El juego, tras estar más de cuatro años en desarrollo, se encuentra pausado actualmente.
Cada vez es más frecuente que juegos basados en franquicias tan importantes detengan su desarrollo por el miedo de las empresas y estudios a no mostrar un producto adecuado a lo que se espera en las grandes sagas. En este caso el problema es de Blizzard, que está viendo como una de sus más importantes franquicias se le está atragantando en su fase de desarrollo.
Según afirman fuentes cercanas a la compañía, el proyecto lleva cancelado ya unos cuantos meses debido a que éste estaba previsto para la generación que se nos va y el cercano cambio de generación ha hecho que la compañía se planteara si su salida es viable. Tras esto, todo parece indicar que el juego va a sufrir una gran reestructuración ya que en un título de estas características una mera conversión gráfica no es suficiente.
Ahora el proyecto queda suspendido hasta que la compañía decida qué hacer finalmente con él, si continuar o cancelarlo definitivamente.