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Regla 34

Sábado 12 de Septiembre de 2015 por Víctor Junquera

Obviando los tan de moda memes de caritas hechas con Paint, si por algo se ha hecho famoso Internet es por poner pornografía de todo tipo al alcance de cualquiera. Y cuando decimos "de todo tipo" es que hoy día se puede encontrar todo lo imaginable, hasta el punto en que, en una de las "Reglas de Internet", ese convenio anónimo, se habla de: "Si existe, HAY porno de ello." Ésta es la Regla 34 de Internet, y cómo no, los videojuegos no quedan exentos de ella.

Atrás quedan esos doujinshis hentai basados en los "mitos sexuales" de los videojuegos, la época de Mai Shiranui, Chun-Li, Kasumi, Taki y demás féminas ya ha pasado, incluso los escándalos de Bridget de Guilty Gear, dibujado tanto como chico como chica, o incluso como ambas cosas, todo queda atrás, hay que estar al día, y esta Regla 34, demonios, se cumple con demasiada rapidez, y no se salva NADA. 

Aviso: Este artículo no pretende herir sensibilidades. La recopilación de información hizo que el redactor tuviese pesadillas. Si no quieres correr la misma suerte, si aprecias demasiado a algún personaje, o si eres menor de 18 años, por tu bien, no sigas.


Y en ningún momento vamos a mostrar nada más explícito que esto, pero vaya, como decimos, es el pasado. Y todo esto surge al descubrir Googleando un poco en busca de información, que novedades, títulos aparentemente minoritarios y que no cuentan con la típica mujer exhuberante como personaje o que tal vez no vayan a contar con un fanbase tan amplio como el que generan los juegos de lucha, ya han pasado por el aro de la Regla 34. 

Y es que no a poca gente, sino ya a muchos "artistas de la red" en los pocos meses que lleva a la venta, se le ha ocurrido que Enoch y Lucifel de El Shaddai: Ascension of the Metatron, hacen buena pareja, y el yaoi (hentai homosexual, hombre-hombre) corre como la espuma. 

Pero no hace falta que exista una amistad-rivalidad entre dos personajes atractivos para que la gente los plasme en acto de cópula, de hecho, ni siquiera hace falta que haya una pareja para que exista material +18 basado en un juego, y en caso de pareja, por Dios, ni siquiera hace falta que sea humanoide, y ya hemos comprobado que ni siquiera la pobre Chell se puede escapar de las garras de GLaDOS. Qué desgracia...

Tiempo atrás, Hideki Kamiya, el creador de Bayonetta (empezamos con palabras mayores, ¿eh?), declaraba disgustado su opinión en contra de estos doujins, historias que ponen a la atractiva bruja en situaciones que podría decirse que va pidiendo. Kamiya detesta estas creaciones, según dice, porque seguramente el autor no sienta nada de amor por la obra que plasma, que ni siquiera le guste el juego. Aunque al menos lo habrán jugado, ya que hace falta avanzar bastante en el juego para conocer a los monstruos con los que se recrea a Bayonetta teniendo ciertos problemas... 

Pero, ¿realmente hace falta crear algo más allá de juegos que ya tienen cierta sexualidad imbuida? Vale que no sean explícitos. Bayonetta es sexy, insinúa, casi enseña, le gusta provocar, pero nunca se vuelve explícita. Algo parecido pasa con Catherine, la chica de moda, fiera candidata a ser la GOTY (Girl of the Year) 2011. En su propio juego, la chica ya emprende el juego de la sensualidad, lo lleva más allá, e incluso Atlus osa enseñar de ella más de lo que muchos se atreverían. 

Y no es que Catherine no pida más, allá cada uno con sus fantasías, pero cuando el propio juego ya da todo lo que los bajos instintos necesitan, ¿para qué más? Es como con Heavy Rain. Todos hemos podido ver a Madison Paige enseñando sus secretos en el propio juego, e incluso se movieron algunos hilos para que pudiera verse algo más, por eso el internetero medio ya está saciado y no existe gran cosa sobre Heavy Rain, al igual que Catherine, que da juego, pero no lo necesita. Aunque la recatada Katherine ya es otro cantar... 

Algo distinto es el caso de Dragon Age y Mass Effect, las sagas de BioWare que permiten tener relaciones, e incluso culminarlas con sexo épico antes de la batalla final, aunque nada de esto es explícito y los personajes se muestran en todo momento con, al menos, su ropa interior. Pero son títulos con una base de fans tan, tan sórdidamente amplia que es imposible que no surjan miles de montajes con todo tipo de parejas, homosexuales, heterosexuales, alien-sexuales, y hasta con paradojas cruzando a Shepard con FemShep. 

Pero por terminar con algo atípico y oscuro, más allá de bellas historias de amor medievales o interestelares... ¿Qué es lo más aberrante que se os podría ocurrir en relación a esta Regla 34? Descubrir cosas así accidentalmente deja traumas, pero hay que recordar que nada, NADA se salva de las retorcidas mentes que pueblan la red, y las inocentes creaciones de Nintendo no son menos. ¿Que Mario y Peach tienen sexo? Tonterías. ¿Que hacen cruces con Luigi y Daisy, que unen a Bowser a sus fiestas y utilizan Toads de juguetes? Todo el mundo lo sabe... ¿Samus? Taaaan típico... Lo más grotesco que podría dar algo de Nintendo, es nada menos que pornografía basada en... 

Así es, Animal Crossing. El bueno de Tom Nook, que te lleva a la trastienda si no pagas puntualmente tu hipoteca... Traumático, de verdad. Pero son las consecuencias de Internet. Porque no es que gracias a Internet haya más locos que antes, sino que ahora sus locuras están al alcance de todos. Y recuerda que tras la Regla 34 está la 35: "Si no hay porno de ello, será creado."


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