Hace prácticamente un año,
Electronic Arts nos sorprendía en plena precampaña navideña, entre todo el aluvión de títulos habitual en estos meses, con
Dead Space, posiblemente la mejor experiencia interactiva de terror que nos ha dado la actual generación de consolas.
¿Que el juego podría haberse quedado como una entrega única? Hubiese sido perfecto, no habría posibilidad de desengaños o sobreexplotación de la saga, y la propia EA no hubiese tenido que asumir el riesgo de costearse otro juego que, por desgracia, no resultó tan beneficioso para la compañía como debiera (en términos pecuniarios, claro).
Pero era una licencia demasiado jugosa como para dejarla tal y como estaba. Los fans de algo están siempre ansiosos de conocimiento, y en este caso, nada mejor que conocer los hechos previos a la historia de
Isaac Clarke en la USG Ishimura, sin olvidarnos, por supuesto, de que al fin y al cabo esto es un videojuego, y como tal, ha de tener algo más que una historia cuidada para que nos incite a seguir jugando.
Dead Space Extraction lleva al límite un género que, gracias a
Wii está renaciendo y dándose a conocer a más público que el visitante de los salones recreativos. Los arcades de pistolas hace tiempo que ya no necesitan que te compres un carísimo periférico, y así lo está viviendo la consola de Nintendo con
House of the Dead, Ghost Squad o
Resident Evil: Umbrella Chronicles. Pero
Extraction es mucho más que esto.