Análisis
Streets of Rage 4 PS4

Streets of Rage Mania

Streets of Rage 4

Streets of Rage 4 ha salido bueno. Este cuarto capítulo es sólido como un puño de fuego en lo jugable, portentoso en lo artístico y muy divertido. Gestiona como pocos beat´em up actuales las manadas de enemigos que te llegan y cómo se comportan, los secretos de cada nivel, la disposición de obstáculos para diferenciar áreas en algo más que lo estético. Es generoso con los extras y dispone de un plantel de personajes muy diferenciado entre sí.

 

Da gusto rejugar una y otra vez Streets of Rage 4 con distintos luchadores, tanto en solitario como en cooperativo, desbloquear más guerreros y apariencias, subir la dificultad o pasarse una u otra fase solo por el placer de hacerlo.

 

Este sentido de la rejugabilidad es importante puesto que, como es lógico en el género, Streets of Rage 4 dura menos de tres o cuatro horas en función de lo mucho que te maten. De todas formas, no es un juego que regale la progresión. Tiene una dificultad bien medida para que te importe jugar bien y combear mejor, lo que anima a probar nuevas estrategias y volver al título para disfrutarlo con amigos.

 

Streets of Rage 4 se rediseña sin perder su espíritu para que jugar bonito a través del combo sea la clave de todo

 

Estupendo en todo lo que he comentado, Streets of Rage 4 falla en la ambientación y en el tono. Ya desde el inicio del juego notarás que las composiciones musicales no consiguen ser más que piezas revisionistas y nostálgicas. Funcionan para meterte en la historia y para sentir el juego como una continuación de pleno derecho, pero no tienen esa oscuridad del primero ni el dinamismo del segundo. Tan solo revisan la BSO original para dar composiciones que funcionen bien con el juego y con el espíritu de la franquicia, pero sin querer ser memorables. Es como si les faltara profundidad.

 

Al juego también le falla un poco esa forma de contarnos su historia empleando la noche. Streets of Rage 4 es menos sucio, menos ‘de barrio’. Acierta en sus escenarios por la parte jugable, pero no consigue actualizar de todo bien la idea de los originales.

 

De todas formas, esos dos apartados no le restan valor a un titán en lo jugable y en el diseño artístico de sus personajes, en su maravillosa rejugabilidad y en las geniales batallas que nos propone. Este juego no es uno que se parezca a Streets of Rage, estamos ante un Streets of Rage en pleno derecho; con un Yuzo Koshiro en baja forma, sí, pero formidable en todo lo demás.

 

Lo mejor de Streets of Rage 4, por lo que os enamorará, por lo que no podréis dejar de jugar y por lo que seréis unos pesados con vuestros colegas para que se lo compren, es por su sentido del combo, de cómo entrar al rival y por cómo mantener los daños que provocamos sin recibir ninguno.

 

Por comparar, Streets of Rage 4 tiene un ritmo parecido a Street Fighter IV. Es rotundo hasta a veces parecer lento (dicho en el mejor de los sentidos). Tenemos que tener muy claro cómo acceder al área colindante del rival para meterle caña o nos pegará. Una vez ahí, tenemos varias posibilidades: ataque de poder, golpes normales, ataque en salto, golpe cargado y una técnica que nos permite defendernos o meter más daño pero a costa de sacrificar parte de vida, ¿y cómo la recuperamos? Pues como en Bloodborne, atacando acto seguido, lo que nos la devolverá. Eso invita a pensar en cómo gestionamos nuestra salud, introduciendo un interesante sentido del riesto puesto que la única defensa eficaz del juego es a través de esta opción.

 

Las paredes invisibles que dibuja el scroll son la diana a la que lanzar a los enemigos, eso nos permite continuar el combo, bien en salto o desde el suelo, bien con un ataque especial o con el que nos hace sacrificar vida. Podemos reiniciar el combo o dejarlo suspendido para meter en él a más enemigos. No son nunca demasiado largos porque esto no es musou, pero sí es importante enlazar varios para amasar más puntos, ¿y por qué queremos puntos? Porque conseguimos vidas en función de ellos. Esto es tan importante que el juego te avisa: te quedan 6000 puntos para obtener una vida extra; es decir, te motiva a jugar mejor para sobrevivir.

 

Una pena que Yuzo Koshiro no haya estado a la altura. La BSO es notable, pero es que la de la serie es sobresaliente

 

En ese placer de conseguir el combo más largo entra en juego usar a uno o a otro personaje, pues cada uno los lleva a cabo de forma diferente. Empezamos con cuatro, pero desbloquearemos más. Las diferencias no solo radican en su velocidad o fuerza, sino en finuras más habituales en fighting games que en estos videojuegos. Hay que saber si el ataque especial de un personaje es capaz de meter algún impacto en qué momento del combo y a qué enemigos podemos acosar y a cuáles no.

 

La cosa mejora al jugar en cooperativo, pues podemos intentar estrategias más elaboradas, realizando agarres, cortando combos para reiniciarlos entre dos o iniciando un combo aéreo uno y finalizándolo el otro. Y como Streets of Rage 4 no regala nada, es complicado y obliga a jugar bien, esos puntos que te da y que se convierten en vidas extra se aprecian como un regalo fabuloso. Es decir, no hacemos puntos ni jugamos mejor persiguiendo un placer arcade, sino por pura supervivencia.

 

El modo historia de Streets of Rage 4 dura poco pero es altamente rejugable, clave en este género

 

Aunque el modo historia es breve cuenta con momentazos, estupendas batallas finales en su mayoría y escenarios muy disfrutables. Algunos son homenajes directos a los títulos originales, pero también saben cambiar y ofrecer cosas nuevas. Los escenarios acaban descubriéndose como compañeros del combo que hemos de hacer o como un reto para hacerlos mejor.

 

Una vez que nos pasemos el modo historia será el momento de hacerlo en modos de dificultades más altos con nuevos personajes, con amigos y también disfrutar del resto de modos de juego: arcade, batalla o el combate con jefes, pero aquí lo importante es saber manejar a cada luchador y aprender a ser cada vez mejor.

 

No me queda más que felicitar a los desarrolladores por este capítulo. Empieza ya a ser costumbre que estudios independientes revitalicen con acierto las marcas más características de SEGA. Streets of Rage 4 es uno de los mejores beat´em up que he jugado en mucho tiempo. Adapta bien la fórmula y la actualiza sin sacrificar su esencia para fomentar la rejugabilidad. Nos invita a jugar bonito, es precioso y vicia una barbaridad. La lástima es que en lo musical no haya estado a la altura que se podría pedir (la música en un SOR es medio juego), que algunas zonas de juego son peores en comparación con otras y que ese cooperativo a cuatro esté limitado al juego offline. Por lo demás, es un título estupendo.

 

Por cierto, lo he jugado en Nintendo Switch y va muy fino, así que no tengáis miedo a esta versión.  

8.5

/ 10

0
Comentarios
Comentar
Para escribir un comentario debes registrarte o acceder al sistema
Entrar
Información
Caratula
¿Tu nota? 5
0
/ 10
Valoración media de usuarios
1 votos

Género: Beat'em up

Distribuidor: DotEmu

Pegi: +12

Juegos del mismo autor
Otros juegos desarrollados por el creador de Streets of Rage 4, Lizardcube