Análisis
Final Fantasy XV PS4

El JRPG más interesante que vas a jugar este año.

Final Fantasy XV

Final Fantasy XV es un JRPG moderno, valiente y uno de los videojuegos más interesantes que vas a jugar este año. Square Enix ha dignificado las pensiones de los juegos de rol así como el dinero que ganamos, ha aportado ideas nuevas y sensacionales al concepto de party y hasta se ha atrevido a coger la navegación en coche de un GTA y hacer que funcione con distintas intenciones. Conduciendo nuestro Regalia charlamos sobre las recetas de Ignis, nos paramos para que Prompto nos saque una foto y Gladio aprovecha para leer un par de capítulos de su libro. La noche llega y las carreteras se convierten en lugares peligrosos, y todos nuestros amigos nos piden, por favor, que nos vayamos a dormir.

 

Final Fantasy XV es un viaje de carretera entre amigos por un mundo roto por la guerra, Noctis crece al lado de ellos y nosotros con él. Todos juntos, tenemos la misión de darle a Insomnia el rey que necesita y la paz que la recomponga. Para llegar a este juego Square Enix ha necesitado reconstruirse, se ha fijado en Mass Effect 2, en Dragon Age Inquisition, en Kingdom Hearts, en Uncharted y también en los trabajos de Rockstar. Ha cogido todo eso y lo ha mezclado con toques de Final Fantasy VI, VII, VIII y X; sin olvidarnos de cosas buenas que trajo el XIII y sobre todo Lightning Returns.

 

54fb4495-c1b4-4080-a607-61a2b2217404

Lo nuevo y lo viejo se dan la mano en Final Fantasy XV con un firme propósito: elevar y actualizar la saga

 

El resultado es maravilloso, interesante y con la poco habitual capacidad de un AAA de sorprender; pero no es perfecto. Final Fantasy XV no ha sabido aportar misiones secundarias capaces de profundizar de verdad en su maravilloso universo aunque sí son divertidas en su mayoría, le cuesta encontrar el equilibrio entre mundo abierto y lineal (sobre todo en sus tramos finales) pero sabe usar ambos recursos por el bien de la historia, y la cámara de sus combates es un maldito desastre aunque uno la acaba asimilando. Estos problemas se suman a una magia desaprovechada, algunos combates clave que se resuelven con QTE y al poco desarrollo de algunos personajes secundarios, de dos en concreto, pero cuando llegas al final de la aventura solo recuerdas el formidable viaje entre cuatro amigos, la exploración de un mundo hermoso y el valor y buen hacer de Square Enix por haber sido capaz de ofrecer novedad en algo en lo que era novata: los juegos de rol en mundo abierto. Y la historia te sorprenderá gratamente aunque al principio no entiendas nada.

 

Antes empezar Final Fantasy XV es fundamental ver primero Kingsglaive y luego la serie Brotherhood. El título depende de la película hasta el punto de que esta funciona como una cinemática introductoria extirpada del juego. En Kingsglaive está el motivo por el que el mundo de juego entra en guerra y por qué Noctis y los suyos han de tomar una poderosa decisión. También se desarrolla ahí el personaje de Luna y se cimienta todo el trasfondo de Eos. Si tenéis la intención de empezar Final Fantasy XV sin ver esta cinta estáis cometiendo un error; y luego toca ver los pequeños capítulos de anime de Brotherhood, porque necesitáis conocer el pasado de Prompto y conocer a la hermana de Gladio.

 

La decisión de arrancar Kingsglaive del propio videojuego es polémica e invita a la reflexión, pero cuando se disfruta de Final Fanasy XV se comprende. Square Enix se ha querido librar de sus herramientas de siempre y buscar otras nuevas para narrar su historia. Convertir esa habitual escena introductoria en película y serie de animación le ha permitido llevar al jugador de una manera más ágil a la acción, también centrarse en lo que realmente importa: el viaje entre cuatro amigos. Lo que vemos al empezar el juego es un punto futuro de la historia: cómo han crecido para luego cogerlos de adolescentes y verlos madurar a través de nuestro juego.

 

57b31f1b-79e4-4119-b0b2-5e0bb2217404.png

Ni se os ocurra jugar a Final Fantasy XV sin ver antes Kingsglaive y Brotherhood pues son parte fundamental del juego

 

Las cutscenes y las escenas cinemáticas tardan en llegar. Final Fantasy XV se compone de dos grandes momentos jugables, el primero es de un planteamiento más libre; es un patio de recreo juvenil para que Gladio, Prompto, Ignis y sobre todo Noctis disfruten, jueguen, combatan y construyan su personalidad. Noctis necesita tomar conciencia de la nueva realidad que ha de afrontar y su papel en ella. Cuando el juego entiende que como jugadores hemos llegado a ese punto se convierte en una experiencia más tradicional y se acelera, como el agua que pasa por un colador, hacia su conclusión de una manera lineal. Es decir: buscamos nuestro camino entre un montón de posibilidades y luego descubrimos que solo hay una, y vamos hacia adelante. Jugamos como niños y al final tomamos el único camino posible hasta la madurez.

 

Dicho así suena muy bonito y hasta perfecto, pero esta estructura de narración comete sus propios pecados. La libertad de un mundo abierto demanda misiones secundarias que nos dejen disfrutar de él, y que también nos hablen más de la tierra que recorremos. Final Fantasy XV acierta en lo primero pero no consigue destacar en lo segundo. Estas tareas acaban haciéndose repetitivas y las partidas de caza buenas e interesantes no llegan hasta muy avanzado el juego. En los tramos lineales Square Enix aprovecha para experimentar con jugabilidades con las que no está del todo cómoda como el sigilo o el survival horror, entregando tramos que no encuentran la manera de brillar pero que, de nuevo, son empleados para contar porciones de la historia que tienen sentido al final.

 

Por fortuna, los aciertos del juego hacen palidecer a sus defectos. Las misiones secundarias son repetitivas y hay tramos que en lo jugable son toscos, pero Prompto, Ignis y Gladio siempre tienen una opinión divertida, un comentario sobre ese enemigo al que te vas a enfrentar, una canción mítica de Final Fantasy que tatarear, una queja por no entender que un príncipe haga de recadero o una protesta por llevar varios días sin dormir. Final Fantasy XV es sólido en la pequeña escala y flojea en la grande, pero es gracias a tu grupo a que comprendes que es la primera la que importa. No importa la historia, lo fundamental es cómo la perciben nuestros protagonistas y cómo les cambia a ellos; tampoco es crucial el diseño del mundo sino cómo afecta a nuestros amigos y a nosotros.

 

57b31e15-8468-4d50-bc37-5a5ab2217404.png

Final Fantasy XV hace crecer el concepto de party, de coche en un mundo abierto, de pensiones y dinero, pero sobre todo, el de la amistad jugada

 

Esto se aprecia en otros dos sitios más: en el uso de Regalia, nuestro coche, y en cómo subimos de nivel. La conducción de Regalia es semiautomática, una decisión tan valiente como arriesgada y que le va como anillo al dedo al juego. Mientras el coche nos lleva a dónde queremos surgen conversaciones en su interior que sustituyen a las habituales cutscenes, podemos ir mirando el mapa mientras lo hacemos, pidiendo al conductor que aparque para ir a buscar a ese enemigo, ese mausoleo o ese objeto que sabemos que está ahí, y también se producen misiones nuevas. No hay que olvidar que esto es un viaje de carretera, y en ellos es imprescindible detenerse para hacer turismo en lugares pintorescos. Las carreteras que recorremos se vuelven peligrosas por la noche; los cadentes acechan y pueden asaltarnos cuando cae el sol, obligándonos a frenar, aparcar y combatirlos, o huir más bien.

 

La presencia de la luna invita al descanso, pudiendo hacerlo en locales o en el campo. Final Fantasy XV cambia su manera de subir de nivel, primero conseguimos puntos de experiencia y luego especulamos con ellos para para hacernos más fuerte. Si descansamos a la intemperie subiremos de nivel con un x1 aplicado a esos XP, pero si lo hacemos en un hotel podemos hacerlo hasta con un x3. Es decir, podemos ahorrar XP, buscar el mejor hotel y subir de nivel a toda pastilla, claro que estos hoteles son caros. Es así cómo Square Enix hace algo que parecía imposible: dignificar las pensiones y darle un auténtico sentido al dinero en un juego de rol. Cuando descansamos, Prompto nos enseña las fotos que ha hecho, reímos al lado de nuestros compañeros y dormimos por fin.

 

Este planteamiento de juego no podría haber sido posible sin su fabuloso despliegue gráfico y artístico. Pese algún que otro frame tonto y que se arrastra en el tasa, el juego rinde muy bien, es estable y hermoso. El tamaño de los enemigos grandes les permite atemorizar y saber que necesitamos la ayuda de nuestros amigos, todo está diseñado con mimo y el ambiente está muy cuidado; y qué decir de la música, que es soberbia. Es un placer ir en coche y disfrutar de la contemplación del mundo de juego, pero eso sí, le seguimos pidiendo una mejor cámara al juego, en especial a la hora de combatir en espacios cerrados. Por fortuna, el excelente diseño de algunos mausoleos y mazmorras con vocación de puzzle nos hacen superar este hecho.

 

57b320a1-fbf0-41d5-abb4-63f9b2217404.png

El combate tiene una cámara horrible pero es muy divertido, con combates largos e intensos

 

Le decimos adiós a los combates por turnos, llega la acción. Las batallas en Final Fantasy XV son muy divertidas, beben de las de Kingdom Hearts pero siendo menos frenéticas. El cambio nos ha encantado porque permite a los personajes interactuar entre ellos de una manera espontánea, fresca y encantadora. Podemos pedirles ayuda, mejoramos sus habilidades para que interactúen mejor y nosotros cambiamos nuestra arma en función de las necesidades. Como decíamos en la introducción, es una pena que las magias no tengan una mejor implementación, que la cámara y el sistema de apuntado sean ineficaces y que a veces se dé cierta sensación de barullo; sin embargo y pese a todo, son sensacionales como apoyo a la idea central del título: que sus personajes hablen, colaboren y crezcan todos de la mano.

 

Final Fantasy XV ha dividido a la opinión de jugadores y prensa, y es fantástico que así sea porque esa es su vocación, la de dialogar con los nuevos usuarios de la saga y los de siempre y hablar de lo que significa hoy las siglas JRPG. Aplaudimos que la intención de esta nueva entrega numerada no sea la de complacer y sí la de entregar un potente discurso propio, la de hacer evolucionar por fin conceptos clásicos de un juego de rol japonés: cómo narrar, cómo son sus personajes y cómo son esos elementos con los que interactuamos. No hay combates por turnos, su relato es formidable y extraño, desordenado en ocasiones pero conciso al final y de los mejores de la franquicia, y choca contra los cánones de la saga porque pide ser entendido de una manera distinta a la habitual: a través del filtro de sus protagonistas y no a ella directamente. Su jugabilidad ofrece momentos desiguales porque ha tomado muchos riesgos, en ocasiones creerás que en Square Enix son unos genios y en otras que se han dejado devorar por las muchas referencias al videojuego occidental que aquí habitan; pero es entonces cuando Prompto hará un comentario, recordarás que lo amas y comprenderás el sobresaliente acierto que es este juego en su conjunto. 

 

Final Fantasy XV es un excelente nuevo acercamiento a una fórmula que necesitaba cambiar. Sinceramente, me ha recordado mucho al arriesgado y maravilloso Metal Gear Solid V. Ambos videojuegos han dado controvertidos y necesarios pasos hacia adelante, los dos tienen sus problemas sobre los que andan de puntillas sus excelentes decisiones de diseño y por eso hay que jugarlos. Subíos al Regalia sin prejuicios, sin desear nada más que disfrutar del acertado riesgo que ha tomado Square Enix con este videojuego, y valoradlo de igual modo. Si lo hacéis así, y sabiendo que sois lectores de esta casa, encontraréis aquí ese algo emocionante y distinto que le pedís siempre a este medio, os levantaréis de vuestro sofá tras una sesión de juego y descubriréis que seguís pensando en él, en esa magia especial que tiene, en una que es distinta e imperfecta, pero valiente y, por encima de todo, sobradamente sobresaliente. 

9

/ 10

6
Comentarios
Comentar
    • Sin ser un mal juego, no sé como puedes poner un 9 a un juego que está repleto, repleto de fallos que enturbian lo que podría haber sido un gran final fantasy.

      -Dices que el combate es divertido... nose, pero a mi no me divierte tener todo el rato apretado el cuadrado, hacer un parry y dejar pulsado la X.... y vuelta a empezar. Así absolutamente todo el rato contra todo tipo de enemigos. No hay estrategia, no hay configuración, no hay personalización, casi todas las habilidades e items del juego son testimoniales y están por estar, por meter cuatro items que te aportan unos stats bastante poco relevantes. La magia está simplemente rota, al igual que la itemización.. el sistema de combate es un desastre.. eso sí, muy vistoso y con animaciones geniales. No hay ningun tipo de satisfacción en matar los bosses especiales del juego, que se limita a hacer parry y contratacar durante más de media hora, que es lo que te pueden durar algunos bosses especiales de nivel 100.

      -La historia tenía potencial.. tenía. Porque esta mal narrada, recortada, mal montada. Se nota que la han escrito y reescrito y al final han tenido que rushearla en el tramo final, que es un atropello narrativo. Personajes como Verstael salen en una cinemática.. UNA CINEMÁTICA. Cuando ese personaje iba a ser relevante en teória (tienes que leer la guía del juego para saber que es el padre de Ignis.) Al igual que el emperador, que se supone que es uno de los villanos e igual.. sale en UNA ESCENA, y al principio del juego. Dicen que en los DLCs profundizarán más en ellos.. en los DLCs, cuando llevemos meses con el juego pasado.

      -La dificultad del juego es inexistente debido a un sistema de combate roto por todas partes. Las batallas contra los Sídereos o el boss final son un continuo aporreo de botones y quicktimes a UN BOTÓN.. totalmente decepcionante.

      Pero en fin, el juego se merece un 9, un sobresaliente, un juego que falla estrepitosamente en su apartado principal, que es el combate y su historia.
En respuesta al comentario anterior:
    • Es una opinión perfectamente válida y con mucho fundamento, sin embargo los combates contra enemigos grandes me han fascinado porque me han tenido siempre muy pendiente del uso de habilidades y de diferentes estrategias para no morir, y el combate contra uno de los bosses me pareció brutal (uno muy caliente, ya sabes). La historia no tiene que ver con la narración, son dos cosas distintas, y la historia en sí a mí me parece que está cojonuda. La narración sí que está un tanto desordenada, pero me gusta que al final se acabe percibiendo en partes porque precisamente lo que acaba buscando el juego es que la entiendas solo de la manera en que la perciben los amigos. En cuanto al emperador, personalmente me ha encantado cómo se explica su papel en la historia en el capítulo 13 a través de notas y de la jugabilidad. Y en cuanto a la dificultad, pásate por el endgame y hay un par de bosses que sí me parecieron difíciles.
      De todos modos, insisto en que tienes mucha razón en cosas que dices y gracias a eso este análisis está más completo, pero con sus pros y sus contras, la experiencia final a mí me ha parecido sobresaliente
    • Yo tenía mis dudas con esta entrega ya que viendo los avances ese mundo abierto, el combate en tiempo real, y la boy band protagonista me echaba un poco para atrás, pero ahora que le he echado unas 30 horas estoy más que satisfecho.

      El mayor problema que le veo al juego consiste en sus sosillas misiones secundarias, muy típicas de los juegos de mundo abierto, que si bien te distraen y entretienen me hacen sentir un poco como que pierdo el tiempo.

      El grupo protagonista me gusta que se desarrolle sobre todo hablando entre ellos, te hace cogerles cariño el acompañarles en cosas tan rutinarias como dormir, comer y demás.

      Por otra parte, al menos de momento, la historia en sí no ha hecho mucho acto de presencia, parece que voy me acerco al punto donde empieza a cobrar importancia pero las primeras horas se centran en explorar y combatir y se olvidan del guión.

      Lo más importante es que otra vez la saga ha sacado una entrega que me mantiene horas y horas enganchado como no lo consigue ninguna otra saga. Me encanta Final Fantasy en su conjunto: banda sonoras, personajes, renovación constante de su esquema jugable... Es una saga que me apasiona y disfruto cada entrega con la misma ilusión que cuando era niño y escuché por primera vez el para mi desconocido mítico Prelude, en aquel cartucho de gameboy advance, FFI&II.

      Me gustaría comentar como punto final que mi FF es el XIII, su historia y sistema de combate (para mi los mejores combates por turnos que he disfrutado en la saga) me gustaron tanto que hoy día sigo enchufando mi ps3 de vez en cuando para volvérmelo a pasar. Lightning se convirtió además mi protagonista favorita de la saga.

      Sé que no es una opinión muy común pero solo quería compartir que las sensaciones que este saga deja en cada persona es muy distinta, y que aunque a veces parecen tomar el camino equivocado, cada FF marca siempre a algunas personas y lleva la magia del rol incluso a jugadores que no habían probado la saga nunca.

      P.D: en abril de 2017 viene la orquesta de FF a Madrid y Barcelona, yo ya tengo mi entrada!
En respuesta al comentario anterior:
    • Eso que dices es tal cual, los FF son experiencias muy emocionales y personales, que o te tocan o no te tocan. A mí este me fascinó y me tocó verdaderamente. De las secundarias puedes pasar, yo las primeras 20 horas hice muchas secundarias y luego me metí directamente con la historia. El juego solo por ver cómo se desarrolla esta en relación a los personajes ya merece la pena, y luego querrás volver al juego para hacer las secundarias y jugar un poco más.
    • Yo nunca había echado tantas horas a un juego de mundo abierto porque me acabo aburriendo rápido de las misiones secundarias, pero aquí pese a pecar de los típicos fallos la relación de los protagonistas es tan natural y espontánea que quiero seguir haciendo cosas para ver que más se van contando entre ellos.

      Muy buen análisis por cierto!
    • Te lo agradezco! Analizar un Final es una cosa importante :) Y la verdad es que es lo que dices, pese a fallitos que tiene, te quedas al final enamorado de los protagonistas y por lo tanto de la trama, del mundo, de la historia y de todo el juego :D
Para escribir un comentario debes registrarte o acceder al sistema
Entrar
Juegos relacionados
Theatrhythm Final Fantasy Theatrhythm Final Fantasy
Primer videojuego de Final Fantasy para Nintendo 3DS, de corte rítmico con una jugabilidad que se divide entre secciones de campo, mazmorra y batalla...
Final Fantasy Dimensions Final Fantasy Dimensions
Una versión para smartphone del clásico Final Fantasy, mejorada con gráficos renovados y una banda sonora remasterizada que po...
Final Fantasy XIII Final Fantasy XIII
En Final Fantasy XIII el sistema de combate BTC ha evolucionado y permite a los jugadores poder ejecutar varias órdenes en un solo turno en tiempo re...
Información
Caratula
¿Tu nota? 5
8.7
/ 10
Valoración media de usuarios
34 votos

Género: Action RPG

Saga: Final Fantasy

Distribuidor: Square Enix

Pegi: +12

Juegos del mismo autor
Otros juegos desarrollados por el creador de Final Fantasy XV, Square Enix
Kingdom Hearts: The Story So Far

Kingdom Hearts: The Story So Far

Lanzamiento: Ya a la venta

PS4

The Quiet Man

The Quiet Man

Lanzamiento: Ya a la venta

PS4 PC

Juegos de la misma saga
Otros juegos de la saga Final Fantasy