Hoy arrancaba Gamefest, la primera gran feria de videojuegos en España que congregará durante este fin de semana a miles de aficionados del videojuego de toda la península que podrán disfrutar en exclusiva, lanzamientos del calibre de Vanquish, Gran Turismo 5, Assassin’s Creed La Hermandad, Epic Mickey, The Legend of Zelda: Skyward Sword o el propio Kinect de Microsoft, noticia que nos ocupa.
Uno de los platos fuertes para la prensa del evento era la conferencia de Steve Ballmer, actual director ejecutivo de Microsoft que iba a ofrecer una conferencia en la que daría las claves de la compañía y el recorrido de la marca Xbox hasta llegar a Kinect.
Ballmer dio un brevísimo discurso sobre la estrategia actual de su renovada Xbox 360, donde pretenden alcanzar una cuota de marcado mayor al prescindir de mando alguno y conseguir poner la última piedra en el éxito masivo que la compañía pretende con su firma desde hace diez años.
Los problemas surgieron tras la conferencia de apenas 15 minutos, donde se realizó una demostración en vivo en la que los jugadores perdían la pelota, ocurrían fallos de sincronización y parecía que el dispositivo no funcionaba correctamente: nada más lejos de la realidad, las múltiples veces que hemos podido probar Kinect, asombra por su precisión, pero estaba claro que la falta de iluminación o mal posicionamiento crearon una experiencia de juego de cara al público poco fluida.
No es la primera vez que los fallos del directo arruinan un evento presenciado por un gran número de periodistas: durante el E3, Miyamoto no pudo tomar correctamente las riendas de su propio The Legend of Zelda, al sufrir un error de interfaz debido a los flashes de las cámaras que anulaban la conexión entre el Wiimote y la barra sensora, creando confusión y desconexiones.
Más que breve, la conferencia se consideró un haiku informativo que cogió por sorpresa al propio equipo de Xbox 360 en España, ¿algún tipo de malestar inesperado? ¿un compromiso mayor? Ballmer se despidió de forma fugaz y los presentes quedaron boquiabiertos.
Lo más rumoreado fue sin duda imaginar que se trata de una decepción de un manda más ante un error humano, pero de momento todo es especulación, aunque sigue resultando intrigante que una personalidad de la altura de Ballmer se desplace hasta España para realizar una conferencia donde prácticamente no ofreció ningún nuevo dato de interés sobre un lanzamiento tan mastodóntico y revolucionario como Kinect.