Uno de los procesos legales entre Sony y LG por inclumplimiento de patentes llevó a que varios cargamentos con hasta 300.000 PlayStation 3 quedasen retenidos en Holanda desde el pasado mes de febrero.
Hoy, el bloqueo se ha levantado tras la resolución del juicio, y aunque podría haber terminado aquí, ahora Sony exige compensación por daños a la compañía coreana, que podría acabar pagando, no sólo los costes del juicio, sino una indemnización proporcional a cada día que estuvieron las consolas retenidas.
De todos modos, esto es sólo en Europa, ya que en América la batalla legal continúa por ambos bandos, tanto por las patentes de Blu-Ray como por otras de tecnología móvil.