Joe Baca y Frank Wolf, uno republicano y el otro demócrata, se han dado la mano en el congreso para llevar a cabo la Violence in Video Games Labeling Act, lo que vendría a ser una propuesta para etiquetar las cajas de videojuegos con advertencias sobre su contenido violento. Joe Baca argumenta así su propuesta:
Igual que se avisa a los fumadores de los problemas del tábaco, debemos advertir a padres y niños sobre la relación evidente entre los juegos violentos y el aumento de agresividad por parte del que los juega.
¿Acaso existen motivos para pensar que los videojuegos no están suficientemente marcados por edades y los contenidos que son apropiados para su público? ¿Es necesario llegar a ese extremo? Ayer mismo, un tabloide británico nos advertía de las estrategias terroristas llevadas a cabo mediante Call of Duty... ¿Acaso sigue la caza de brujas contra los videojuegos? ¿Pondremos etiquetas de “aumento de agresividad” a las películas violentas que se exhiben en cines de todo el mundo? Muchas preguntas, pocas respuestas, pero siempre le toca pagar al mismo.
La comparación con el tábaco es del todo surrealista. En todo caso, deberíamos entender que existen videojuegos que bajo ningún concepto deberían ser jugados por niños y, por desgracia, los juegan gracias a padres irresponsables y poco informados. Deberíamos tener más cuidado y ser más responsables con un medio que es el nuestro y que debemos cuidar y mimar para que no pasen cosas como las que relatamos hoy.
Os iremos informando.