INTRODUCCIÓN - Magna Carta: Tears of Blood -
Si pensabas que únicamente Square Enix era capaz de elaborar RPG de gran factura es por que aún no conoces este interesante apuesta Coreana; una aventura excelentemente realizada y con una factura impecable.
Acompaña a los humanos en su singular supervivencia en Efferia, una sociedad muy particular donde nuestros protagonistas llevarán a cabo la aventura de sus vidas… literalmente.
Unos gráfico avalados por un diseñador de culto. Otro tanto sucederá con el aparatado sonoro; en fin,
estas frente a una de los mejores RPG que haya pisado terreno europeo, eso sí, con el lamentable inconveniente de estar en el idioma de Shakespeare.
UN RPG ALTERNATIVO…
Ciertamente los juegos de rol generan situaciones dispares y hasta cierto punto paradójicas: a nivel mundial no resulta ser el género favorito por parte de los Gamers, pero en el país del sol naciente algunos de ellos pueden convertirse en todo un acontecimiento nacional (es el caso de Dragon Warrior).
No obstante eso no quiere decir que en Occidente este sea un género mirado de reojo, por el contrario títulos como Final Fantasy o The Legends Of Zelda (aunque este mucho más encaminado hacia el subgénero conocido como “Action RPG”) son totales superventas.
Tal vez por el tremendo impacto que han conseguido estos títulos o por que sin lugar a dudas son las grandes apuestas de sus compañías, se llega a pensar que son los únicos...
Esto se complica un poco más cuando descubrimos que los mejores exponentes de juegos de rol pertenecen a un imperio como lo es Square Enix; así que la baraja parece quedar repartida así entre esta empresa y Nintendo.
En tiempos cuando Square y Enix estaban separadas cada cierto tiempo estas empresas se turnaban para luchar por el liderato, lanzando juegos de gran calidad que rivalizaban por el favor de los usuarios. Su unión ha terminado por convertirlos en una de las empresas del sector lúdico más poderosa de todos los tiempos.
Pero detrás de la fusión hay un indudable alivio económico y la gran posibilidad de exportar sus títulos al mundo, gracias a ello clásicos como Dragon Quest vieron la luz en Europa. Aunque aún faltan muchos juegos de gran calidad por llegar (lastima que su desembarco en Europa sigue rodeado de dudas).
Lo cierto es que Square Enix y Nintendo no son la única empresa que produce RPG de gran calidad, desafortunadamente la gran mayoría de sus videojuegos no logran salir de occidente. En el mejor de los casos lograban dar el salto a USA donde se podría apelar a la importación.
Pero últimamente el mercado Europeo esta recibiendo títulos que sin tener el remoquete de “Must Have”, ni estar avalado por la todopoderosa Square Enix atesoran una muy buena calidad, es el caso del título que nos ocupa.
Magna Carta: Tears of Blood hace parte de una saga muy conocida en PC pero prácticamente debutante en consolas caseras: Desde hace un muy buen tiempo este juego se disfruta en Japón y algo menos en territorio americano. Lo cierto es que
pese a ser un título no tan nuevo esta en capacidad de competir con los grandes del género.
Este título contiene muchas particularidades que llaman poderosamente la atención, por una parte es un producto Coreano que arrasó tanto en ese país como en Japón sin pertenecer a Square Enix. Su creador se trata de una pequeña compañía llamada Softmax (evidentemente mas conocida en el mundo de los juegos para ordenador) que se destaca por contar entre sus colaboradores con genios de la talla de Hyung-Tae Kim y Sung-Woon Jang; ambos son reconocidos compositores gráficos y sonoros respectivamente.
De hecho Magna carta es de aquellos juegos que “entran” por los ojos, su puesta en escena es de lo mejor, es fijo que cualquier jugador pensará que se encuentra ante un opening de Final Fantasy; pero no es así, estamos ante una genial alternativa en este género.
Ciertamente hablar de rol no debe limitarse a hablar de los títulos de Square Enix y
Magna Carta es la prueba fehaciente de la calidad que puede atesorar compañías que le hagan competencia al gigante nipón; esto es absolutamente claro en Japón y en una medida menor en Estados Unidos (donde llega una buena cantidad de títulos) pero en territorio europeo recién ahora comienzan a revelarse este tipo de juegos que bien podemos calificar como de rol “alternativo”.
Por eso
a Magna carta hay que analizarlo con beneficio de inventario, es un pesado lastre el hecho de que un juego de rol venga en ingles, la cantidad de texto puede terminar por desestimular a un gran número de usuarios que puedan incluso defenderse con la lengua de Shakespeare; Pero finalmente este juego ha visto la luz en Europa y eso lo convierte en una primera batalla ganada, ya habrá que continuar con la pelea por la traducción para considerar que la “guerra” final habrá concluido.
Magna carta por merito propio se convierte en el título ideal para hacernos a él mientras esperamos a Final Fantasy XII, en buena medida es lo más que se le parece y dado que el nuevo juego de Square Enix aún se demora bien vale la pena darle la oportunidad a este interesante videojuego de la competencia.