Tras toda la controversia surgida durante años a la hora de lanzar en Alemania un videojuego con un alto contenido en violencia, finalmente se ha llegado a una solución razonable.
Una petición con más de 73.000 firmas ha convencido al Gobierno alemán para que abandone la censura de videojuegos violentos.
Según GamePolitics, el Secretario de Estado del Parlamento, el Dr. Herman Kues, del Ministerio Federal de Asuntos Internos, anuncia que finalmente no habrá cambios en el código penal con respecto a los videojuegos tras atender a las peticiones.
En lugar de eso, el Gobierno alemán hará un gran hincapié en la educación pública sobre el código de calificación por edades PEGI.