Los creadores de la versión portátil de Football Manager se han lamentado amargamente ante la incómoda realidad de la piratería en Android, que ha convertido su edición Handheld, recientemente lanzada en Android, en un ratio de descargas de 1 comprado contra 10 pirateados. Miles Jacobson explicó lo siguiente en Eurogamer:
No existe una protección anti-copy en Android, por lo que resulta fácil hacerlos funcionar. La plataforma es popular en países en los que hay problemas de piratería más importantes que en otros territorios (…) Buscar modelos de negocio alternativos para el futuro o protecciones cuesta un dinero que podríamos estar invirtiendo en otras cosas más interesantes.
¿Qué os parece el asunto? El campo ilegal de Android es auténticamente anárquico, y los problemas generados por las descargas van a más según avanzan los desarrollos del software y los juegos más exitosos de la popular plataforma de Google. Las declaraciones de Jacobson han aparecido en los medios ¿pero cuántos pequeños desarrolladores se han quedado en silencio?
Por otra parte y siendo abogado del diablo, ¿es la calidad de algunas aplicaciones las que provocan las descargas? Es cierto que se venden auténticas ponzoñas digitales y el miedo de los usuarios provoca la necesidad de comprobar antes qué comprarán, pero acaban entrando en el espiral de la piratería y optan por no comprar.
En todo caso, por desgracia, es el cuento de nunca acabar, y es difícil encontrar un final para una historia tan lamentable y con una lucha tan incierta.