La solución es protegerse bien.
Con seguridad en todos los frentes: un buen navegador para evitar que entre basura, como Firefox 3 u Opera 9.5. Un sistema operativo (Windows XP en tu caso) actualizado con lo último, y medidas de protección como antivirus actualizado, firewall y herramientas de limpieza por si algo falla, como Ad-Aware y otros sistemas anti troyanos, por ejemplo.
También conviene tener unas prácticas saludables de navegación, mirando que estás donde la página dice que estás (mira la URL, y comprueba que es de Microsoft), no dando tu contraseña a sitios que te la pidan y demás, y no publicando tu email en Internet directamente, sino utilizando cosas como
correo arroba hotmail punto com para que los bots no lo indexen y spammeen.
Y por supuesto, utilizando una contraseña segura, guardándola bien y haciendo un uso inteligente de ella, como, sintiéndolo por el autobombo, dice en esta
guía de seguridad.
Una vez llegados a este punto, será imposible recuperar la cuenta. Lo peor no es que te la hayan quitado (te haces otra y listo), sino que pueden engañar a tus contactos y dañar tu imagen ante ellos, y además ponerles en peligro a ellos también (spam, virus). El robo en sí de la cuenta es un daño insignificante.