INTRODUCCIÓN - Final Fantasy XII -
La obra maestra de rol ha vuelto y con ella toda la magia y la fantasía que a lo largo de 12 entregas han conquistado a los jugadores de todo el mundo; la saga de rol más querida de todos los tiempos (con perdón a Dragon Quest) vuelve a PS2 con suculentas, aunque algo polémicas novedades.
Su acogida no ha podido ser mejor, se hizo de rogar mucho pero la espera valió la pena, estamos ante una de las entregas más atractivas de esta saga de culto, lo cual ya es mucho decir;
jugar a Final Fantasy XII es hacer realidad una de las mejores experiencias en el mundo del rol.

Square Enix vuelve a sentar cátedra en la materia con una clara apuesta por la renovación y la oxigenación que posiblemente confronte a los más puristas, pero será cuestión de unos minutos para quedar absolutamente anonadados ante un trabajo magistral por donde se le mire; así es, Final Fantasy ha regresado para reclamar su trono.
Hace mucho tiempo en una galaxia muy, muy lejana…
No, no nos referimos a una nueva entrega de la prolífica saga de George Lucas, lo que pasa es que tan pronto como iniciamos la nueva historia que nos propone el universo de Final Fantasy las coincidencias se hacen evidentes.
La ambientación es prácticamente calcada de muchos de los elementos vistos en la saga Star Wars, esto de entrada hará que varios jugadores miren con recelo la nueva propuesta, pero la majestuosidad de la historia y los escenarios (literalmente hablando) harán que no podamos resistirnos a continuar con la historia independiente de un comienzo tan extraño.
Por lo general las historias de Final Fantasy parten de eventos de tipo apocalípticos sucedidos en tierras que mezclan contextos de épocas medievales con sucesos de tipo futurístico, aquí tampoco será la excepción, un romántico matrimonio será el preludio de unos posteriores escenarios de caos y desolación.
La traición será una de las constantes en la larguísima introducción que nos han preparado los diseñadores del juego, cerca de una hora viviendo muy de cerca terribles acontecimientos con unos personajes que finalmente no serán los verdaderos protagonistas de la historia nos servirá para crear una expectativa bastante grande.
Los sucesos previos nos ubican en la disputa por un reino entre dos poderosos imperios de cuya confrontación surgirán los personajes definitivos entre los que no podía faltar el joven ladronzuelo con un destino épico muy por encima de sus expectativas iniciales, una compañera incondicional, un pirata, un militar, una guerrera indomable y una chica con una actitud ensimismada.
De hecho los personajes nos harán recordar a los perfiles vistos en FFIX, incluso una vez jugando la dinámica de los movimientos y la rapidez de las acciones serán más fáciles de comparar con esta entrega que con la décima, aunque hay que reseñar que si algo ha cambiado en esta entrega es el aspecto jugable.
Por extraño que resulte,
quizás la mejor referencia a la hora de comparar este título con alguna de las entregas previas sea nada menos que FFXI, la primera incursión (y hasta ahora la única) de la saga en el territorio online; la extensión de los mundos, la cantidad de personajes y hasta el estilo jugable hará que por muchos momentos pensemos que estamos ante un MMORPG, solo que no tendremos que estar conectados a la red para disfrutarlo.
Lo anterior no quiere decir que la propuesta no cuente con una linealidad en su desarrollo ni que tenga un argumento frágil, todo lo contrario, su historia es envolvente como pocas, aunque su desarrollo por misiones hará que nos lleve mucho más tiempo en llevarlo a cabo, FFXII es uno de esos títulos que fácilmente pueden poner en peligro los escasos rezagos de vida social que aún perduren en un videojugador.

Muchos elementos harán que nos sintamos ante una entrega distinta,
la saga se ha renovado y de qué manera, si bien ha retomado conceptos de otros juegos de rol la verdad es que ha logrado perfeccionar el concepto llevándolo a unos niveles como muy pocos juegos pueden llegar a presumir.
La aceptación en tierras niponas fue total, un 40/40 de la prestigiosa revista Famitsu hace que casi intimide el formular criticas hacia un juego considerado como “obra maestra” para muchos; pero no hay que dejarse llevar por los entusiasmos que este tipo de valoraciones suele suscitar, Final Fantasy XII tiene fallos (pocos pero los hay) y elementos jugables que con todo y renovación puede que no acaben de convencer a todos, así que en los siguientes párrafos desglosaré aquellos aspectos en los que aún una obra maestra puede “fallar”.
Eso sí, de entrada hay que señalar como juegos de este tipo demuestran que PS2 es una consola en plena mayoría de edad que aún es capaz de plantarle cara a sus sucesoras con títulos realmente sobresalientes, es claro que su tiempo está contado en relación a la siguiente generación pero que manera más digna de suceder un legado y es que con juegos como este fácilmente podemos afirmar que PS2 sigue teniendo para mucho rato (y aún faltan más por llegar…).