de este juego cuando aporta referencias, detalles y guiños para los seguidores más acérrimos, mientras que a la vez sabe que estos mismos seguidores fibrilarían de vergüenza ajena al ver a Han Solo y Lando Calrissian bailando sobre la máquina que convertiría al primero en carbonita.
Pero bueno, odios de fan aparte, lo que nos propone Kinect Star Wars no es la experiencia definitiva, sólo un compendio de juegos, variedades del control sin mando ambientadas en el universo de Lucas, y hay que decir que no todas estas formas de entretenimiento diferentes llegan al mismo nivel, y precisamente el atractivo principal es el que más flaquea, por eso empezaremos por él.
Lo que todos querríamos, usar los poderes de la Fuerza y nuestro sable láser para abatir oleadas de droides enemigos, es la expriencia más irregular de todo el juego. No porque esté mal implementada, de hecho, el control responde bien aunque sea parcialmente sobre raíles. Saltos, potentes deslizamientos y esquivas laterales sin movernos mucho del sitio son posibles, e incluso patadas a los rivales, y en lo que a las manos se refiere, a elección de si somos zurdos o diestros, una para el sable láser y otra para empujones y alzamientos de Fuerza.
Pero la verdad, como consejo, coged el mando de la tele, o un Wiimote, o incluso esa réplica de sable láser que tenéis ahí expuesta... Bajad a comprar una a los chinos si hace falta, pero tened algo en la mano de la espada, para que esto no se convierta en un simple juego de mover la mano de lado a lado. La respuesta no es la que podríamos esperar del Kendo de Wii Sports Resort, pero tener algo en la mano ayuda a que sea algo más inmersivo. Donde no hay queja alguna es con la otra mano, que ahí sí que es eso que siempre hemos hecho. Abrir puertas automáticas moviendo la mano, empujar al aire y esperar una reacción... Todo eso con la mano izquierda, de la forma más intuitiva posible, aunque la precisión es horrible si pretendemos apuntar con un objeto alzado a un enemigo.
Esta es sólo una de las partes que nos espera en la campaña principal de Kinect Star Wars, como jóvenes Padawan, vivimos unos eventos que suceden entre La Amenaza Fantasma y El Ataque de los Clones, como si de una película se tratase, con zonas de conducción de vehículos, de disparo a los mandos de una torreta, y por supuesto, de avanzar y trocear droides, a lo largo de aproximadamente cuatro horas, pero la verdad es que es, como os decíamos, muy irregular, y es una pena, porque lo que podría haber sido un gran juego, se vuelve soso, fácil y repetitivo ya a la media hora, y los niveles de dificultad superiores no solucionan la papeleta.
De los jefes finales de esta campaña sacamos un nuevo modo, los duelos, que nos llevan a enfrentamientos 1 vs 1 (o 2 vs 2) contra muy clásicos personajes, en combates “por turnos”. En el primer turno toca defendernos, viendo la trayectoria del ataque enemigo y poniendo nuestro brazo en la dirección apropiada, en el segundo turno, el cruce de espadas, tenemos que hacer algún movimiento ofensivo en el momento correcto para desequilibrar al rival, y ya en el tercer turno toca zarandear el brazo sin sentido para bajarle la barra de vida. Así, repetir tres veces. También, varios niveles de dificultad, combates espectaculares, pero... Insuficiente.
Ficha técnica
Salida: 03-04-12
Género: Acción / Carreras / Baile
Desarrolladora: Terminal Reality
Distribuidora: Microsoft
Edad (PEGI): +12
Precio: 49,95€