Al igual que Dead Rising o Gears of War.
Un nuevo caso de censura de videojuegos por su supuesto excesivo contenido violento ha azotado una vez más a Alemania, tal como ya ocurrió con juegos como Reservoir Dogs, Dead Rising o Gears of War. Esta vez el juego que ha sufrido una nueva censura en uno de los países más desarrollados de Europa es Crackdown, exclusivo de Xbox 360.
La USK, asociación encargada de calificar por edad los videojuegos en Alemania, ha considerado que es un videojuego muy violento incluso para adultos y ha decidido no colocar ninguna recomendación de edad al juego, por lo que el juego no podría ser anunciado en medios de comunicación, expuesto en escaparates de tiendas o vendido a menores de edad.
Y no todo queda ahí, sino que lo más seguro es que el juego no sea distribuido en Alemania como suele hacer Microsoft, la distribuidora del juego en territorio alemán, con los juegos que no tienen calificación de edad y como ya hizo con juegos como Dead Rising o Gears of War.