INTRODUCCIÓN - Onimusha 3 -
Como dicta el refrán, "no hay dos sin tres". Y la saga Onimusha no iba a ser la excepción.
Onimusha 3 viene pisando fuerte, retomando la historia ahí donde la dejó la segunda parte
y devolviéndonos al protagonista original. Samanosuke ha vuelto y esta vez no piensa dejar
dejar escapar a Nobunaga...
Pero como estoy convencido de que a muchos se les ha olvidado de que trata toda esta historia
de valientes samurais, malvados demonios y nombres difíciles de pronunciar, haremos un recuento.
Todo empezó en la batalla de Okehazama en el año 1561. En esa batalla Nobunaga, señor de la guerra,
fue herido de muerte por una flecha que le atravesó la garganta (algo parecido a lo que le pasó a
nuestro querido Sir Daniel Fortesque). Pero pasado un tiempo Nobunaga regresó de la muerte esta vez
con un ejército de demonios, los genma, dispuesto a abrirle el camino a su señor Fortinbrás.
Para ello atacó el castillo de su enemigo y secuestró a la princesa de turno.
Ahí entra en escena un joven samurai, Samanosuke, quien se encargó de no solo de acabar con los planes de
Nobunaga Oda sino de acabar con el mismísimo Fortinbrás en uno de los finales más espectaculares que he
tenido el placer de ver.
Hasta aquí los hechos que se narran en el primer Onimusha. Después de aquello Samanosuke simplemente
desapareció y le llega el turno a Jyubei cuya aldea es atacada por los genma. Y es que, como era lógico,
Nobunaga a vuelto dispuesto a hacerse con el control (ya sabéis, una vez que se vuelve de la muerte uno
le pilla el gustillo al asunto). Al igual que Samanosuke, Jyubei es capad de absorver las almas de sus
enemigos caidos. Pero con una diferencia: él no necesita un guantalete mágico ya que al llevar en sus venas
sangre Oni por parte de su madre, Jyubei posee unos poderes extraordinarios. Al final el joven espadachín
consigue su objetivo y derrota a Nobunaga en un final no tan espectacular, sobretodo si se compara con su
primera parte.
Y llegamos por fin a lo que toca. Onimusha 3 comienza con una espectacular (y eso es decir poco) CG en
la que asistimos a la reaparición de Samanosuke (encarnado por el famoso actor japonés Takeshi Kaneshiro
protagonista de 'Returner') en un desesperado intento por interceptar los refuerzos que pide un resucitado
Nobunaga, y van... . Por supuesto Samanosuke logra abatir a toooodo el ejército y acabar con el demonio
Garganto. Ver para creer es, para mi, la mejor intro que se ha visto en esta generación. Tras esto nuestro
héroe se une al asedio contra el templo donde Nobunaga se esconde. Consigue llegar hasta él, acabar con
Ranmaru -su siervo- y... ¡plof! Un extraño portal absorve a nuestro héroe y lo translada nada menos que a
la actual capital francesa. Además para colmo de males París está siendo atacada por los genma mientras
las fuerzas de seguridad intentan defenderse en vano. Y precisamente es la aparición de Samanosuke la que
salva a Jacques Blanc (encarnado Jean Reno; a este supongo que le conoceis), un oficial galo, el cual es
también llevado al momento a otra época... el Japón de Samanosuke. ¡Viva el intercambio de culturas!
Así que en esta ocasión dispondremos de dos protagonistas intentando salvar al mundo en dos épocas y
localizaciones diferentes y tratando de descubrir como han llegado a parar donde están y por qué.
Y es que ya son ganas de complicar las cosas....