INTRODUCCIÓN - Atelier Iris 3: Grand Fantasm -
Los alquimistas más famosos de PS2 regresan en una de sus geniales aventuras, en esta ocasión decenas de misiones les esperan en procura de hacerse con un prestigio sin igual entre sus compañeros.
Paralelo a dichos eventos un guerrero se encuentra con una extraña luz que le absorbe sin piedad, un doloroso grito es acallado mientras la sombra del misterio se cierne sobre el lugar.
Edge e Iris serán los personajes que encarnaremos a lo largo de la aventura, su tarea será resolver diferentes tipos de misiones, lo que ellos no saben es que en su camino se toparán con unos libros que conducen directamente al lugar donde el escalofriante escenario dio comienzo…
Los libros sagrados
Gracias al meritorio esfuerzo de Nis América y de Virgen Koei los fanáticos de los clásicos juegos RPG han podido disfrutar de verdaderos clásicos de la mano de la saga Atelier Iris; unos títulos atípicos que parecieran se hubieran quedado “estancados” en el tiempo.
Sus relatos llenos de magia y de mitos resultan mucho más adultos que sus mismos protagonistas, personajes realizados a través de la estética superdeformed (“cabezones”) que habitan mundos de sueños y fantasía.
Todo lo que rodea al universo de Eternal Iris es colorido y mágico hasta decir basta, escenarios delicados llenos de matices donde bellísimas melodías rodean un ambiente único y romántico, personas tiernas y nobles rodean a nuestros personajes principales mientras junto a ellos vamos conociendo los principales acontecimientos que marcarán el hilo narrativo.
Pero como buena leyenda,
pronto los hermosos escenarios marcarán tristes presagios sobre un futuro siniestro que se cierne sobre todos; ni los conocimientos alquímicos ni sus grandes poderes podrán librarlos del peligro que se avecina.
A grandes rasgos este es el hilo argumental que se establece alrededor de todos los títulos de la saga y si bien puede que el proceso sea idéntico la manera como se desenvuelve el argumento es única en cada entrega.
Iris y Edge son dos valientes jóvenes (algo más grandes que los personajes en las precuelas) cuyo objetivo es el de ir cumpliendo misiones con los que sus rangos como alquimista y guerrero respectivamente irán en aumento, de esta manera lograrán hacerse a un lugar entre otros equipos de mayor rango.
Lógicamente las primeras misiones serán bastante fáciles y nos permitirán hacernos con el control del juego, además no solamente aprenderemos las técnicas de combate sino que podremos convertirnos en un mejor alquimista gracias a un enorme catalogo de elementos que descubrimos en las misiones.
Pero
una misión en especial los pondrá en contacto con unos libros muy especiales que contienen un temible secreto, desafortunadamente los caracteres de Iris y Edge se verán tan encontrados que para ese momento ya no serán el leal equipo sino que ambos se verán enfrentados en uno de esos giros que tanto gustan a los nipones en sus juegos RPG.
Afrontémoslo, este es el tercer título de la saga en PS2 (y el octavo si lo vemos desde sus inicios en Megadrive) y sus cambios a nivel técnico apenas se notan entre cada entrega, básicamente nos vamos a encontrar con una ambientación muy similar a la que estamos viendo desde hace años, Atelier Iris pide a gritos una verdadera renovación.
Aunque
sería injusto no reconocer el esfuerzo en los desarrolladores por mostrar algunas novedades, estas se verán específicamente (y casi únicamente) en el nivel jugable, a tal punto que Atelier Iris 3 nos ofrece una experiencia que cuando menos se sentirá distinta en relación a las dos partes anteriores en PS2.
Para empezar el desarrollo por misiones ciertamente le añade un mayor dinamismo al juego, aunque desafortunadamente le ha quitado algo de matiz al complejo planteamiento argumental que traían las secuelas, en su lugar nos vemos enfrentados a un título por “capítulos” cuya conexión no resulta tan fuerte como en otrora.
Quizás un título con el que pudiéramos compararlo frente la nueva propuesta lo tenemos en un capítulo paralelo en la serie Grandia y que se denominó
“Grandia Extreme”, un título que sacrifica la continuidad argumental por una seguidilla de combates que a la postre terminaban por cansar (es una lastima que dicha parte contó con más distribución en el mundo mientras el excepcional
Grandia 3 aún no llega a Europa).
Cumplir misión tras misión hace que su desarrollo resulte más intuitivo (y probablemente más fácil) pero esto ha debilitado en demasía a su argumento, incluso el excepcional sentido del humor que revelaron las precuelas en PS2 (especialmente la parte 2) ha perdido bastante y casi se ha limitado a unas pocas frases caprichosas de Edge y una que otra acción graciosas por parte de los demás personajes con que nos encontramos.
Es claro que Atelier Iris 3 ha tratado de renovar el concepto, pero a juicio del redactor el intento no ha quedado del todo bien y es que si bien ya en la precuela se reclamaba por un cambio, casi podemos decir que lo que se ha alterado era lo que hacia que se viese tan bien en otrora.
De todos modos es lógico pedir que este juego se tome con pinzas, pues si el usuario no lo ha conocido antes se puede llevar una tremenda sorpresa al ver unos entornos y en general un título que perfectamente podría correr en una consola anterior.
Y es que la gracia de no radica en un apartado técnico espectacular ni mucho menos, nada de eso,
su gran fortaleza esta del lado de unos argumentos maravillas y unos personajes carismáticos a más no poder que recorrían decenas de lugares de ensueño practicando y descubriendo las más extrañas formulas alquímicas; desafortunadamente mucho de ellos se ha perdido en esta entrega.