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Analisis Rhythm Thief y el Misterio del Emperador ,3DS

Cantándole a las olas
Sábado 27 de Mayo de 2017 por Adrián Suárez Mouriño

Tanto que se pensaba de primeras que entre Nintendo DS y Nintendo 3DS no iba a haber mayor diferencia, y tras un primer año de altibajos ya se ha ido demostrando que no hay tanta concentración del estilo “Touch Generations” como se creía, y aun sabiendo que DS tuvo, al igual que 3DS, un inicio pausado y quizás un poco vacío, sí que echábamos de menos un poquito de la magia de SEGA, pero magia de la buena. 

Y para mágica, París, ciudad donde se ambienta este Rhythm Thief, que, como juegos con magia, toma un poco del Profesor Layton, un poco de Rhythm Paradise, un poco de Ouendan/Elite Beat Agents, y un poco de Feel The Magic/Project Rub. Cuatro de los mejores títulos o sagas de Nintendo DS sin ninguna duda, y aun así, Rhythm Thief consigue su propia personalidad, donde se vislumbra un poco de aquella SEGA que molaba, de la que inventaba y era original. 

Y es por las calles y lugares de importancia de París donde están aconteciendo una serie de misterios que tienen que ver con la resurrección de Napoleón para comandar un ejército maligno, mientras que todo esto está relacionado con la historia de nuestro protagonista, Raphael, y su alter-ego Phantom R, un ladrón que siempre se sale con la suya (algo normal, por otra parte, cuando se enfrenta a policías que van sobre patines por los tejados de la ciudad). Entre una trama de investigación y misterios en la que avanzaremos resolviendo acertijos para los que entrenar el oído y el sentido del ritmo, tendremos mucho que hacer. 

Como si de un Profesor Layton se tratase, recorremos localizaciones fijas que representan zonas emblemáticas de París, hablando con la gente de la ciudad, capturando sonidos que más adelante podrían sernos de utilidad, o sencillamente explorando a golpe de stylus para descubrir monedas y secretos ocultos por el paisaje. Con diálogos y secuencias avanzará la trama, pero entre medias tendremos que superar muchas pruebas. 

 

No os vamos a engañar, cosa que el propio juego tampoco pretende por mucho que se intente camuflar, no es un juego de puzles y acertijos, sino un juego rítmico (que no musical), y en las pruebas tendremos que demostrarlo de diferentes formas, aunque de primeras la mayoría son un poco confusas por mucho que se nos explique, más porque coger el ritmo a la primera no siempre es fácil. No hay problema, podremos repetir las pruebas tantas veces como queramos, y en ese aspecto es bastanteuser-friendly y no llega a desesperar.

 

Coger el ritmo al juego no siempre es fácil

 

Pruebas tales como pulsar botones al tiempo, pulsar botones o direcciones de la cruceta, dar toques o direcciones con el stylus en la pantalla, o incluso inclinar la consola (con el gran detalle de desactivar el 3D para que no se distorsione la imagen), son varias de las acciones que tendremos que hacer al ritmo, por supuesto, con muchas variantes dependiendo de la situación de cada prueba. 

 

Tenemos varias opciones de seguir la acción del juego, tanto si queremos o podemos seguir la acción de la pantalla superior como si sólo podemos concentrarnos en nuestros movimientos, y con guía visual o sin ella, lo más importante será estar atentos al ritmo, y es que los sonidos juegan un papel importantísimo en el juego, y no sólo en las melodías que escuchamos durante las pruebas.

 

Una de las misiones secundarias es la búsqueda de sonidos para la creación del instrumento definitivo. Tendremos unas instrucciones, un sonido que grabar y una pista, y tendremos que deducirlo, grabarlo y entregarlo, y para ello tendremos que escuchar, y después investigar, de dónde podemos grabar el sonido del agua, de una mosca, un bostezo o una sirena de policía. Es más, esta función no sólo sirve para la búsqueda secundaria, sino que tendremos que utilizarla en más de una ocasión, buscando un sonido que despiste a quien nos bloquea el paso en una situación concreta para poder avanzar. 

 

Los sonidos son una parte importantísima del juego

 

¿La finalidad de todo esto? Conseguir respuestas y conseguir a la chica. Porque esto es uno de los motivos por los que Project Rub entra en las comparativas. La buena mano de SEGA le da al título un carácter alegre, un desarrollo dinámico y una trama tan interesante como absurda, y por supuesto, hay una chica que conseguir. Una chica con un pasado enternecedor, una chica violinista. Una maravilla. Y al igual que Project Rub o al igual que Layton, esa trama tan surrealista y absurda, engancha, y en un momento te maravilla los oídos haciéndote tocar una pieza preciosa a violín, para a los cinco minutos estar teniendo un combate a muerte en un tejado, con un balón de fútbol como arma. Por no mencionar otra vez al escuadrón de policías patinadores, claro.

 

Rhythm Thief sigue la fórmula del éxito, y engatusa con facilidad por ser sencillo de seguir y a la vez lo suficientemente intrincado. Flaquea en la ejecución de algunas pruebas, y para pretender estar dirigido a un público algo más resabiado, peca de ser bastante infantilón, lo que no quiere decir que sea simple. Una buena aventura a seguir, sobre todo para quien quiera uno de esos títulos relajados pero divertidos de los que 3DS está aún un poco escasa. 

7.5

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