Análisis
Onimusha: Warlords XONE

Superando expectativas

Onimusha: Warlords

Mucho ha llovido desde la llegada de Onimusha a Playstation 2 en 2001, y más aún desde que al bueno de Okamoto se le ocurriera crear un Resident Evil en el Japón feudal. Casi 20 años después de que Capcom convirtiera la figura del legendario samurai Akechi Hidemitsu en nuestro héroe Akechi Samanosuke, las luchas de poder entre demonios y humanos con la ayuda de los onis regresan a PC, PS4, Xbox One y Nintendo Switch demostrando que el pasado fue un gran lugar para los grandes videojuegos. 

 

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El viejo Onimusha: Warlords

Onimusha: Warlords llegaba a Playstation 2 en 2001. Tras una espera que hizo que su desarrollo pasara de la primera Playstation a la segunda y algún que otro tira y afloja entre Keiji Inafune, Jun Takeuchi y Yoshiki Okamoto, la figura del creador de Resident Evil y Dino Crisis como consejero convertía a Shinji Mikami en el punto central de un videojuego que terminaría creando su propio género. La presencia de elementos clásicos del primer Resident Evil: los puzzles y los objetos utilizables, se unían a retos al ingenio en forma de cerraduras y una gran importancia del combate para dar como resultado un ambicioso videojuego que alcanzó rápidamente el éxito.

 

La historia, pensada para un juego autoconclusivo aunque pronto recibiría varias entregas adicionales, nos ponía en la piel del samurai Akechi Samanosuke, una reinvención del personaje histórico Akechi Hidemitsu que lideraría la última gran batalla contra Oda Nobunaga -Batalla de Innô-ji- y que caería a manos de su sucesor, Toyotomi Hideyasu en 1582. Las referencias y personajes históricos se entremezclaban con localizaciones reales y mitología nipona para dar como resultado una gesta en la que, en la piel de Samanosuke y de su fiel compañera, la kunoichi Kaede, debíamos rescatar a la princesa Yuki y a su hermano adoptivo de las garras de los demonios, quienes habían firmado un pacto con Oda Nobunaga resucitándolo a cambio de sacrificios humanos. 

 

Por el camino, Samanosuke obtenía un arma especial, el Guantelete Oni, que le permitía absorver el alma de los demonios, equipar diversos orbes y obtener nuevas armas y poderes elementales basados en el rayo, el fuego y el viento. Se incluían así elementos RPG al poder evolucionar las nuevas armas y los orbes, lo que nos daba acceso a nuevos movimientos, puertas cerradas y magias más poderosas. Por su parte, Kaede dependía por entero de sus habilidades como Kunoichi, lo que conviertía los momentos en los que manejábamos a la shinobi en combates más viscerales y ágiles con un control muy diferente a lo que disfrutábamos a los mandos de Samanosuke. 

 

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Onimusha: Warlords hoy

La remasterización viene con muchas cosas buenas a tener en cuenta que han hecho que el resultado final haya sorprendido y superado las expectativas de quienes estábamos a la espera del regreso de Onimusha. Lo primero que destaca, junto a la inclusión de las voces originales remasterizadas en inglés y japonés, son unos más que correctos textos en castellano que en su momento se echaron de menos. Casi 20 años hemos tenido que esperar, pero por fin podemos jugar a Onimusha 'en cristiano' sin perdernos nada de las múltiples cartas, libros, entradas de diarios y escritos que encontraremos a lo largo del juego. Textos importantes que nos ayudarán especialmente con los cofres enigma, que sólo podremos abrir con una clave que descifraremos tras encontrar varios tomos relacionados con el acertijo que nos propone la cerradura. 

 

Junto a los textos y las voces originales, un plus si tenemos en cuenta la presencia del galardonado actor Takeshi Kaneshiro en la piel de Akechi Samanosuke, viene la segunda sorpresa: un fiel trabajo renovando el aspecto visual del juego tanto en los escenarios, con un acabado artístico que cumple de sobra con lo necesario, como en los personajes que se muestran perfectamente tanto a 1080p como a 4K con rasgos más afilados, siluetas mucho más sólidas y un buen trabajo en lo que responde a ropas, armas y armaduras. Lo mejor para el final, con unas CGI de la mano de Robot que han sido remasterizadas y reescaladas a pantalla completa sin perder calidad respecto al resto del conjunto visual. 

 

Finalmente, lo que más brilla, la inclusión de dos tipos de controles en el juego. Por un lado, el control original tipo tanque a lo Alone in the Dark o Resident Evil que, mediante la cruceta, nos permite girar sobre nosotros mismos y caminar o correr pulsando delante, una pesadilla para quien quiera revivir cómo eran los juegos antaño. Por otro, el stick digital nos permite movernos libremente con un control que es un regalo del cielo y hace que Onimusha: Warlords sea más maravilloso y jugable que nunca, algo indispensable en los tiempos que corren. Esto, junto a la rapidez de carga instantánea y algunas mejoras como la posibilidad de alternar entre armas cuerpo a cuerpo con el gatillo inferior derecho y a distancia con el izquierdo, sin necesidad de entrar al menú, hacen que nos encontremos ante un juego antiguo que, sin embargo, se disfruta a la perfección con los estándares de calidad actuales.

 

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Veredicto

Onimusha: Warlords es un indispensable que, lamentablemente, está pasando un poco desapercibido para el público general en un mes en el que Kingdom Hearts III y Resident Evil 2 Remake están copando toda la atención. Su precio imbatible a 19,95 euros, el gran trabajo realizado para traer un juego antiguo de forma que se ajuste a los cánones actuales pero sin perder ni gota de su encanto y su altísima rejugabilidad gracias a las zonas oscuras y algunos secretos como La Espada de Bishamon hacen que estas 4-6 horas de juego merezcan muchísimo la pena tanto para veteranos que quieran recordar el pasado como para recién llegados que quieran jugar un clásico que ocupa un lugar privilegiado en el catálogo universal de la historia del videojuego. 

 

Sólo espero que Capcom se anime y se atreva a seguir trayendo al menos las dos entregas numeradas que quedan de la saga, si bien son varios los spin-offs que salieron en su momento. Unid a esto la esperanza de ver un reboot de la saga con la tecnología actual de fondo y os haréis una ideas de por qué el regreso de Onimusha está significando tanto para los que, en su momento, disfrutamos como locos de su ambiciosa propuesta. ¿Mi consejo? Dadle amor si podéis, pocas veces nos llegan remasterizaciones con tanto sentido, mimo y cariño como la de este Onimusha: Warlords

 

¡Nos leemos!

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Comentarios
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    • De esta saga solo jugué al tercero y me encantó. Me lo pude pasar pese a ser muy malo en el género. Por todo lo que dices se nota que CAPCOM se lo está currando con sus ports, no como SEGA, ¡y encima traducido! Me parece muy bien que tras el fiasco con los ports de Devil May Cry lo siguiente saliera bien (incluyo los Mega Man X Legacy Collection entre otras cosas), ¡y encima traducido! Espero que el resto de entregas también salga, y este seguro que me lo pillo en una rebaja temprana, además de que CAPCOM ya ha dejado de usar Denuvo (de hecho el Mega Man 11 ya no lo tiene), lo cual me parece un voto de confianza al jugador. ¡Gracias por el análisis!

      P.D: No me importaría que remasterizasen el Onimusha que copia descaradamente a los Smash Bros, que salen MegaMan.EXE y Zero.
    • Qué recuerdos de la época de ps2, tuve que malvender los 5 Onimushas para poder ahorar para ps3 XD. Lo he pillado sin dudar, es la caña!

      Me mata el control moderno, lástima que no dejen elegir el tipo de control en el joystic.
En respuesta al comentario anterior:
    • Prueba a meterle un mando de consola,a ver si así te reconoce la cruceta, pero menuda putadilla: creo que eres el único que prefiere el contol tipo tanque y no puedes usarlo XD
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Género: Acción/Aventura

Distribuidor: Koch Media

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