INTRODUCCIÓN - Dark Messiah of Might & Magic: Elements -
Tras salir a la luz para compatibles hace algo más de un año, Dark Messiah of Might & Magic vuelve a dar guerra, aunque esta vez en Xbox 360.
Seguramente a muchos de vosotros os resulte familiar la secuencia
Might & Magic, pues, en su universo de fantasía han transcurrido decenas de juegos para todo tipo de plataformas, actuales y no tan actuales. Eso sí, en todos estos casos el planteamiento que se nos proponía acostumbraba a ser el típico de rol, con toques de acción y cámara retrospectiva para aliñarlo todo. Pero hace poco más de un año las reglas quebraron y
Arkane Studios lanzó en PC el original del juego que ahora tenemos entre manos, dando más importancia a la acción, implementando puzles a resolver y, lo más destacable de todo, sumergiéndonos en una vista en primera persona... estábamos ante un
First Person Shooter.
De esta manera, el título que vio la luz generó expectación por todos los costados, llegando a ser uno de los mejores juegos del año. Ahora, llega el turno de los usuarios de
Xbox 360, los cuales en breve podremos disfrutar de una versión mejorada del original llamada
Dark Messiah of Might & Magic: Elements.
Historia
La historia de la versión
Elements se mantendrá intacta respecto a la original, con el único añadido de cuatro nuevas fases, una de las cuales actuará a modo de tutorial. Así pues, nos situamos en el mundo de
Ashan existente hace tiempo en Might & Magic, en el cual 1.000 años atrás se produjeron duras guerras que enfrentaban a elfos, humanos y aliados contra los demonios. Por suerte del globo, la batalla se decantó hacia el lado de los primeros, todo sea gracias a el llamado
Sar-Elam (El Séptimo Dragón) que, utilizando poderes desconocidos, envío a los demonios al mismísimo infierno.
Con esto dicho, el juego nos sitúa en la piel del joven
Sareth, aprendiz de hechicero
Phenrig, cuya misión es evitar que se cumpla la profecía del regreso de los demonios y acabe la paz para los humanos, elfos y aliados. Dicha profecía fue dictada tiempo atrás por
Sar-Shazar, aprendiz del reconocido Sar-Elam, el cual traicionó a su mentor haciendo que el ritual de confinamiento de los dragones en el infierno no fuera completo, dejando una pequeña “brecha” en él. Según Sar-Shazar, cuando un demonio y una humana perfecta tuvieran un hijo, este, usaría las reliquias del Séptimo Dragón para devolver a su especie a la superficie.
Con todo este dicho, nuestra misión inicial en el videojuego es la de encontrar la única reliquia conocida del Séptimo Dragón para evitar ser usada con fines malvados... aunque bueno, no todo saldrá según lo revisto.