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Fallout 4, Automatrón y sus primeros DLCs

Por un puñado de dólares
Lunes 14 de Marzo de 2016 por Rafa del Río

Ya estamos en marzo, el mes que inicia la primavera y, entrando en cosas más importantes que todo el rollo ese de los pajaritos, las flores, las abejitas y las minifaldas, empiezan a llegar los esperados DLCs de Fallout 4. Por ahora conocemos tres -aunque desde Bethesda se anuncia que llegarán más- y sin duda son suficientes para ir haciendo la boca agua a quienes disfrutamos como niños de la forma tan personal que tiene la compañía a la hora de acercarnos a su visión del mundo postacopalítico.

 

Expansiones y Expansiones

En el mundo de los videojuegos existen las expansiones y las Expansiones. No se trata de hacer comparaciones gratuitas y sin venir a cuento, pero todos los que hayáis disfrutado anteriormente con las series Fallout y The Elder Scrolls sabréis ya cómo se las gastan estos tíos a la hora de añadir contenido a sus videojuegos. Desde la más que esperada Expansión Brooken Steel de Fallout 3, que nos permitía seguir vivos tras el final y aumentaba en 10 los niveles a subir, hasta Point Lookout o Mothership Zeta, del mismo juego, que nos llevaba a una isla perdida digna de un libro de Lovecraft o una nave alienígena sacada de la sci-fi de Asimov, los DLCs de Bethesda han sido siempre mucho más que un simple conjunto de skins o un par de frases con las que endulzar la píldora. 

 

Ahí quedan Knights of the Nine y Shivering Isles, de The Elder Scrolls IV: Oblivion, que regalaron una historia de caballería y un regreso a la mente de la locura daédrica que no veíamos desde Morrowind. Pero lo mejor es que esta forma de expandir sus juegos fue mejorando, y también Morrowind protagonizó una de las mejores expansiones de un juego hasta la fecha con Dragonborn para The Elder Scrolls V: Skyrim junto a Hearthfire, que nos permitía construír nuestra propia mansión, y Dawnguard, que nos contaba un cuento de vampiros a la vieja usanza. 

 

Si algo queda claro es que Bethesda sabe cómo expandir sus universos con unas formas y mecánicas que han sido heredadas por Techland con su Dying Light o los chicos de CD Projekt RED con su The Witcher 3: Wild Hunt. Sea como sea, polémicas de pases de temporada aparte, yo estoy deeando ver cómo me convencen para volver a la Commonwealth. pero vayamos por partes... 

 

 

Automatron: ¡hazte con todos!

A un precio de 9,99 -inluído en el pase de temporada- y con la promesa de subir los Logros de Fallout 4 de 1000 a 1.100 con sus 5 nuevos retos a conseguir, Automatron se presenta en palabras del director del juego, Todd Howard, como 'un juego con su propia línea de búsqueda y una jugabilidad tipo Pokémon de mata robots, consigue sus piezas, construye tus propios robots'. Sin embargo, a pesar de su planteamiento relativamente sencillo, el motor de creación es, en palabras de Howard, 'realmente profundo' y con muchas más posibilidades de las que puedan imaginarse a simple vista.

 

Automatron nace de la necesidad de aumentar las posibilidades de Fallout 4 y hacer de éste un juego para todo tipo de públicos. Según Howard, a la hora de crear el juego pensaron que éste debía tener un poco de todo. Fallout 4 tenía que ser la base, el punto central del desarrollo, conteniendo todo lo que luego los DLCs irán expandiendo. Llegados a este punto, una de las cosas que querían expandir eran las múltiples posibilidades de crear tu propio robot y hacer de él un compañero.

 

Es en este sentido en el que Automatron cobra especial importancia al darle un uso específico a nuestra búsqueda de componentes. En esta ocasión no para la casa o nuestro equipo, sino para construir nuestro propio compañero e ir actualizándolo y mejorándolo según viajamos por los entornos de la Commonwealth. Una forma interesante de invitarnos a volver a la Commonwealth para todos aquellos que lleven un tiempo sin patear los caminos del viejo Boston retrofuturista que, además, como decíamos al principio, incluirá cinco nuevos logros a desbloquear: Cazador de Robots [desbloquea 10 mods robots], Restaurando el Orden [Completa la misión del mismo nombre], Amenaza mecánica [Misión], The Most Toys [Construye 10 Robots] y Cazador de Cabezas [Misión].

 

 

Más DLCs por llegar

Pero Automatron no es todo, y tras su llegada en los próximos días Bethesda promete dos nuevos contenidos descargables a que llegarán continuación: Wasteland Workshop [Taller del Yermo] y Far Harbor [Puerto Lejano], que llegará a principios de mayo. 

 

Si Automatron nos mete directamente en una aventura 'tipo Pokémon' en la que deberemos 'hacernos con todos' a base de combinar piezas para construír nuestros propios robots, Wasteland Workshop promete convertirnos en pioneros de la Commonwealth mediante la brutal mejora del motor de construcción de asentamientos.

 

En palabras de Howard, Wasteland Workshop es la respuesta a la pregunta ¿Podré construir mi propia Cúpula el Trueno? Una respuesta afirmativa que nos permitirá convertirnos en Tinna Turner en Mad Max 3, boa de plumas incluída, y jugar con múltiples posibilidades a la hora de construír nuestros asentamientos que incluirán otro giro a lo Pokémon: la posibilidad de capturar criaturas y ponerlas a combatir entre ellas en un foso. 

 

Finalmente llegará Far Harbor, la primera auténtica expansión que incluirá un escenario nuevo definido por Howard como 'la mayor extensión de tierra creada jamás para una expansión' en la que viviremos un buen puñado de aventuras en las que tendrán especial importancia los ya clásicos Hijos del Átomo junto a un nuevo asentamiento Synth que promete mucha profundidad a la hora de expandir la historia de Fallout 4.

 

 

¿Necesitas un motivo para volver?

Tras varios meses de su lanzamiento en Noviembre, Fallout 4 sigue siendo uno de esos títulos a los que vuelvo entre partida y partida a otros juegos para sumirme en lo relajante de su entorno letal o explorar unos metros más de su inmenso y completo escenario mientras escucho las voces de Nat King Cole, Ella Fitzgerald o Roy Brown

 

La Commonwealth se ha convertido, casi sin quererlo, en ese santuario al que regreso cuando la labor diaria se me hace cuesta arriba o los compromisos amenazan con hacerme estallar, y así como otro recurren al fútbol o a la música para relajarse tras un día duro, yo prefiero vagar por la Commonwealth escuchando Radio Diamond City y soñando con qué encontraré tras la siguiente esquina.

 

Ahora, pasadas las 300 horas de juego y con el temor a terminarlo, llegan los DLCs y no puedo menos que ponerme contento. Primero por Automatron y Wasteland Workshop, que me animarán a vagar de forma diferente mientras Piper me espera en nuestro refugio o, tal vez , vuelve a acompañarme en nuevas aventuras que reforzarán nuestro lazo. Segundo, por Far Harbor, ese nuevos escenario que ya estoy deseando catar y que sé que estará a la altura de Point Lookout, Shivering Isles o Dragonborn.

 

Y ahora os dejo, hace mucho que no veo a Piper y me ha entrado la morriña. 

 

¡Nos leemos!


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