Los juegos de skate, tan populares en generaciones anteriores, siguen luchando por hacerse un huevo en un género que probablemente haya conocido ya dos cénits con Tony Hawk Pro Skateboarding 2 (Neversoft) y SKATE (Electronic Arts).
Por supuesto el título de Ubisoft bebe de estas dos sagas: Por un lado utiliza a una figura reconocible del deporte como estrategia comercial para asegurarse cierta visibilidad y éxito; y por otro ofrece una libertad y un control acordes a las exigencias de los jugadores contemporáneos. También introduce una novedad al añadir a la ecuación una curiosa narrativa inspirada en novelas de ciencia ficción, y es que Shaun White quiere ser el George Orwell de los deportes extremos, algo que solo por intentarlo merece nuestra atención.
A nivel jugable sigue la estela de SKATE pero el título de Ubisoft incorpora guión y tiene una jugabilidad mucho más accesible, menos hardcore. La historia de Shaun White Skateboarding incluye las típicas paranoias de novela de ciencia ficción que trata sobre gobiernos autoritarios camuflados bajo peligrosos lemas conformistas y falsas democracias que son, en realidad, dictaduras modernas. Aquí lo seguro es lo perfecto, destacar es malo, los días grises son los preferidos por los habitantes ya que obstruyen las emociones, que por supuesto son nocivas para la sociedad. En este ambiente los colores y el patinaje son perjudiciales para la salud, además de ilegales.
El culpable de esta situación es El Ministerio, una especie de gobierno autoritario, creado específicamente para combatir el desorden y para que todos los habitantes del Estado estén siempre "bien", aunque eso signifique efectuar constantes lavados de cerebro a su población. Se supone que el ministerio solo quiere que sus habitantes existan, trabajen y vivan sumisos -sin emociones- sin hacerse preguntas.
Algo que de alguna forma recuerda a nuestra época actual ahora que ya no está permitido fumar y que el trabajo y la vivienda se ha convertido, con los años, más en una necesidad que un derecho. Las leyes y las recetas médicas parecen indicar que lo mejor que podemos hacer es no beber, no fumar y no comer cosas que nos gustan. Les gusta que pasemos horas frente a un televisor o monitor de ordenador, donde es cada vez más fácil para ellos controlarnos. A esa clase de paranoias sociopolíticas y conspiranóicas nos referíamos antes.
Volviendo a Shaun White Skateboarding (cuyos personajes está claro que beben y fuman en cantidades industriales) en el juego, El Ministerio ha conseguido controlar a su sociedad gracias a un exitoso sistema de propaganda y control que recuerda al de Corea del Norte. 1984, Farenheit 451, Matrix, Equilibrium, V de Vendetta… Son solo algunas de las obras en las que se ha inspirado Shaun White Skateborading, claro que no llega al nivel de ninguna de ellas pero al menos consigue diferenciarlo de otros juegos de este deporte. Probablemente te estés preguntando si se trata de un juego de skate o de tiros y haces bien en preguntártelo... Pero el caso es que funciona.