Análisis
Shenmue III PC

La espera ha merecido la pena

Shenmue III

Los créditos finales de Shenmue III me dicen que ha llegado el momento. Tras incontables horas repartidas entre Bailu y Niaowu, después de más de dos semanas que sé que recordaré con cariño por muchos años que pasen, vuelvo a despedirme de Ryo Hazuki. Me despido con esa sensación agridulce que provocan todos los adioses importantes. La aventura continúa, eso nos dice Yu Syuzuki, pero una vez más tendremos que esperar a una nueva generación de consolas para saber que hay más allá de Niaowu.

 

 

El día a día a través de los ojos de Ryo Hazuki

Shenmue III ha sido la tercera entrega que los fan esperábamos. Un regreso al más puro estilo Suzuki que ya desde el inicio deja las cosas claras. En lo técnico y lo artístico se nota el paso favorable de dos décadas de evolución tecnológica. En lo jugable, en la esencia, Shenmue III permanece afortunadamente inalterable. La tercera entrega de la saga se mantiene a la altura de sus dos primeros episodios jugando con lo cotidiano y lo real, elementos que nos invitan a vivir la historia de Ryo Hazuki de primera mano y a sentir como nuestro su paso por Bailu en los primeros compases del juego. 

 

Una vez más tendremos que hacer nuestra la aventura dedicando tiempo y esfuerzo a cada nuevo paso que demos en ella. Los primeros días de Ryo en Bailu se convierten en una experiencia costumbrista en la que estableceremos nuestra propia rutina. Las mañanas tras despertarnos pasan rápido mientras bajamos a la sala marcial, entrenamos en los postes para aumentar vitalidad, comemos algo, practicamos técnicas con otros alumnos o participamos en el torneo de los monjes. Nada como cortar leña o buscar plantas para hacer algo de dinero rápido con el que comprar alimentos, y luego toca investigar un poco, hablar con los aldeanos, ayudarlos en sus necesidades y volver a casa para pasar parte de la noche hablando con Senhua o jugando a una divertida versión del Jan Ken Pon! Más adelante aprenderemos a pescar, descubriremos nuevas zonas y recibiremos distintos encargos que harán que disfrutar de la experiencia y no tener prisas en cumplir la aventura merezcan la pena.  

 

 

Un leve atisbo de RPG

Yu Suzuki asienta en Bailu las bases de lo que vuelve a ser norma en Shenmue III, y lo hace implementando algunos leves atisbos de RPG, apenas simples esbozos, que sirven para dar solidez a toda la estructura del juego. En esta ocasión Ryo Hazuki cuenta con tres baremos o aptitudes que marcan su progreso en el juego. Por un lado está la vitalidad, cuyo nivel incrementamos al entrenar en los postes y que marca su nivel de vida y energía. Por otro está la potencia de ataque, que marca el daño y aumenta al entrenar técnicas de manuscritos que tengamos equipadas. Finalmente está el Kung Fu, que indica la velocidad de movimiento, agilidad, barra de bloqueo y reflejos en combate. Se incrementa tanto en postes como aprendiendo técnicas.

 

Con este sencillo sistema Suzuki profundiza en las necesidades de Ryo para ofrecer un motor más sólido y funcional. Para aprovechar al máximo las lecciones tendremos que tener el máximo de vitalidad, lo que nos obliga a entrenar en postes y a consumir alimentos para mantener la barra al máximo. Para consumir alimentos tendremos que comprarlos, lo que nos obliga a buscar hierbas, trabajar en los distintos trabajos a tiempo parcial o pecar. Lo mismo sucede con las prácticas de técnicas, que necesitan que antes nos hagamos con distintos manuscritos para poder mejorar nuestro ataque, lo que nos obligará a buscar hierbas, chobu chan o directamente dinero con el que adquirirlos. Con esto, Shenmue III se convierte en un mercado cerrado que te invita a disfrutar sus múltiples experiencias. Un sistema que consigue que la evolución del personaje sea una tarea diaria en la que el jugador toma protagonismo mientras comprende y absorbe el mundo en el que Ryo vive su aventura. 

 

 

Minijuegos y detalles

Shenmue III está plagado de minijuegos y detalles, más de los que cabía esperar teniendo en cuenta la situación en la que fue gestado, y que convierten a esta tercera entrega en una de las más prolíficas en este sentido. Por primera vez podremos decidir cómo conseguir el dinero necesario, pudiendo trabajar, pescar, jugarnos nuestras riquezas a cambio de fichas que luego cambiaremos por objetos que vendemos en las casas de empeños, o simplemente explorando el escenario en busca de hierbas que luego nos darán grandes beneficios. En este sentido Shenmue III es tremendamente amable, premiando al jugador que desea vivir su mundo con un sistema, el de búsqueda de hierbas, que no sólo nos darán mucho dinero, sino que también podremos cambiarlas por manuscritos en las tiendas de empeño.

 

Esta preocupación por querer premiar al jugador que se sumerja en su mundo se nota también en la búsqueda de los Chobu Chan, una especie de pollos que hay ocultos en todos los negocios de Niaowu y cuyo hallazgo nos premiará con tarjetas que podemos cambiar por manuscritos en las tiendas de empeño. La búsqueda de los Chobu Chan es casi tan divertida como los múltiples arcade, juegos mecánicos, juegos de azar y demás actividades que plantea Shenmue III, y sirve para ver el gran nivel de detalle con el que, una vez más, Suzuki ha decorado todos los rincones de su obra. 

 

Continuando la odisea

Os habrá parecido raro que haya empezado el análisis por los minijuegos y el sistema de evolución, pero es necesario comprender estos detalles antes de pasar a la miga del pastel, a la parte más sabrosa del juego. Si esta nueva entrega sabe tan bien al fan de toda la vida es porque se apoya en lo que hizo bueno a los primeros Shenmue fortaleciendo y vitaminando lo que funcionó hace dos décadas. Con esto en mente, la continuación de la odisea funciona gracias a todos estos detalles, ya que tomándola por separado no deja de ser un episodio más en una búsqueda que a este paso podría hacerse eterna. 

 

Pero no me malinterpretéis: Shenmue III está cargado de datos importantes y momentos de la historia que llevábamos años deseando contemplar. No quiero hacer spoiler en esto, y es muy complicado explicarlo sin al menos esbozar unos trazos, así que baste decir que hay encuentros inesperados, viejos conocidos y nombres que conocíamos de pasada y que, en esta ocasión, tomarán un papel importante en la historia. Culmina, como no podía ser de otra manera, dejándonos los dientes largos, muy largos, con lo que ha de venir. En este sentido hay que reconocer que el final no alcanza el nivel de epicidad del final de Shenmue II, aunque tiene mejores elementos en el resto del juego, por lo que no se nota un 'bajón' por ello.  

 

 

La evolución emocional de Ryo Hazuki

Una de las cosas que más me ha llamado la atención es que Ryo Hazuki ha dado un gran paso en su madurez al abrirse al fin al mundo que le rodea y a los personajes de su pasado. Yu Suzuki se las arregla para sacar al héroe de su caparazón y, aprovechando las largas conversaciones nocturnas con Shenhua, ejercita disciplinas como la empatía, la emotividad y la sensibilidad de Ryo Hazuki consiguiendo que hable y se reconcilie con su pasado y los acontecimientos vividos. 

 

Esta nueva faceta de Ryo, de la que ya os hablé el otro día, lleva a nuestro héroe a reconectar con su pasado gracias a las conversaciones telefónicas internacionales. A través del teléfono del hotel en Niaowu, podemos hablar con Nozomi, Ine san, Fukuhara, Goro, Joy, Fagmei, Chen y varios de los seres queridos de Ryo. Esto dará lugar a conversaciones de todo tipo, algunas emotivas, otras divertidas, en las que descubrimos a este nuevo Ryo capaz de hablar de sentimientos, de pedir perdón y darse cuenta de lo que no hizo bien en el pasado. 

 

 

Un indispensable

Shenmue III no es perfecto, aunque así lo sintamos sus fans. La falta de presupuesto se nota en las cargas, en un mundo en el que los personajes tardan en aparecer si corremos muy rápido, un QTE infernal y unos diálogos que a veces parecen dar saltos, sobre todo durante las investigaciones. El nuevo motor de combate funciona mejor en niveles de dificultad altos, y el final no deja de ser correcto, aunque ande escaso de epicidad. 

 

Por otro lado, nos encontramos ante el episodio más íntimo y profundo de la saga. El trabajo técnico, teniendo en cuenta el presupuesto, es impresionante, los minijuegos funcionan bien, sobre todo el de pesca, y algunos elementos como Save Shenmue o la búsqueda de los chobu chan son una genialidad. La ambientación y el apartado artístico son una maravilla a la altura de sus melodías, y el resultado final lo convierten en un indispensable que debe ser disfrutado a fuego lento por cualquier fan de la saga. Ha costado casi 20 años, pero ha merecido la pena de sobra.

 

¡Nos leemos!

8.5

/ 10

1
Comentarios
Comentar
Para escribir un comentario debes registrarte o acceder al sistema
Entrar
Juegos relacionados
Life Is Strange Life Is Strange
Life Is Strange es la nueva obra de los creadores de Remember Me, en un estilo completamente diferente. Esta vez DONTNOD nos trae un estilo gr&aacu...
Tomodachi Life Tomodachi Life
¿Qué sucede cuando los amigos, la familia y celebridades se convierten en personajes Mii y viven juntos en una isla? ¡Tomodachi...
Shenmue 1 y 2 Shenmue 1 y 2
Llegan las primeras entregas de la saga Shenmue en un recopilatorio para permitir a los fans disfrutar de sus aventuras en consolas de última generac...
Información
Caratula
¿Tu nota? 5
6.2
/ 10
Valoración media de usuarios
5 votos

Género: Aventura

Distribuidor: Deep Silver

Pegi: +12