El jugador, de consumista a creador

Nunca una idea ha parecido tan atractiva

El jugador, de consumista a creador

Una epifanía rápida. Una diminuta luz en el fondo de tu cabeza que lucha por encontrarse a sí misma. Desarrollarse. Contextualizarse e individualizarse.

 

Una idea. La base de toda obra.

 

En el sector de los videojuegos hay muchas. Ideas con éxito. Ideas penosas. Ideas reinventadas. Y, de las más potentes, las ideas que nunca se ven. Porque, como cualquier medio, éste se cimenta en un carácter consumista que cada vez da más miedo. Un factor que, si bien va muy relacionado con los números que se mueven en la industria, esta vez trata del ansia por nuevas historias, que hacen del jugador un cliente de hambre infinita. Pero esto está cambiando de manera poderosa pero casi imperceptible, como pasos que resuenan en un banco de niebla. Con diferentes propuestas y en ámbitos realmente distintos, hemos pasado de ser simples targets a los que alimentar. Ahora formamos parte del proceso creativo.

 

En el pasado, y todavía ahora, podemos ver experiencias que se basan en una sucesión de acción-cinemática prácticamente vacías de contenido sustancial. Una práctica que denota poco interés por la narrativa memorable en pos de ratos de diversión que con el tiempo se demuestran efímeros. He visto usuarios que saltan las secuencias de vídeo para volver al personaje y, consecuentemente, al entretenimiento activo sin dar importancia a la razón por la que hacen las cosas, ni a los diferentes objetivos y descubrimientos que dan sentido a toda la aventura. Sin embargo, hay una gran cantidad de personas que, en plena infancia, se han criado con fantasías medievales, tramas modernas, peligros espaciales y universos postapocalípticos, cargando su mente con multitud de sensaciones y panoramas de mil colores. Y de ahí, como el mismísimo Big Bang, nace la imaginación enraizada al mundo del videojuego.

 

Personalización Skyrim

 

Nunca hay un interruptor para la inventiva, pero sí unos pasos iniciales en un sector que cada vez nos lo permite más. El vínculo cada vez mayor del jugador con el personaje es, probablemente, la primera chispa de la creatividad. En títulos MMORPG podemos personalizar un prototipo de héroe y comportarnos como tal, o quizás prefiramos cambiar de clase y convertirnos en unos ladrones, haciendo del trapicheo y del robo nuestro estilo de vida. Sea como sea, formamos un pasado y una personalidad a un individuo aparentemente vacío. Es una actitud inconsciente que nace de la necesidad de crear, no en el sentido del físico de un personaje, sino en cuanto a hacer de nuestra experiencia lúdica algo completamente único. Y esto es posible gracias a las alternativas cada vez más frecuentes de conectar con la historia, desde misiones opcionales, decisiones abiertas y, por supuesto, hasta la percepción que tengan otros NPC de nosotros.

 

Porque como ser pensante y ávido de emociones, el usuario también es una fuente inagotable de propuestas sin la capacidad (en la mayoría de casos) de poder plasmarlas en código informático. Por suerte, más allá de la imaginería propia, hay títulos que reservan un pequeño apartado para las ideas del jugador, dándole la oportunidad de generar escenarios de dificultad más o menos variada y locuras lo suficientemente entretenidas como para que salten a la virtualidad de las redes sociales mediante likes y comparticiones. Y esta oportunidad se ha desarrollado y ampliado hasta convertirse en el centro de títulos tan populares como Minecraft, con combinaciones de materiales realmente diversas y sorprendentes. Porque, gracias a la determinación de muchos usuarios, hace un par de semanas pudimos observar impresionados un paisaje urbano en pleno ocaso cuya fabricación duró 9 años. A pesar de su tiempo de vida, Minecraft sigue siendo una obra con una potencia de invención que jamás se repetirá.

 

Ciudad en Minecraft

 

Pero esto no acaba aquí, entre cubos y ‘creepers’, ya que también hubo un pequeño ‘boom’ (que espero que no termine nunca) de representaciones, remakes no oficiales y obras nuevas que han nacido a causa del detalle en las funcionalidades de Dreams. Una herramienta llena de posibilidades que busca expandirse todavía más en el campo de la realidad virtual, tal y como se anuncia en la búsqueda de testers que quieran contribuir a mejorar la beta. Las obras que salen (y saldrán) de esta clase de plataformas disfrazadas de videojuegos pueden ser realmente interesantes, no solo desde el punto de vista del entretenimiento, sino también por el fenómeno creativo que estamos viviendo y del cual podemos participar.

 

La revolución virtual ha dado un salto hacia la creatividad y ahora permite poner en el plano real todo aquello que se le ocurra a un usuario sin conocimientos técnicos. En otras palabras, al jugador se le expone, insiste y grita con fuerza para que entienda que es tan válido como cualquiera de generar un mundo imaginario y disfrutable. Tantos años delante de las pantallas no solo nos han entretenido; también nos han inspirado. Las ideas se abren camino, y tengo muchas ganas de ver su resultado.

27 de Mayo de 2020 a las 13:00 por Brenda Giacconi
0
Comentarios
Comentar
Para escribir un comentario debes registrarte o acceder al sistema
Entrar
Juegos relacionados
LittleBigPlanet 3 LittleBigPlanet 3
Sony y Media Molecule lanzan la tercera entrega numerada de esta franquicia basada en plataformas. Grandes novedades en cuanto a escenarios y custo...
LittleBigPlanet HUB LittleBigPlanet HUB
LittleBigPlanet HUB es un proyecto presentado por Sony en la Gamescom 2013 cuya intención es la de aunar todas las creaciones de los usuarios y el co...
LittleBigPlanet Vita LittleBigPlanet Vita
LittleBigPlanet se ha desarrollado específicamente para PlayStation Vita, y explora funciones de la portátil, como la pantalla táctil y el panel tr...
Ficha
PS4

Género: Plataformas/Acción

Lanzamiento: 2020

Desarrollador: Media Molecule

Distribuidor: Sony Interactive Entertainment (SIE)

Pegi: +12

Comunidad: Foro

Ir a ficha completa