Puddle (Página 1/2)
Escrito por Raúl F. Rosso, el 13/02/2012.

Análisis de Puddle

Cuando uno se pone a leer manuales sobre diseño de videojuegos, la implementación de físicas realistas en éstos es uno de los factores más importantes a la hora de encandilar al jugador. En su momento, el hecho de ver cómo una caja caía acorde a su forma y peso tras ser empujada desde una cornisa elevada resultaba de lo más sugerente hasta el punto de que últimamente se hace casi indispensable que un título haga uso de estos menesteres para resultar atractivo.

Nos vemos subconscientemente atraídos por las representaciones digitales realistas de las leyes de la naturaleza, una inexplicable sensación de placer que podemos asociar a diferentes experiencias. Recuerden Half Life y el gustirrinín que nos daba eso de mover cajas y bidones para resolver un puzzle. O siendo más contemporáneos, pensemos en la experiencia que reportan las pantallas táctiles de dispositivos móviles a la hora de interactuar con elementos de este tipo.

Tirar pajaritos con un tirachinas para destrozar estructuras resulta divertido simplemente por el mero hecho de ver cómo se destruyen, lo que viene a ser contemplar cómo afecta nuestra influencia a un entorno en constante evolución con respecto a factores externos. Ahora centrémonos en una de las vertientes más sugerentes, la termodinámica, y en consecuencia, en el título que tenemos entre manos.

Para los menos avispados con los idiomas, Puddle significa charca, pequeña acumulación de agua estancada, siendo ese el elemento fundamental de la experiencia que se nos presenta. El asunto es tan simple como utilizar ambos gatillos de nuestro stick para girar el escenario al completo, de forma que podamos dirigir una pequeña cantidad de líquido hacia el lugar que deseemos. Y poco más.

Es el camino del héroe cambiando a un fornido personaje por unos mililitros de café. En 2010 se estrenó en los circuitos independientes una película llamada Rubber, que narraba las aventuras de una rueda de coche con vida propia que iba recorriendo Estados unidos mientras provocaba una cadena de acontecimientos totalmente inverosímil para un objeto inerte. A eso me recuerda lo que tenemos entre manos. El asunto comienza con un vaso de café que se derrama y acaba cayendo por el desagüe, siendo nuestro cometido el de ir preservando dicho líquido mientras recorre su propio camino del héroe, con la diferencia de que en este caso, no existe motivo ni finalidad para la realización de este recorrido. Es una mera excusa.

Hay un terrible error con Puddle, posiblemente fruto de su estética cercana a otras obras indie de diferente corte. Esa apariencia oscura, sombría y simplista puede recordar a cosas como World of Goo o Limbo, pero ni mucho menos en cuanto a su planteamiento. Puddle no es un título de puzzles, sino de habilidad. Esa es la cruda realidad y el mayor lastre del juego, el no saber venderse como lo que es y toparnos con un devenir jugable inesperado que no acompaña.
Ficha técnica

Salida: 31-01-12
Género: Puzzle/Físicas
Desarrolladora: Neko Entertainment
Distribuidora: Konami
Plataformas: Xbox 360, Playstation 3
Precio: 800MS Points / 10€


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