Eiji Aonuma ya había comentado en alguna ocasión que el factor nostalgia puede llegar a favorecer a un juego mucho más de lo que debería, y que, aunque los fans piensen que un remake sería una gran idea, él es partidario de dejar las cosas en su momento adecuado.
Cuando pensamos en hacer un remake, también hay que pensar en el contexto, en qué clase de situación y en qué período de tiempo ese juego anterior fue jugado, sea Ocarina of Time o sea el juego que sea, va unido a un recuerdo emocional de jugarlo en ese momento en concreto, y no nos podemos permitir destruir ese recuerdo emocional.
Otra de las razones es que, cuando Nintendo viene con nuevas tecnologías, los desarrolladores buscan ponerlas en práctica en títulos nuevos de Zelda. Por ejemplo, el próximo Zelda Wii incorporará control 1:1, y el jugador realmente sentirá cómo Link está manejando la espada de forma natural.
Pero va más allá diciendo que el próximo Zelda no sólo cambiará la forma de jugar, sino que también cambiará la clásica estructura Mazmorra-Campo-Mazmorra de la saga. Podremos ver todos estos cambios en el próximo E3.
Así que así está la situación, según Aonuma: Si puedo pensar en cómo hacer un remake sin destruir el recuerdo emocional que la gente tiene por el original y puedo hacer que alguna innovación o renovación cuaje con el juego, entonces tal vez pueda llegar a pensarlo para el futuro.