VG247, hábil como pocas, cogió el teléfono, llamó a Sony y recibió un “sin comentarios” por respuesta, pero todo parece más que confirmado ya. El affaire de la industria con la segunda mano suma un nuevo capítulo en su particular guerra. Un enfrentamiento directo contra muchos frentes, siendo las grandes cadenas de venta de videojuegos las que están en la diana, pero seremos los jugadores los que pagaremos las consecuencias de ese batalla. Os aseguro desde ya que si no se mueve ficha pronto lo pagaremos, no lo duden: ellos tienen la pelota, y sin la pelota no se juega.
Se habla que Sony ha patentado un sistema para bloquear juegos de segunda en su futura máquina PlayStation. Responde a una tecnología llamada Near Field Communication y vincularía el contenido de los discos a usuarios en consolas particulares. Eso, según desprenden las distintas fuentes que también han comentado la noticia, no sería incompatible con que los jugadores se dejasen el juego entre sí, ya que el sistema patentado por los japoneses permitiría esos prestamos entre jugadores con un vinculo de ID, pero el mercado de segunda mano lo tendría muy difícil para sobrevivir a la nueva medida.
¿Cómo funciona el sistema según la patente? Sin conexión a Internet, el juego ni siquiera se reproduce en el caso de no tener la contraseña. Dicha contraseña podrá pasarse entre usuarios si llegan a contactar entre sí, por lo que la segunda mano no se eliminaría, pero podría dificultar y devaluar mucho su compra y venta ante lo arriesgado del ejercicio. El problema de ese segundo mercado para muchos trabajadores de la industria responden a una base muy simple: la venta de esos juegos da beneficios a las tiendas, que revenden videojuegos sin que los desarrolladores y distribuidores vean un céntimo de esa “nueva” copia vendida. Aunque los minoristas puedan ver beneficio repetido de una misma copia usada eso no es recíproco para los mayoristas, que únicamente ven ingresos tras la salida del juego.

Bajo un manto de silencio muy forzado, las empresas grandes mueven fichan y confirman los muchos elementos que están sobrando en la industria actual. De momento, la segunda mano sobra, las tiendas de videojuegos sobrarán también, y el resultado de esos más que probables fósiles del mercado del ocio electrónico lo pagaremos los de siempre. No nos daremos cuenta de ello: será sutil y cómodo el principio de ese cambio, pero el negocio del juego en consola que conocemos hoy en día tiene fecha de caducidad y la incertidumbre de saber cuándo ocurrirán esos cambios es lo que trae de cabeza a muchos jugadores.
¿Y es tan importante la segunda mano? Sin duda: más allá de los cientos de canales de compra y venta particulares entre usuarios individuales, existen miles de páginas webs, empresas y comercios que sacan beneficios de esos cambalaches entre usuarios, siendo las propias cadenas importantes de videojuegos las que más partido sacan a ese negocio: empresas como GAME o GameStop responden con beneficios millonarios a la venta dada en sus tiendas con sus compradores, y eso lleva preocupando a las desarrolladoras y distribuidoras desde hace años. Nunca se había actuado de forma tan severa ante ese “problema” como se está haciendo ahora, y evidentemente, todo apunta a que irá a peor.
Fíjate en España: además de GameStop o Game, también hay otras tiendas de gran importancia que se han lanzado al mercado de la segunda mano. Ahí no acaba la cosa: apuntan e invitan en sus folletos publicitarios a que entres en ese círculo, ya que existe un interés comercial sorprendentemente amplio, por increíble que parezca, mayor que el de la venta de novedades. ¿No os ha sorprendido que en las tiendas y comercios habituales os ofrezcan comprar el semi-nuevo antes que el juego sin estrenar? No es un gaje del oficio: es una orden de arriba a los empleados, ya que interesa sacar más dinero de esos juegos del cajón que de los que están dentro del almacén. Suena obviol hecho que den más dinero en un vale para la propia tienda que dinero en metálico tampoco responde a un hecho aleatorio del negocio, claro.
Dejando de lado el software por un momento: ¿sabéis cuál la ganancia neta de una tienda al vender una consola? Seguro que os sorprenderá saber que rara vez llega a los 30 euros, de hecho, con WiiU en la mayoría de tiendas no llega el beneficio a los 20 euros. Hay un riesgo importante en la venta de consolas, puesto que la desaparición o hurto de una máquina supone un auténtico problema en el beneficio y ventas de todas las anteriores. El poder comprar consolas de segunda mano y revenderlas por un beneficio que duplica y triplica a veces a las de primera mano también son una motivación más que lógica para esos establecimientos.

No es ningún secreto que medidas contemporáneas como el Online Pass responden a ganas de poner barreras a tiendas y usuarios para que no hagan negocio con sus juegos una vez entran en sus casas. Muchas firmas se sumaron al ejercicio del código, y siendo Electronic Arts una de las más asiduas a esa práctica a pesar de las críticas y polémicas generadas con los usuarios, otros como Ubisoft o Warner Bros no han dudado en hacerlo capando y separando parte del contenido del propio juego en códigos a los que no se tiene acceso sin el número incluido en la caja. Una vez usado por el usuario original, la única manera de acceder a dichos extras es pagando una cantidad concreta, obteniendo así las empresas un beneficio indirecto de esa segunda mano en la que no reciben nada.
¿Qué dictará la victoria contra la segunda mano? Es un asunto atrozmente simple: ¿Pasaremos los jugadores sin PlayStation 4 a corto o medio plazo? Nuestra derrota en esa batalla la dictará el momento en el que acudamos a la tienda de turno y nos llevemos la futurible creación de Sony bajo el brazo. Y así irán cayendo más y más jugadores a lo largo del tiempo. Los que creían luchar contra esa injusticia se encontrarán con la máquina en el salón pocos meses después; el lanzamiento del super-hit de turno nos hará tragarnos nuestro orgullo con tal de ver bailar bits en la pantalla, pero eso no es culpa del goloso jugador hardcore: la culpa la tendrán los que en el pasado pasaron con puntillas bajo una noticia y un hecho tan importante como el que está ocurriendo ahora mismo.
Creo muy importante el paso de Sony para el devenir de la nueva generación, ya que es muy probable que Microsoft actúe de la misma forma una vez se confirme el plan a seguir. Debe ser una de las pocas batallas en las que todas las empresas van de la mano, y es por ello que la unidad en ese punto creo que es clave: la segunda mano podría ser una de las piezas importantes para la venta de una u otra consola en su presentación, ¿en serio se remará contracorriente ante un “enemigo” común? ¿Veis a Microsoft diciendo en su conferencia “eh, comprad la mía, que permite juego de segunda mano” ante los representantes de las distribuidoras más importantes del mundo en Los Angeles? Yo no.
Nada me quita el pensar que estamos ante uno de los atropellos más graves de la industria y que nadie parece estar dándole la importancia que merece. El día que nos encontremos con esa realidad de cara vendrán las lamentaciones y nos arrepentiremos de no haber cogido – o al menos intentado – tomar el timón en su momento para impedirlo, pero entonces ya será tarde y no podremos arreglar nada. Apunta a que el videojuego gozará de una barrera en el mercado muy peculiar, y apunta, además, que no podremos hacer nada por impedirlo.