Ayer soñé con un gato.
El gato era de tonalidades marrones, a la par que blanco y sin color. A cada paso del felino, millones de inocentes humanos morían bajo sus pisadas. Rodeado de tan sangriento espectáculo, disfrutaba haciendo rodar las cabezas de aquellos que habían perecido bajo su magnificencia. Las entrañas de los desalmados rezumaban sangre a borbotones y el dantesco escenario hacia entrar en éxtasis al animal. Enfurecido, aplastaba ciudades enteras con sus repentinos ataques de ira.
Mientras destripaba a una familia con la que se había entretenido especialmente con su arte de la tortura, se dio cuenta de que un infame humano aún seguía con vida. Dispuesto a degollarlo y después remojar su escroto con el torrente de sangre que brotaría del cuello del difunto, el gato alzó la zarpa. Y el humano habló:
-¿Por qué tanta furia. gato del averno?
-Insignificante pulga, no te atrevas a hablarme de esa forma. Que sepas que por culpa de tu raza maldita me hallo en el mundo esparciendo caos, terror y descuartizamientos propios de una película gore de bajo presupuesto.
- ¿Y eso por qué, cruel felino?
-Yo vivía una vida apacible, pero una plaga esparcida por los humanos desató mi furia. Cada vez con más frecuencia los humanos abrían posts inútiles en los foros, así que decidí castigarlos. Y ahora morirás tú.
Así que ya lo sabéis chicos, si no queréis enfurecer al señor gato no abráis temas estúpidos.
¡Os está vigilando!
PD: Pues eso, que para esto ya está el muestrario.