INTRODUCCIÓN - Metal Gear Solid 3: Snake Eater -
Nota: Dada la importancia del argumento en Metal Gear Solid 3: Snake Eater, no explicaré partes importantes de su trama, así como intentaré decir lo mínimo posible acerca de los enemigos que aparecen en el juego.
"After the end of World War II, the world was split into two - East and West. This marked the beginning of the era called the Cold War."
Esas son las palabras que el doblador David Hayter pronuncia justo al empezar el juego. Son unas palabras que nos introducen el escenario de la nueva y gran aventura ideada por Hideo Kojima: la guerra fría.
Muchos al conocer esta noticia se pusieron las manos a la cabeza. ¿Que iba a pasar con la trama, que había quedado con muchos cabos sin atar en MGS2? ¿Y el protagonista? Mucha gente quedó decepcionada con Raiden, y no querían oír nada más que Snake como protagonista, pero Kojima, como siempre fiel a sus ideas, tiró adelante este juego... y todos se lo agradecemos, pues ha conseguido realizar una trama increíble, una historia que no tiene nada que ver con lo anteriormente visto y que le dan un soplo de aire fresco importante a la saga.
Tselinoyarsk. Flying over Pakistan, altitude 30.000 feet
Un avión americano se acerca a territorio soviético. Poco tardamos en ver a un hombre fumando, algo que nos recuerda a Solid Snake, pese a que sabemos que estamos en los 60 y que él no puede ser. Cuando nos muestra su cara – si hemos escogido cualquier opción que no sea la de Metal Gear Solid 2 – nos damos cuenta de que es idéntico a él, con lo que confirmamos nuestras sospechas: sólo puede ser Big Boss.
Poco después se abren las compuertas del avión, con un efecto de luz impresionante –
“Sunrise” –. Nuestro protagonista se acerca al borde y espera la señal del coronel:
“Spread your wings and fly. God be with you”. Se lanza, en el primer Halo Jump de la historia, y apreciamos desde los aires nuestro nuevo hábitat: la selva rusa.
Mientras bajamos el coronel nos explica la misión. A grosso modo, tenemos que rescatar a un científico – siempre los utilizan, pobres – llamado Sokolov, que está desarrollando un arma nuclear mortífera: el Shagohod. Si no lo haces, la guerra fría terminará y empezará otra guerra mundial, algo que nadie querrá lógicamente.
Aterrizas. Nos llama otra vez el coronel, y apreciamos el nuevo look retro del codec, transformado en una radio. Después de asignarte el nombre de Naked Snake – Snake para abreviar – y presentarse el coronel como Major Tom, empiezas a conocer todo tu equipo de ayuda vía radio. La primera en darse a conocer, Para-Medic, nos ayudará a curarnos, además de tener amplios conocimientos sobre los animales de la zona. Es una gran aficionada al cine, con lo que encontrarás conversaciones parecidas a las que Solid tuvo en su día con Mei Ling – pese a que no llegan, ni por asomo, a la calidad de las del juego de PSX –. La segunda en presentarse es la legendaria The Boss, además de ser la mentora del protagonista Snake. Parece ser que entre Snake y The Boss hay una relación importante, pero por supuesto no voy a desvelaros nada de ello.
Poco después de esto, y una vez cogida la mochila que se había quedado colgada de un árbol, empieza el juego:
“Comencing Virtuous Mission, now”
¿Juego o película?
Este es un debate que bien podría ocupar un artículo entero en MundoGamers, pero pese a que no voy a profundizar demasiado, es imprescindible hablar de este tema en este análisis.
La saga Metal Gear Solid, para los no iniciados, se centra en su argumento. Todas las situaciones del juego están hechas expresamente para que la trama siga su curso. Eso implica que, para podernos explicar la historia, se nos introducen escenas cinemáticas y conversaciones de radio a mansalva. ¿Es eso negativo? Depende de como se mire.
Metal Gear Solid no es para nada mal juego jugablemente, pese a no llegar al realismo de Splinter Cell, y añade componentes a su juego que lo hacen único. Las situaciones que se producen en el juego, la mayoría originadas por el argumento, son únicas y marcan el sello de identidad propio de un Metal Gear. Jugablemente es completo, si no el mejor de su género está entre los mejores, pero el problema radica en que esa jugabilidad dura poco y suele ser intermedia a causa de la gran cantidad de conversaciones por radio y cinemáticas. Las personas que quieran un juego para jugar se pueden decepcionar al ver que las horas de juego se ven muy reducidas, pero los que quieran ver una mezcla de Hollywood + videojuegos que se sienten y se traigan unas palomitas.
¿El mejor argumento de una SAGA de videojuegos?
La saga de Metal Gear cuenta con muchos juegos, de los cuales Metal Gear, Metal Gear 2: Solid Snake, Metal Gear Solid, Metal Gear Solid 2: Sons of Liberty y Metal Gear Solid 3: Snake Eater explican la trama central e importante – luego estarían otros secundarios, como Ghost Babel –, un total de 6 juegos con historias que se suceden unas con las otras, algo que pocos juegos han conseguido – Legacy of Kain, por ejemplo, es un caso muy parecido al del juego que nos ocupa –.
Es indudable la calidad de los argumentos de Final Fantasy o Halo, pero el primero no tiene una historia continuada y el segundo aún le queda camino por recorrer. Eso también implica, para bien o para mal, que para jugar a cada entrega de Metal Gear se debería de haber jugado a todas las anteriores, aunque hay algunas excepciones: no es necesario haber jugado a los 2 anteriores a Metal Gear Solid, y tampoco es necesario haber jugado a los anteriores para jugar al juego que analizamos, Snake Eater, pues es una precuela.
Pero también es cierto que la concepción de un argumento es muy subjetiva. Sí se puede juzgar si un argumento es complejo o no, interesante o no, pero no creemos que nadie sea capaz de dictaminar que “x” trama sea la mejor. Así que lo mejor será centrarse en el argumento y disfrutar, así como yo espero que todos vosotros disfrutéis del análisis. Sin más dilación, que empiece la Virtuous Mission...