INTRODUCCIÓN - TimeShift -
Finalmente, luego de su fallido intento de salir en la primera Xbox llega TimeShift dispuesto a que nos enfundemos en unos atractivos trajes cuya principal cualidad radica en que con ellos podremos alterar el tiempo ralentizándolo, adelantándolo o deteniéndolo.
Pero como era de esperar no podía faltar un científico con una temible ambición de poder que se quiera hacer a uno de esos trajes para llevar a cabo sus desventurados propósitos, nuestra misión será entonces tratar de impedírselo a como de lugar.
¿Pero como atrapar a un ladrón temporal? Evidentemente la única manera será enfundándonos el orto traje y comenzar a perseguirlo en una serie de paradojas temporales que se están creando y que avizoran la inminente presencia de un completo caos que solo nosotros podremos impedir.
Lo anterior es a grandes rasgos el argumento de Timeshift, un shooter en primera persona que ciertamente ofrece unos atractivos jugables que hasta cierto punto resultan originales en su género, en buena medida podríamos definirlo como la mezcla del Príncipe de Persia y FEAR en un solo juego.
Es claro que la salsa del juego esta en la manera como podemos manipular el tiempo a nuestro antojo, es una completa gozada ver como podemos devolver la acción para evitar sucumbir en una explosión o incluso detener el tiempo para llegar a un objetivo concreto.
La trama por su parte guarda una relación con la ambientación propuesta en títulos como Half Life donde poco a poco iremos descubriendo una conspiración donde en primera instancia nosotros parecemos los “malos” de turno, aspecto que dejará la sensación de tener a todos los elementos de la historia en nuestra contra.
Una historia agradable, una jugabilidad directa y unos momentos verdaderamente frenéticos son las principales bazas de un juego que tanto en su modo individual como en su multijugador (y especialmente en este) nos ofrece una experiencia que bien vale la pena tener en cuenta, así que detén tu reloj y dedícale todo el tiempo del caso para disfrutarlo.