Grezzo, el estudio de Nintendo encargado de llevar a Nintendo 3DS el clásico Ocarina of Time, ha asegurado que sí, que el juego tiene bugs, pero son los mismos que en la versión original y los han conservado por nostalgia.
Como programadores queríamos corregir los fallos, han señalado desde el estudio. No obstante, algunos del equipo pensaron que podían ser divertidos.
Eso sí, también han dejado claro que algunos sí han sido corregidos, ya que no se podían permitir.