Análisis Boom Street para Wii

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Boom Street (Página 1/2)
Escrito por Víctor Junquera, el 30/01/2012.

Análisis de Boom Street

Quienes vengan buscando un party game como un Mario Party o un Wii Party a este Boom Street sentirán una muy, muy profunda decepción por mucho que su carátula esté adornada por tableros, dados, personajes de Nintendo y versiones chibi de varios protagonistas de la saga Dragon Quest. El reclamo es bueno, pero lo cierto es que Boom Street es el juego de mesa más hardcore que existe, pero sin mesa, y eso que sería injugable de haber una versión "física" por la cantidad de cálculos locos y fluctuaciones de valores a los que hay que prestar atención.

Es uno de esos juegos que es muy difícil de vender, porque explicarlos es casi más complicado que jugarlos. ¿Podríais explicar en 400 palabras las reglas del ajedrez? ¿Explicar sin confusiones las reglas del mus para alguien que no ha tocado un naipe en su vida y sin cartas delante? Es difícil. Además, Boom Street viene en dos modalidades, las que en el juego llaman "Reglas fáciles" y "Reglas normales", lo que podríamos traducir como "Monopoly de SquEnixXNintendo" y "Juego de tablero endiabladamente hardcore".

Como las reglas básicas son las de Monopoly, y es un juego que todo el mundo conoce, vamos a explicarlo con comparativas a ese "juego de bolsa" que palidece contra Boom Street. Tenemos un tablero, con sus casillas en venta, unos personajes de dos a cuatro, un dado para tirar y hacerlos avanzar, y en cada casilla en la que caigan, tenemos varias posibilidades. La primera, evidentemente, es comprarla si está vacía. Poseer una casilla implica que cada personaje que caiga en ella, tendrá que pagarte un dinero. Poseer varias que estén juntas aumentará su valor. Pero el recorrido al tablero tiene miga, y es que tenemos que ir recogiendo cuatro símbolos (Picas, Rombos, Corazones y Tréboles) para que nos den nuestra recompensa al pasar por la casilla de Banco.

Entre turnos podemos negociar la compra de las casillas de los rivales y venta de las nuestras, o incluso expropiarlas directamente, sin permiso, si pagamos el cuádruple de su valor original, y si caemos en una casilla que ya es de nuestra propiedad, podemos invertir en cualquiera de nuestras posesiones para que nos den más dinero a posteriori. Lo que en Monopoly sería construir casas y hoteles. Y en realidad, hay que pensar muy bien cuándo invertir, ya que existen unos valores máximos de inversión que en realidad son proporciones porcentuales. Cuando inviertes el 100% en una propiedad barata y ésta aumenta, su máximo a invertir también aumenta, pero no podemos meter más ya que ya hemos dado el 100% por ella. Si por el contrario una propiedad tiene un máximo de 400 e invertimos sólo 200, esa propiedad puede aumentar de valor gracias a las que le rodean, y si el máximo pasa, digamos, a 1200, nuestra inversión se traducirá en 600, con lo que para sacar el mayor partido tendremos que invertir 600 más en vez de los 200 de más que hubiésemos podido invertir de primeras. Ya os lo decíamos: complejo, ¿verdad?

Gana quien haga entrar en bancarrota a sus rivales o quien llegue al banco tras alcanzar un valor requerido de sus posesiones. Porque sí, jugamos tanto con valores como con dinero en efectivo, y al final lo que importa no es lo que lleves en la cartera, sino lo que tengas en la cuenta.
Ficha técnica

NOTA: 6,5
Salida: 28-12-11
Género: Finanzas de mesa
Desarrolladora: Square Enix
Distribuidora: Nintendo
Edad (PEGI): +3
Precio: 49,95€