GeorgeStobbart

GeorgeStobbart | Actividad

El GOTY de la vida. ¿Llegará Mundogamers a Shenmue IV? Ese es el verdadero reto :P
Como me alegro leyéndote tan emocionado sobre el juego, dado tu escepticismo hace tan solo unos meses. Yo llevo pocas horitas pero estoy disfrutándolas como el crío que era cuando jugué a los dos primeros. No hay ningún otro juego así, y como decíais en el último podcast, que necesarias son estas obras de autor. Por mí que sigan los artículos estos, y el análisis se retrase todo lo que quiera.
Que bien jugar así, degustándolo poco a poco y saboreando -y entendiéndolo- de verdad, en lugar de analizarlo como un juego moderno, que es como no se debe analizar y como lo harán prácticamente todas las revistas y webs. Shenmue es un juego anacrónico y atemporal, y así debe analizarse y así seguro que lo harás, Rafa. Mientras espero a mi copia (6 paquetes han llegado hoy a mi empresa... ninguno eran Shenmues XD), tus textos me servirán de aperitivo.
Perfecto, mil gracias. Lo jugaré con mi muñecote de Jack Skeleton junto a la TV y mi calabaza de pega en la mesa :D
¿Cuantas horas sin extras, coleccionables ni secretos puede durar, Rafa? Si la respuesta es menos de 8 me lo pillo para darle esta semana (no puede ser otra).
Vendido Adri, y según veo en las tiendas digitales aparecen los textos en castellano, por si quieres corregir.
Será por mi amor a la saga, pero desde ahora este es mi texto preferido que te he leído en Mundogamers. Has hecho correr Shenmue por mis venas y trasladarme a lo que me hizo sentir el juego en su día. Es un juego para la gente que lo jugamos entonces y así debe de ser, porque si tiene que gustar al jugador actual (o de hace 15 años en adelante) se vería obligado a meterse en toda esa paja de secundarias, trofeos, coleccionables, iconos, recados y demás cánceres que poblan los juegos actuales.
Siempre que pienso en mi juego favorito o que más me ha marcado de la generación pasada, me viene al instante Deadly Premonition a la cabeza.A pesar de su tosco control y su acabado técnico de dos generaciones atrás, su delicioso y surrealista guión, los personajes y diálgos lynchianos, su humor absurdo, la manera como dice Álex de vivir el día a día en ese pueblo perdido entre montañas del norte de EEUU donde nada es lo que parece ser y donde te sentías un vecino más... jugar a Twin Peaks en definitiva, algo que muchos han intentado y que solo Swery consiguió aquí.