Cuando te zambulles en la crítica de un Super Mario, todos tus esquemas y procesos de calificación desaparecen. Conceptos como la duración se diluyen en recuerdos infantiles, ¿cuánto dura, objetivamente, Super Mario Bros? ¿cuántas horas le hemos dedicado en realidad? Es indiscutible que la franquicia de Mario se mide con otro rasero, lo que le beneficia y le pasa factura al mismo tiempo.
Esta re-visión de New Super Mario Bros para Wii es la segunda entrega de esta nueva saga de desarrollo retro tras la versión para DS título que devolvió a la franquicia a sus raíces 2D, 15 años tras el lanzamiento de Super Mario World en SNES. Aunque la calidad de este reseteo quedó en entre dicho (brillante fórmula, excesivamente permisivos con los jugadores, algo falto de carisma...) está claro que 2009 no es 2006 y tanto los 15 millones de copias vendidas como la sed de lanzamientos triple A en Wii durante este año hacen que tengamos unas expectativas si no distintas, especiales, con el último lanzamiento de Miyamoto en la sobremesa.
Lejos de revoluciones o decepciones, New Super Mario Bros Wii consigue un objetivo inesperado. Lejos de un ejercicio de nostalgia, Nintendo ha realizado un trabajo de perfección: no estamos ante ese Super Mario Bros 3 que contagió nuestra infancia o el Mario World que cambió nuestra forma de ver los videojuegos: estamos ante el que será el Mario por excelencia para millones de nuevos jugadores.
Nintendo ha realizado un movimiento inteligente. Analizando fuera de contexto NSMBW, te encuentras con un juego prácticamente perfecto, inmaculado, de ilimitada pureza, fruto de casi 25 años puliendo una fórmula que prácticamente ha definido lo que significan los videojuegos... a todos los niveles.