JUGABILIDAD - Jumper: Griffins Story -
Básicamente contamos con el modo historia donde iremos resolviendo una historia paralela a la del filme (aunque por supuesto con su toma de libertades), la idea será ir resolviendo el misterio tejido alrededor de la personalidad y el pasado turbio de nuestro personaje.
Una escena cruel (con dibujitos pero violenta) dejará una temible huella en el protagonista y a partir de entonces querrá resolver todo a punta de mamporro, claro que también dispondrá de una especie de “bolillo” para lastimar a sus rivales (este por su parte irá ganado nivel).
Lo interesante aquí será que al momento de atacar a un rival lo podemos hacer con cualquiera de los botones del mando, es así como al usar el botón verde, el rojo, el azul o el amarillo nuestro personaje lo golpeará desde ese punto cardinal.
Estos combates son muy entretenidos pues en una misma secuencia podemos atinarle un fuerte golpe en la espalda y cuando el enemigo se voltee le daremos con todo por el frente o los lados, además si lo hacemos bien podremos acumular energía y propinarle un golpe con efecto.
Además nuestro personaje cuenta con poderes para transportarse (aunque cuando hay paredes no se puede, si lo vemos es porque hay un error en la programación), para ello se despliega un circulo rojo que podemos deslizar con el pad hasta que se vuelva azul y nos indique el lugar donde quedaremos.
Es un muy buen planteamiento sin duda, lástima que prácticamente todo el juego se desarrolla de la misma manera pasando por niveles repletos de enemigos a los que hay que eliminar de la misma manera una y otra vez.
Algunos de los rivales (y unos pocos jefes de nivel) pueden “predecir” nuestros movimientos haciendo más complicados los ataques, por fortuna en algunas partes del escenario encontraremos algunos ítems de salud (y unos extras en forma de ítems) para así recuperarnos y eliminar al rival hasta llegara otro nivel temiblemente parecido al anterior.
DIVERSIÓN - Jumper: Griffins Story -
Los primeros niveles son una gozada pero rápidamente vamos descubriendo los fallos técnicos, además los pocos cambios entre nivel y nivel se comienzan a hacer necesariamente tediosos, a tal punto que en lo personal este redactor estuvo a punto de dormirse en pleno nivel (y eso en un juego con características de Beat et up es más que preocupante).
La aventura tampoco llega a ser muy larga, podemos terminarla en poco menos de 6 horas o menos si no perdemos la concentración y nos dejamos golpear de los rivales, de todos modos una vez nos eliminan volvemos a quedar en un punto cercano.
Además se extraña la aparición de más elementos y nos termina por dejar la sensación de haber sido terminado con “prisas”; es lamentable ya que el sistema de combates con la mezcla de botones resulta de lejos divertido.