La versión de PC de Rise of the Tomb Raider ha recibido una actualización que permitirá al título disfrutar del nuevo DirectX 12. Este parche, que ya está disponible en Steam y pronto lo estará en Windows 10 Store, permitirá mejorar el apartado gráfico del juego. Según ha indicado Nixxes Software, estudio encargado de la adaptación, esta actualización permitirá sacar todo el partido al rendimiento de la CPU que esté disponible.
Tal y como ha indicado la compañía el efecto de DirectX 12 les permite aprovechar todos los recursos de una CPU de 8 núcleos, como los modelos Intel I7 y otros AMD. Por otro lado se evitan cuellos de botella a la hora de lanzar más imágenes por segundo. La anterior versión de DirectX se limitaba a la utilización de un núcleo.