Probamos RiME en Switch SWITCH

¿Una versión a la altura?

Probamos RiME en Switch

RiME forma ya parte de un selecto grupo de juegos que presumen de ser lo que son y de hacer lo que hacen, y a los que tenemos que darles las gracias por existir. Los de su quinta han llegado para enamorarnos y, por el camino, han reavivado nuestra ilusión por, eso, jugar. Adrián lo analizó en mayo, y si hay algo que podemos extraer de su volcado de emociones es que es una obra que se expresa en una armonía de voces que nos hipnotiza. Comienza con una voz solitaria, pero se le van sumando su tercera mayor, la octava menor… y cuando nos queremos dar cuenta nos hemos tirado varias horas siguiendo ese canto como en trance.

 

Ahora bien, estamos en noviembre y RiME ha navegado hasta Switch. El acorde es el mismo, pero ahora el coro es otro. Por desgracia, esta vez a Tequila Works le cuesta mucho que sigan la partitura y sostengan bien la afinación… Vaya, que no han logrado que la versión para la consola de Nintendo esté a la altura técnicamente. Han tenido que hacer sacrificios, obviamente, pero a pesar de ello esta vez la experiencia sufre mucho visualmente. Como estamos hablando de una versión que a su vez tiene capacidad de mostrarse a dos niveles de calidad, distinguiremos entre el modo portátil y el de sobremesa.

 

Id abriendo esta captura del modo dock en una pestaña aparte...

 

En el caso del modo de sobremesa, nos encontramos con un sacrificio de resolución que baja a los 720p para poder ofrecer esa prototípica tasa de 30 fps. Según un reciente AMA que realizó el equipo de desarrolladores en Reddit, la experiencia de juego ha mejorado mucho desde que se anunció el primer retraso, pero lo que no han podido evitar es los tirones que tienen lugar entre zonas. A pesar de que se trate de un mapa abierto, para reservar memoria, el sistema solo carga las zonas cuando estamos en ellas, por lo que cuando entramos en zonas nuevas es común notar algún tirón, y eso es algo que ya ocurría en las versiones anteriores del juego. Lo único es que en esta edición los tirones son más flagrantes, pudiendo ocasionar que, por ejemplo, nos despeñemos en las partes de plataformas.

 

Y los controles tampoco es que respondan muy bien. A ver, todos podemos vivir con una cierta descompensación, incluso cuando afecta a la latencia entre el movimiento físico y la acción virtual. Es decir, que aunque los controles tarden en reaccionar, si lo que hacemos es hermoso, podemos esperar. No hace falta más que recordar a The Last Guardian, vaya… Pero, claro, la verdadera razón por la que mucha gente tendría ilusión por esta versión es por la portabilidad; hablando en plata: jugar a RiME en el metro, el cercanías, el avión o en mientras pasamos de lo abstracto a lo concreto en el váter (qué bonito empezó el texto y mirad por dónde estamos transitando…). ¿Qué tal se porta entonces la experiencia? En una interjección: uf.

 

... y comparadla con esta otra del modo portátil. No, no se os ha subido el vermú.

 

Para no lanzar odio sin mesura, entendamos primero el punto de vista del estudio. Al parecer, para hacer viable el juego en modo portátil tuvieron que elegir entre bajar la resolución o quitar elementos de la geometría de los niveles. Como hablamos de un título en el que cada parte está colocada por una razón, optaron por respetar la experiencia y bajar la resolución. Al empezar a jugar resulta bastante desagradable darse cuenta de que lo que parece un vídeo pixelado de introducción no es más que el motor del juego haciéndolo lo mejor que puede. Un ojo legañoso es la mejor definición de la sensación que tenemos jugando en modo portátil. Eso y que los problemas que ya hemos mencionado arriba se vuelven más flagrantes, hasta el punto de tener la sensación de estar mirando las estrellas… porque sí, son bellísimas, pero también lo que vemos es reflejo de algo que ocurrió en el pasado.

 

No queremos tomarnos el tema a broma, pero es doloroso encontrarse con una versión tan decepcionante de una obra tan excepcional. Sería doblemente excepcional si en lo único en lo que podía destacar esta versión lo hubiera hecho bien. Yendo a lo práctico, RiME en Switch cuesta 40 euros. Adrián decía que Tequila había «compuesto una hermosa canción de cuna que estaremos tatareando media vida». Si podéis elegir, aprendéosla sentaditos y sentaditas en el sofá, porque si no os la aprenderéis mal…

2
Comentarios
Comentar
    • 800x600 eres tu? Pense que te había dejado atrás allá por 2004,que recuerdos me traes de mi primer pc con Half Life 2 y FEAR(los menos exigentes les podía poner a 1024x768).Y aquello me parecía la leche por que en mi Play 2 no llegaban ni a esa resolución,pero lo cierto es que no te echo de menos xD.

      Fuera de coñas es un poco triste ver un juego así con esta resolución en pleno 2017.
En respuesta al comentario anterior:
    • Es francamente decepcionante, pero no dejo de tener curiosidad sobre el desarrollo y por qué ha acabado saliendo así. Si nos ponemos a recordar, ni las versiones para las otras consolas quedaron sin su ración de fallos técnicos.
Para escribir un comentario debes registrarte o acceder al sistema
Entrar
Juegos relacionados
Deadlight Deadlight
Deadlight es una aventura española que mezcla acción, plataformas y puzzles, donde el jugador tendrá que enfrentarse a hordas de zombies que plagan...
The Legend of Zelda The Wind Waker HD The Legend of Zelda The Wind Waker HD
El clásico de GameCube y uno de los Zelda más queridos por los fans por su estilo único regresa en un remake para Wii U, con u...
Ori and the Blind Forest Ori and the Blind Forest
Moon Studios ha creado una aventura de carácter indie que, mediante una perspectiva en scroll lateral, nos permitirá gozar de una gra...