Diagnostica tu hardware
Paso 1. Pitidos de placa base
Este es uno de los componentes que más información nos da ante los fallos gracias a los pitidos que emite la BIOS durante el proceso de inicio. Y dado que no todas las BIOS son iguales, los códigos de error no son siempre los mismos, aunque por suerte los errores más importantes son similares.
En la práctica totalidad de los PCs, si todo esta correcto, la placa emite un único pitido para a continuación comenzar a arrancar normalmente. Otro casos pueden ser:
- Un pitido largo y dos largos: indican que nuestro sistema gráfico tienen algún problema. Por tanto, revisaremos su correcta conexión al bus AGP/PCI Express, e incluso sustituiremos la tarjeta para verificar el fallo.
- Pitidos largos, continuos y graves: se nos informa que existe algún problema importante con la memoria RAM del equipo. Podemos verificar que los módulos están correctamente pinchados, o simplemente eliminarlos uno a uno hasta descubrir el que genera el problema.
- Pitidos cortos constantes: puede indicar que la placa base esta defectuosa por lo que tendremos que sustituirla.
- Uno largo y otro corto: indicará algún tipo de fallo en el acceso a la memoria ROM de la placa donde se encuentra almacenada el código de la BIOS.
- Cinco tonos cortos: indican un bloqueo en el procesador o el sistema vídeo, mientras que seis informan de un fallo en el controlador del teclado.
Paso 2. Otros mensajes
Ciertas placas, además de los mensajes, pueden ofrecernos información por otras vías. MSI, por ejemplo, contó con ciertos modelos que informaban del estado a través de unos códigos LED. Abit opta por una pantalla LCD de dos dígitos ubicada sobre la propia placa, y que indica en código hexadecimal todos los test llevados a cabo durante el arranque. Un último caso es el de AOpen, que nos canta de viva voz los errores a través del altavoz (lástima que no sea en castellano).
En el caso de que la placa no emita sonidos y nuestro PC parezca muerto, lo más probable es que nos encontremos ante una placa definitivamente dañada o ante un fallo en la fuente de alimentación.
Por último, puede que el equipo se encienda pero nos ofrezca algún mensaje de error. Uno de los más comunes es CMOS Default Loaded, que nos indica un fallo en pila de la placa o la memoria CMOS, pues los valores de configuración personalizada se han perdido. Memory test fail se refiere a que se ha detectado un fallo en una dirección de memoria durante el chequeo de la RAM. Keyboard fail puede indicar un problema en el teclado, su controladora integrada en placa o, en la mayoría de las ocasiones, que tenemos una tecla oprimida por algún objeto ubicado sobre el teclado.
Paso 3. El procesador
Los fallos en ese componente suelen ser extraños y difíciles de diagnosticar a la primera, y cuando ocurren son causados generalmente por una mala refrigeración. Los síntomas principales que podemos apreciar en nuestra máquina son errores continuos en las aplicaciones, pantallazos azules en Windows o reinicios inesperados y sin razón aparente. Si, además, estos errores se manifiestan cuando la máquina se calienta o la sometemos a un fuerte proceso de datos, la causa es casi segura.
Ante esta situación, lo primero será comprobar que el ventilador del disipador se encuentra en buen estado, limpio, que las aspas del mismo giran correctamente y, sobre todo, que la superficie de aluminio del disipador esta en perfecto con contacto con el micro. Podemos, además, comprobar desde la BIOS de la máquina que la temperatura de la CPU no se dispare a valores muy elevados.
Paso 4. La memoria RAM
Dado lo sensible y preciso de los chips de memoria, un alto porcentaje de los fallos que plantean muchos ordenadores es provocado este componente. En los casos más claros la propia placa detecta el fallo. Sin embargo, hay otros errores leves, que sólo afectan a escasas posiciones de memoria que no son detectados por los test de inicio que revisan la memoria superficialmente.
Estos errores, sin embargo, suelen ser fácilmente apreciables con el uso normal de la máquina, generando pantallazos azules, problemas con el registro de Windows, errores constantes en las aplicaciones que ejecutamos, reinicios incontrolados, problemas a la hora instalar sistemas operativos o aplicaciones, así como corrupción de datos o unidades de disco. Todo depende de la gravedad del fallo y la posición de memoria en que se encuentren.
Por último, no podemos dejar de recordar que estos fallos pueden ser debidos a un problema en los chips del propio módulo de memoria o por utilizar una memoria incorrecta para nuestra máquina. Esto puede ocurrir si mezclamos módulos DDR o DDRII de diferentes velocidades, o que no soportan la velocidad de bus a que trabaja nuestra placa.
Además, hemos de tener precaución al manipular los módulos para no golpearlos, o descargar nuestra electricidad estática sobre ellos. Lo mismo ocurrirá con los contactos, en los que la grasa de nuestra mano puede hacer que no hagan un buen contacto.
Paso 5. Tarjeta gráfica
La refrigeración es una parte imprescindible en las modernas tarjetas gráficas. Por ello es importante muy cuidar el sistema de refrigeración y mantener en perfecto estado el ventilador del mismo, si es que lo tiene. De lo contrario podemos experimentar una ralentización generalizada del sistema gráfico, errores de presentación, cuelgues del sistema, etc. Además, es interesante dejar alguna bahía libre junto a la gráfica, con lo que dejaremos mayor espacio para que circule el aire.
Otro problema habitual viene de la mano del ajuste de las tarjetas en su correspondiente zócalo. Tanto en el caso de las AGP o las PCI Express, contamos con pestañas que permiten sujetar la tarjeta a la ranura del bus. Sin embargo, un transporte poco cuidado o un montaje precario pueden hacer que esta pestaña se afloje, teniendo que volver a anclarla correctamente.
Por último, hemos de hacer referencia a la memoria de vídeo. Al igual que ocurre con la RAM del sistema, los chips de memoria de nuestra tarjeta son muy sensibles. Por desgracia, al ir soldados a la propia tarjeta, en caso de que fallen no es posible sustituirlos. Por suerte, tendremos signos más que evidentes: por una parte que la máquina se nos quede colgada al manejar imágenes complejas, por otra que aparezcan líneas que no deberían, píxels de distinto color o imágenes claramente distorsionadas.
Paso 6. Errores físicos del disco duro
Con este componente empezaremos centrándonos en uno de los síntomas más evidentes: el sonido. Cuando un disco duro falla a nivel físico, podemos fijarnos en algunos aspectos. Por una parte es posible que el disco no gire por un problema mecánico, por lo que el habitual bufido de arranque y funcionamiento no será audible. En estos habrá que sustituir la unidad, y casi olvidarnos de los datos que contuviera, salvo que lo llevemos a una empresa de recuperación de datos.
Otro fallo apreciable con el oído es el error en el posicionamiento de las cabezas lectoras, que al inicio se desplazan desde el descanso hasta la pista de arranque del disco. Si hubiera algún daño sobre la superficie del disco o alguna cabeza lectora arañada, estas no serán capaces de encontrar su posición inicial sobre el disco. Por ello, oiremos un clic-clic-clic repetitivo durante el arranque de la unidad. Y aunque generalmente el PC no arrancará, es posible que con ciertos discos desajustados, se produzca el ruido y tras varios intentos la máquina termine arrancando. En ese caso, salvaremos urgentemente todos los datos y sustituiremos la unidad.
Por último, podemos encontrarnos con que la BIOS emita el mensaje Hard disk fail en la pantalla de arranque. En este caso nos estará informando de algún error grave en la detección o acceso a la unidad.