Análisis
Journey to the Savage Planet XONE

Más bueno que el Grob!

Journey to the Savage Planet

Journey to the Savage Planet se presentó hace ya tiempo en un E3. Vino en una batería de vídeos junto a The Outer Worlds, y reconozco que en su momento me liaron bastante. Tanto que al principio los confundí un poco ¿Cuál era el de Obsidian y cuál el de Typhoon? Y a todo esto... ¿Quién narices era Typhoon? Muchas dudas que quedaron saldadas con el lanzamiento de The Outer Worlds y, ahora, con el de Journey to the Savage Planet, un juego del que esperaba más bien poco y ha terminado por ser toda una alegría.

 

 

Welcome Spaceman

Journey to the Savage Planet comienza a bordo de tu nave estelar pocos instantes antes de llegar a un deconocido planeta. Tu misión es investigar, escanear y catalogar a todo bicho y planta viviente en busca de recursos con los que ayudarte en tu aventura mientras compruebas si el planeta es habitable para los humanos. Por supuesto esto no es todo, también tendrás que encontrar recursos lucrativos para la empresa que te ha enviado al espacio, así como investigar la presencia de anteriores investigadores y más cosas que irás descubriendo por ti mismo en la aventura. 

 

Así de primeras la cosa puede sonar un poco a No Man's Sky descafeinado, Astroneer o incluso Outer Wilds -no confundir con The Outer Worlds-, pero nada más lejos de la realidad. Journey to the Savage Planet se destapa como un auténtico juegazo desde el minuto cero, un título con una personalidad y un carisma propio que le otorgan un saborcito muy especial y muy necesario en el catálogo actual a pesar de su precio reducido.  

 

 

Esto no es lo que parece

Desde el mismo momento en que empieza el juego, Journey to the Savage Planet deja claro que no es, ni de lejos, lo que parece. Los primeros minutos son de carcajada mientras eliges la foto de tu personaje de un catálogo desquiciante, lees los correos del anterior propietario de la nave o escuchas las genialidades de la IA central. Una personalidad digital y sociópata que será, al final, tu única amiga en el inhóspito planeta... a no ser que aproveches su fantástico cooperativo.

 

La pantalla central de la nave te informa de la misión a través de un cutre vídeo en el que el presidente de tu empresa, la cuarta mejor empresa en exploración espacial, te pone al día de los objetivos. Acto seguido llegan los anuncios: el Grob!, la comida del futuro en millones de sabores que comparten, en verdad, un único y asqueroso gusto. A estas alturas, jugando con elementos de la ciencia ficción humorística y usando herramientas de Scalzi, Frederick Brown, Adolf Huxley e incluso Terry Pratchett, Typhoon te ha descolocado tanto que estás deseando salir a la corteza del planeta para ver de qué narices va todo esto armado con tu traje, tu escafandra y un puñado de latas de Grob. 

 

 

Comienza la aventura

No voy a estropearos los deliciosos primeros compases de Journey to the Savage Planet porque son justo eso, deliciosos, pero sí os adelanto que pocos juegos os harán abrir los ojos tanto y os harán reir de esta forma como lo consigue la primera obra de Typhoon. Varios comentarios incisivos de la IA, pedos de globopájaro y bofetadas a diestro y siniestro después, habrás empezado a cogerle el ritmo y ya no querrás parar.

 

Journey to the Savage Planet pone toda la carne en el asador de las aventuras en primera persona y va mutando ante tus ojos sin perder ni un ápice de interés. Lo que empieza siendo un juego que se promete de supervivencia, una especie de Subnautica -con mucho cachondeo, eso sí- pronto se demuestra como algo que no tiene absolutamente nada que ver. Sí, hay que recoger recursos, y no, no hay que comer ni beber, pero cuando crees que ya le has cogido el tino a su propuesta aparecen los primeros enemigos y toca aprender a disparar, y luego a saltar, y luego a usar granadas... y así Journey to the Savage Planet va pasando de Subnautica a No Man's Sky, de este a plataformas noventero y de ahí a Bioshock sin que llegues a darte cuenta de los cambios en tu aventura y sin perder un rollo y un carisma que son lo mejor del juego. 

 

 

Sólo ante lo desconocido... -o no-

Más allá del humor y sus maravillosos cambios de ritmo, Journey to the Savage Planet se las arregla para conseguir que te sientas solo en su propuesta, incluso aunque vayas en compañía de un amigo aprovechando su cooperativo online. Todo en el planeta es raro, diferente, y necesitarás de toda la ayuda de la IA y tu capacidad de deducción para comprender este glorioso metroidvania que se sale de la norma a cada momento. Mocos naranja que te harán subir de nivel, extrañas sustancias que te ayudarán a mejorar tu equipo, puzles y más puzles y, de regalo, enfrentamientos más que interesantes con jefes finales que tendrás que descubrir cómo derrotar son sólo la capa visible del gran trabajo de Typhoon. 

 

Se echaba de menos un juego de estas características y que no se tomara tan en serio. Journey to the Savage Planet encuentra el punto de equilibrio entre humor y jugabilidad sólida sin renunciar a nada de lo que lo hace tan intenso. Es de aplaudir cómo vas cambiando tu forma de enfrentarte al juego según vas descubriendo trucos, recursos y mejoras. Así, según vas llegando al final -y os aconsejo hacer todo antes del enfrentamiento final-, pasaréis de ir con pies de plomo a moveros libremente por el escenario a golpe de saltos, gancho y jet pack con una movilidad exquisita que no tiene nada que envidiar al Spider-Man de Insomniac más allá de las obvias diferencias.

 

 

Coleccionables, lore y más

Journey to the Savage Planet puede llegar a ser realmente corto, unas seis horas yendo a piñón, lo que no es recomendable si no queréis quedaros atascados en el jefe final por falta de salud y mejoras. Si queréis sacarle todo el jugo podéis destinar hasta 12-14 horas buscando coleccionables, aplicando mejoras y haciendoos con todos los extras que hay pululando por el planeta. Escanear especies es sólo el principio, algo que merece la pena aunque sólo sea por escuchar los comentarios de la IA. Luego encontrarás vídeos alienígenas, registros de exploradores de las tres mejores empresas de exploración espacial por encima de la nuestra, combustible para volver a casa y alguna sorpresa más. Y eso sin olvidar los divertidos anuncios que puedes ver en la nave, los distintos emails que recibirás, y los vídeos de apoyo de la empresa con un director cada vez más desquiciado.

 

Lo mejor desde mi perspectiva de aficionado a la ciencia ficción es cómo Journey to the Savage Planet se las arregla para ir evolucionando junto al personaje criticando muchos de los dogmas de la sci-fi y poniendo sus propios acentos en el mundo que le rodea. Más allá de géneros y mecánicas, es reconfortarte ver cómo lo que empieza como una estafa en la que tú eres el pringado va mejorando y la relación del personaje con la IA se fortalece, su posición en la empresa mejora, y su interacción con el mundo que le rodea evoluciona a todos los niveles.

 

 

¡Vamos a explorar!

Journey to the Savage Planet hace muchas cosas bien, algo que no es de extrañar si vemos que a los mandos se encuentra Alex Hutchinson, antiguo director de Army of Two: The 40th Day, Assassin's Creed III y Far Cry 4. De casta le viene al galgo lo del cachondeito, y libre al fin de EA y Ubisoft el australiano se ha permitido volverse loco en un desarrollo pequeño de bajo precio -29,90 euros- que pinta a doble A lo mires por donde lo mires. 

 

Humor a raudales y sci-fi de la buena, ambos en la lína de Enano Rojo, se dan la mano con textos con una localización de lujo -algunos chistes os volverán locos-, una jugabilidad que mejora por momentos, muy buena puesta en escena -versión probada: Xbox One X-. Aplauso para una música que se las apañan para dar el toque perfecto en momentos de exploración y combate a base de notas que parecen sacadas del estilo alternativo de Elbow en Grounds for Divorce o la partitura de Firefly. Sí, es posible que de primeras el combate sea un poco tosco y que resulte difícil si no inviertes tiempo en mejorar tu equipo, pero pocas pegas se pueden poner a un juego que hasta te anima a hacer informes de vez en cuando y comenta tu aventura. Buen futuro para Typhoon si continúa en esta línea.

 

¡Nos leemos! 

8.5

/ 10

8
Comentarios
Comentar
En respuesta al comentario anterior:
    • Son demasiado diferentes: uno es un RPG puro y el otro un plataformas metroidvania. Ambos son geniales en su género, y las sensaciones son muy parecidas en cuanto a gratificación
    • Muy buen análisis,Rafa, pero deja de venderme juegos que gano muy poco.
      Solo tengo una pregunta, ¿se pierde mucho sin coop? Me parece haber leído por ahí que es como mejor se disfruta.
En respuesta al comentario anterior:
    • Que va, yo me hice el juego completo en single player y luego probé un rato el coop para el análisis por si daba fallos, y en solitario es genial. Obviamente en coop con un buen amigo es desquiciante, pero eso, muy disfrutable en solitario
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Género: Aventura

Distribuidor: 505 Games

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